El implante cerebral Prima ayudará a pacientes a recuperar visión.

El implante cerebral Prima ayudará a pacientes a recuperar visión.

Disruptores Américas

Science Corp. capta 230 millones de dólares para ayudar a personas con pérdida severa de visión

La startup californiana es la segunda compañía de implantes cerebrales más valiosa después de Neuralink.

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Los Ángeles (EE.UU.)
Publicada

Las claves

Science Corp. ha recaudado 230 millones de dólares en una ronda Serie C, alcanzando una valoración superior a 1.500 millones y consolidándose como unicornio del sector.

Su producto principal, PRIMA, es un implante retinal inalámbrico que, junto a unas gafas con cámara, ayuda a restaurar parcialmente la visión en pacientes con degeneración macular avanzada.

Un estudio reciente mostró que el 80% de los pacientes con el implante de Science mejoraron su capacidad para identificar letras, números y palabras.

La compañía planea ampliar el uso de PRIMA para tratar otras enfermedades degenerativas de la retina y busca la aprobación regulatoria en Europa y EE.UU.

Los implantes cerebrales pronto dejarán de ser cosa de ciencia ficción. Startups como Neuralink y Science Corp. se encuentran en fases avanzadas de pruebas con estos implantes experimentales, que podrían transformar la vida de personas con problemas de movilidad, visión o audición, así como de quienes padecen enfermedades neurológicas. 

Neuralink es la empresa más conocida del sector, ya que fue fundada hace una década por Elon Musk junto a un grupo de neurocientíficos e ingenieros especializados en interfaces cerebro-computadora. 

Entre ellos se encontraba Max Hodak, quien más tarde abandonó la compañía y fundó Science Corp. en 2021 con el objetivo de desarrollar nuevas tecnologías de neuroingeniería orientadas a restaurar las funciones sensoriales.

PRIMA es el producto estrella de Science. Se trata de un implante retinal inalámbrico de aproximadamente 2 milímetros, diseñado para restaurar parcialmente la visión en pacientes con degeneración macular avanzada. 

El dispositivo funciona en combinación con unas gafas especiales equipadas con una cámara, que capturan imágenes y las transmiten al implante para estimular las células de la retina que aún permanecen funcionales.

La compañía fundada por Hodak acaba de anunciar una ronda de financiación Serie C en la que ha logrado captar 230 millones de dólares, elevando el capital total recaudado desde su fundación a cerca de 490 millones de dólares. 

Gracias a esta nueva inyección de capital, su valoración supera ya los 1,5 mil millones, lo que la convierte en uno de los pocos unicornios dentro del sector.

En la ronda participaron firmas de capital riesgo como Khosla Ventures, Lightspeed Venture Partners, Y Combinator, IQT y Quiet Capital, todas ellas inversoras existentes que ya habían participado en rondas anteriores. 

“Estamos profundamente comprometidos con la investigación y con nuevas tecnologías que puedan ofrecer opciones de tratamiento donde antes no existían, para impulsar mejoras fundamentales en la condición humana”, expresó Max Hodak, quien también ejerce como director ejecutivo de la compañía, en un comunicado difundido tras anunciar la nueva financiación.

Un estudio publicado recientemente en The New England Journal of Medicine demostró que el implante desarrollado por la compañía contribuyó a mejorar de forma significativa la visión funcional de los pacientes. En concreto, el 80% de los participantes logró recuperar cierta capacidad para identificar letras, números y palabras tras la implantación del dispositivo.

La nueva inversión permitirá a la startup continuar con sus programas de ensayos clínicos avanzados y mejorar la gestión de los posibles efectos adversos asociados al uso del sistema PRIMA. Además, la compañía planea ampliar el uso del implante para abordar otras enfermedades degenerativas de la retina, como la enfermedad de Stargardt y la retinitis pigmentosa.

Estas afecciones representan algunas de las principales causas de pérdida visual hereditaria en adultos jóvenes. Se estima que afectan aproximadamente a 1 de cada 10.000 personas en el caso de la enfermedad de Stargardt y a cerca de 1 de cada 4.000 en el caso de la retinitis pigmentosa.

De forma paralela, la empresa también está desarrollando un nuevo dispositivo experimental que se conecta directamente al cerebro mediante neuronas modificadas genéticamente.

Ante los prometedores resultados de sus primeros ensayos clínicos, Science ha solicitado autorización regulatoria para poder comercializar su implante retinal en Europa mediante el marcado CE europeo. Además, la empresa ha iniciado el proceso para obtener la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA) en Estados Unidos.