Alianza de Santana con la multinacional china Coronet.
“¡Linares ganó!”: así se gestó la resurrección de la ciudad de Santana y su idilio con fabricantes chinos
Suelo industrial a demanda, talento …. y mucho calor humano sirvieron para recuperar la industria en la que fue la ciudad con más paro de España
Más información: Santana Factory ensambla en Linares el JAC E30X, el ‘mini’ chino eléctrico de menos de 20.000 euros
“Linares won! (¡Linares ganó!). Sólo dos palabras y una exclamación en un mail. Instantes antes de ser recibido con júbilo en 2023 en el Ayuntamiento de Linares (Jaén), un ejecutivo de la multinacional Desay había pulsado la tecla de enviar a miles de kilómetros, en China, con una decisión tomada.
Tres años después, aquel correo se revela como el inicio de la resurrección industrial de Linares, ciudad andaluza con una milenaria historia de minas y fábricas, sumida en crisis y que llevaba años liderando los ránquines de paro en España.
Hoy Linares vive un idilio con la industria automovilística china, ya que tras Desay llegaron Coronet, ZNA, BAIC y JAC. Hasta el momento. Y los míticos Santana rugen de nuevo por caminos y carreteras con corazón chino.
Las fábricas han devuelto la vida y la esperanza a Linares tras años de decadencia y crisis.
Pero el principio fue Desay. Una historia industrial, de frías cifras y cálculo estratégico … y de mucho calor humano. Una historia de personas.
Una de esas personas es Manuel Frías, técnico de los servicios municipales. Él puede contar la historia de cómo llegaron las empresas chinas a Linares, y cómo pese a la barrera de la cultura y del idioma Linares fue capaz de crear un vínculo.
Para la historia local queda un primer contacto que se produjo en 2023 con la intermediación del ICEX y Andalucía Trade, a los que había llegado el interés de una empresa china, Desay, por una localización en Europa para fabricar pantallas para automóviles.
"Teníamos más hambre"
“Competíamos con Barcelona, Sevilla, Munich … Y nosotros éramos los únicos sin puerto ni aeropuerto. Aún recuerdo que algún agorero nos soltó a la cara: ‘No tenéis nada que hacer’. Pues lo intentamos, nos dejamos la piel y lo conseguimos”, explica Frías.
“No teníamos aeropuerto ni puerto. Pero teníamos más hambre, más necesidad de convencerlos”, añaden otras fuentes en la ciudad.
Porque tras aquel primer tanteo hubo muchas reuniones. Manuel Frías recuerda bien esos días. “Cada encuentro era un examen. Hasta que vino a Linares el presidente de la compañía”.
Todo el mundo era consciente de lo que había en juego. “Estuvimos cuatro días con ellos, les ofrecimos todo lo que podíamos ofrecer para su proyecto, preguntaron por todo, y también tuvimos momentos de ocio. Hubo sintonía, se fue estableciendo una relación personal, un vínculo”.
Manuel Frías, técnico del Ayuntamiento de Linares.
Frías da detalles de cómo se cerró esa misión: “El último día los llevamos a Cástulo y ahí les preguntamos directamente cuándo tendríamos una respuesta. Nos dijeron que en unos días. Y efectivamente, en una semana recibimos un correo suyo. Sólo dos palabras: ‘Linares won!’ ¡Linares ganó!”.
Aquello sólo fue el inicio. Empezó una carrera de obstáculos para el diseño de la planta, con ingenieros chinos intentando entenderse con técnicos españoles sin hablar el mismo idioma, con planos chinos en 2 dimensiones y renders españoles en 3D. “Era tan complejo … Era imposible entendernos. Hasta que contratamos un intérprete y todo fue mucho más fluido”.
Conforme los obstáculos técnicos se iban salvando, Linares aumentó el peso del factor humano: la enfermedad de un miembro del equipo chino al que hubo que acompañar en el hospital, muchos cafés, salidas de cañas por una ciudad que tiene el tapeo como seña de identidad con argumentos irrebatibles, noches en el festival de Blues de la cercana Cazorla, un mítico concurso de paellas en casa de Manolo Frías, tardes de toros, paseos por los parajes mineros en torno a la ciudad …
Todo iba muy deprisa. En un mes y medio la parte técnica estaba encarrilada. Y las relaciones personales se habían hecho fuertes. “Al final esto es una historia de piel. Es el factor humano, sin el que todo esto no hubiera sido posible”, aseguran desde Linares personas involucradas en el proceso.
Para las multinacionales chinas no es una cuestión menor. Van a desplazar a trabajadores a un entorno extraño, con un choque cultural fuerte para esos empleados y también para las comunidades locales. Y necesitan garantías de una buena acogida.
El acuerdo con Desay se cerró al máximo nivel en septiembre de 2024 durante una visita del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a China.
Raúl Caro
Detrás de las fotos que se hicieron ese día en la sede de la multinacional hay muchas horas de trabajo, y de relaciones humanas labradas por personas como Manuel Frías, o el teniente de alcalde, Raúl Caro, cuya impronta es clave en el resurgir de Linares.
La llegada en 2019 de Caro al Ayuntamiento desde la Cámara de Comercio llevó a abandonar criterios partidistas y cortoplacistas en la atracción de empresas para aplicar técnica y mentalidad empresarial.
Linares comenzó a hablar un lenguaje que los empresarios entendían bien. Y convenció.
Raúl Caro con directivos de BAIC en un acto a finales de 2025.
Con la administración andaluza como aliada (cesión de los terrenos del parque industrial de Santana, ayudas para ponerlos en uso, apoyo administrativo a través de la agencia Trade), el mensaje de que Linares había vuelto corrió entre las empresas.
"Conocía desde hacía tiempo a Raúl Caro, y después a la alcaldesa, y vine a conocer Linares para apoyar su reindustrialización", ha explicado Javier Escribano, CEO de ME&M, que tiene previsto producir todoterrenos 6x6 en el parque de Santana, en la antigua nave de CAF.
“Al final, sin relaciones humanas no hay negocio, es la clave para solucionar los problemas. La empatía, la confianza. Sin eso nada hubiera sido posible” , resumen desde Linares.
Santana Motors y Coronet
Y apenas si se había firmado el Memorando de entendimiento con Desay cuando apareció otro gigante chino, Coronet, de la mano de Edu Blanco (Grupo JPG, Santana Motors).
De nuevo hay números, cálculo empresarial … y el toque de Linares con el factor humano.
Frías recuerda de esa visita de Coronet y Edu Blanco que “llegaron con prisa. Con mucha prisa. Querían una nave para producir ya. Los trajimos al parque de Santana, vieron que allí tenían lo que necesitaban, les cuadraba y dieron un ok”.
Pero aún no les iban a dejar que se marcharan así. “Querían irse, tenían un vuelo … Les dijimos que no íbamos a permitir que tuviesen el recuerdo de Linares como el de aquella ciudad de la que se fueron sin comer”.
Si la visita fue bien, la comida fue mejor. Hubo sintonía. “Al acabar fueron ellos los que nos dijeron: ‘Ya hemos visto quién es Linares. Ahora queremos que veáis quienes somos nosotros en China’”.
Fue el primer viaje de muchos que delegaciones linarenses han hecho al país asiático para afianzar relaciones y afinar detalles.
“Esto es una historia de atracción de empresas, de cómo Linares ha sido capaz de reinventarse y de tener esperanza, pero también es una historia de personas”, insistió la alcaldesa, Auxi del Olmo, cuando ya en octubre de 2025 presentó la resurrección de Santana Factory.
Los primeros automóviles de la cadena de montaje operada por Coronet en el Parque Industrial Santana de Linares estuvieron a punto a finales de ese año. Dos robustas versiones de un modelo de pickup de ZNA bajo la marca Santana Motors.
Sería el primer hito de la resurrección automovilística de Linares. En febrero de 2011 salió del mismo parque industrial el último todoterreno de la mítica Santana.
Época negra
Desde 2011 las instalaciones industriales del único fabricante de automóviles andaluz quedaron abandonadas y en ruina, y la ciudad entera entró en un proceso de depresión.
La localidad con más paro de España, pérdida brutal de habitantes (de casi 64.000 a 55.500 en una década), cierre masivo de empresas y comercios (El Corte Inglés, Zara), fuga de talento de toda una generación que tuvo que buscarse la vida fuera …
Y con el regusto amargo que deja en la memoria colectiva muchos años de una tormenta perfecta de mala gestión y promesas incumplidas desde la política, un fuerte sentimiento de traición, corrupción (hay una pieza sobre Santana en la macrocausa de los ERE que cuestiona en uso del dinero público) y desesperanza.
Resurrección
Así que la llama que se prendió cuando arrancaron las cadenas de montaje de Coronet y los nuevos Santana salieron hacia los concesionarios trasciende a lo que supone una nueva fábrica. Era la mecha para encender la luz en toda una ciudad y una comarca.
Presentación de la alianza Santana-BAICcon presencia de Juanma Moreno y María Jesús Montero.
-“La conexión entre Santana y Linares es inseparable. No es sólo recuperar una fábrica o relanzar una línea de vehículos. Se trata de reactivar un símbolo profundamente arraigado en la historia, en la identidad y en el orgullo de Linares”.
Habla Edu Blanco, otro de los protagonistas del éxito de Linares, a través del Grupo JPG, que en 2011 había adquirido derechos sobre la histórica Santana, y se había quedado con el servicio de mantenimiento y repuestos de sus vehículos aún operativos, pese al cierre de la factoría.
La nueva marca Santana Motors hizo su aparición pública en 2023 de la mano de Blanco y JPG, cuando confirmó su participación en el proyecto VMTT del Ministerio de Defensa cuyo concurso de 315,7 millones de euros tenía como objetivo sustituir al vehículo militar Aníbal (fabricado precisamente por la histórica Santana Motor).
Presentó a ese concurso una pickup con múltiples versiones y aplicaciones tanto a nivel militar como civil. Finalmente la licitación la ganó Iturri.
Pero aquel proyecto evolucionó hacia la fabricación de las versiones civiles de la pickup. Fue tras el concurso cuando Blanco llevó a Coronet hasta Linares.
“Realmente lo que hacemos es lo que siempre ha hecho Linares con fabricantes de primer nivel mundial, como Land Rover a finales de los años 50 o Suzuky más tarde, en el montaje de sus coches. Esperamos que en un plazo de dos años podamos comenzar a nacionalizar componentes”, explica Blanco.
En tiempo récord Coronet fue capaz de levantar una instalación para comenzar a montar vehículos que llegaban en bloques de China.
Y a pocos metros de la nave donde Coronet opera las cadenas de donde salen los nuevos Santana, se ultima la puesta a punto de otra aún mayor, la de Desay, para fabricar pantallas para automoción. En realidad Desay fue la primera compañía asiática en interesarse por Linares.
Al calor de la llegada de los fabricantes automovilísticos orientales, han apostado por Linares empresas de Defensa: Novaindef (Grupo Sicnova, con sus impresoras 3D), Escribano (vehículos 6x6), FMG (en el antiguo polvorín de Vadollano).
Y la tecnológica Evolutio, los aerogeneradores de Aemsa, Sice (grupo ACS, luminarias), Ilunion, Actia (pantallas para transporte pesado) …
Una resurrección que se empieza a notar en la ciudad: de nuevo se ha recuperado población, con 1.500 habitantes más en el último año y medio en el censo.
Mano de obra
Se da la paradoja de que en la ciudad que lideró durante años los ranking nacionales de paro las nuevas empresas buscan con urgencia ingenieros y técnicos de Formación Profesional con conocimientos en cualquier familia relacionada con la automoción.
Desay, por ejemplo necesita personal con nociones de robótica, smart-manufacturing, mantenimiento predictivo, operación de línea y aseguramiento de calidad, según expuso públicamente a finales de 2025 uno de sus directivos.
Santana Motors ha buscado en un primer momento personal con formación en automoción. Y Escribano, técnicos de FP en mecánica, electrónica, mecatrónica, mantenimiento. E ingenieros.
En el campus linarense de la Universidad de Jaén se imparten grados universitarios en Ingeniería de Tecnologías Mineras, Ingeniería Civil, Ingeniería de Recursos Energéticos, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química Industrial, Ingeniería Telemática, e Ingeniería de Tecnologías de Telecomunicación.
Hay además una potente red de centros de FP herencia del pasado industrial con especializaciones en mecánica y automoción.
De nuevo el factor humano: “Lo primero por lo que preguntan las empresas chinas al interesarse por Linares es dónde está la fábrica de ingenieros”, comentan desde el Ayuntamiento.
De tantos años de crisis Linares también ha heredado un buen parque de vivienda a precios bajos, lo que facilita la llegada de talento que en otras localizaciones en auge se dejaría buena parte del sueldo en un piso.
En la ciudad de Cástulo y Santana todo el mundo es consciente de que apenas si se han dado los primeros pasos de la resurrección. Que el paro y la crisis aún están ahí. Pero también de que se ha logrado revertir la tendencia.
De que tras muchos años de malas noticias, cierres y emigración, las empresas vuelven a apostar por una ciudad que se ha reinventado muchas veces a lo largo de su historia.
Y todo arrancó con un mail. Dos palabras y un signo de exclamación. “Linares won!”