El empresario Carlos Espinosa de los Monteros.
Carlos Espinosa de los Monteros: un caballero que defendió a España sin descanso
Presidió el Círculo de Empresarios, al que dio un impulso decisivo como think tank empresarial independiente, aportando un análisis riguroso y propuestas serias para mejorar la economía española.
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Hay personas cuya autoridad e importancia histórica no proceden del cargo que ocupan, sino de la manera en que lo ocupan y su legado de servicio a España. Carlos Espinosa de los Monteros y Bernaldo de Quirós, IV marqués de Valtierra, fallecido en Madrid el sábado 29 de agosto de 2026, era una de ellas.
Tuve el honor de coincidir con él durante varios años en el Consejo Asesor de la Fundación Rafael del Pino, donde él además era patrono, y de compartir muchas horas de conversación y varias iniciativas. Carlos era una gran persona, brillante, un caballero, un ejemplo para todos y un orgullo para España.
Su biografía es excepcional y una muestra de su valía intelectual y profesional. Licenciado en Derecho por la Complutense y primera promoción de Dirección de Empresas de ICADE y MBA en la Northwestern University de Chicago.
Su formación, jurídica y económica, española y estadounidense, explica buena parte de su forma brillante de razonar. Carlos siempre destacó por su rigor analítico, sentido práctico y por el análisis crítico de las políticas económicas y sociales de España desde un patriotismo ejemplar.
Como presidente de Iberia y Aviaco, lideró un plan de reconversión que en tres años llevó a la compañía de las pérdidas a una senda de beneficios estable. Su experiencia profesional se unía a su enorme capital intelectual, demostrando que se puede gestionar con eficacia, empatía y sentido de Estado.
En 1988 dio el salto definitivo a la empresa privada con enorme éxito. Consejero delegado y luego presidente de Mercedes-Benz España, presidente de ANFAC y la Organización Internacional de Constructores de Automóviles, consejero de Acciona y de Schindler, y consejero de Inditex desde años antes de la salida a bolsa.
Además, fue vicepresidente no ejecutivo del grupo, acompañando a la compañía en una de las expansiones internacionales más espectaculares y exitosas de la historia económica de España.
Presidió el Círculo de Empresarios, al que dio un impulso decisivo como think tank empresarial independiente, aportando un análisis riguroso y propuestas serias para mejorar la economía española.
Los que trabajamos en el análisis económico le debemos algo que se reconoce poco. Poner a la empresa española en el lugar que se merece dentro del debate económico.
Fue en su última etapa pública donde le conocí, en una época muy difícil para la economía española, y demostró un patriotismo, capacidad de trabajo y servicio admirables. Como Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España, ejerció el cargo sin remuneración, con medios muy limitados y sin competencias ejecutivas.
Carlos defendió a España y sus empresas en los años más duros de la crisis, y lo hizo con una enorme capacidad de convocatoria y persuasión. Recuerdo algunas reuniones en Londres donde sorprendió a todos con su conocimiento, cercanía y su capacidad de mostrar el enorme potencial de España más allá del desastre económico que se heredó en 2011.
Carlos hizo más por España y por recuperar la confianza en nuestra economía que muchos políticos profesionales en 2008-2010, aun contando con todo el aparato del Estado. Además, su lealtad al Rey y apoyo a la Monarquía como institución esencial de la convivencia democrática no deben ser olvidados.
En los últimos años, Carlos alertó sobre el deterioro de las instituciones de nuestro país desde el amor a España y la responsabilidad de quien ha visto cómo se construye y cómo se destruye la prosperidad.
Descanse en paz, Carlos Espinosa de los Monteros. Mi más sincero pésame a toda su maravillosa familia. España pierde a un servidor público ejemplar, un caballero, un patriota y un empresario extraordinario. Muchos perdemos, además, a un amigo. Dios lo acoge en su gloria.