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Invertia LA RED QUE LO HACE POSIBLE

El búnker de la ciberseguridad: por qué protegerse ya no es una opción técnica, sino vital para sobrevivir

Vodafone Business despliega la mayor red privada de protección digital para blindar desde el Ministerio de Defensa hasta la pyme más pequeña

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Las claves

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Los ciberataques a administraciones públicas en España han aumentado un 190% en el último año, evidenciando la importancia de la ciberseguridad como prioridad nacional y empresarial.

Vodafone Business protege infraestructuras críticas, Fuerzas Armadas y pymes mediante redes privadas 5G y una red federada de SOC que monitoriza amenazas en tiempo real.

El 85% de los ciberataques se inician mediante phishing y el 60% de las pymes afectadas por ransomware cierran en seis meses tras el ataque.

Las soluciones de Vodafone se adaptan a empresas de todos los tamaños, permitiendo seguridad avanzada sin necesidad de equipos informáticos propios y ofreciendo soporte, consultoría y formación especializada.

En el último año, los ciberataques dirigidos a administraciones públicas –como ayuntamientos y ministerios– han crecido un 190%, según los datos recopilados por el Centro Criptológico Nacional español. Al mismo tiempo, los conflictos geopolíticos actuales en Europa demuestran que la guerra moderna ya no se libra solo en el campo de batalla, sino mediante ciberataques a instalaciones críticas o interferencias en los sistemas de navegación.

En este nuevo escenario de amenazas híbridas, la seguridad nacional, la estabilidad de las instituciones y la supervivencia de las empresas dependen de un mismo factor: una infraestructura digital ultra segura y resiliente. La ciberseguridad ha dejado de ser un asunto exclusivo de informáticos para convertirse en una prioridad estratégica de negocio, continuidad y soberanía digital.

Para Roberto Lara, director de la Unidad de Negocio de Ciberseguridad en Vodafone Business, los operadores de telecomunicaciones son actores de seguridad nacional. Hoy en día, debido a las tensiones geopolíticas, los países están invirtiendo mucho más dinero en protegerse. Pero ya no sirve de nada comprar tanques, aviones o barcos; la ciberseguridad también tiene que estar metida en el corazón de la estrategia nacional.

“La ciberseguridad es la condición para proteger aquello que nos hace funcionar: nuestra economía, nuestros servicios esenciales y nuestra vida cotidiana. La defensa de un país ya no se puede entender sin el ciberespacio”, explica Lara.

Roberto Lara, Director de la Unidad de Negocio de Ciberseguridad en Vodafone Business.

Roberto Lara, Director de la Unidad de Negocio de Ciberseguridad en Vodafone Business.

El escudo digital de las Fuerzas Armadas y de tu negocio

Para hacer frente a estos desafíos, el Gobierno de España ha reforzado su autonomía a través del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, con una inversión histórica de más de 10.471 millones de euros. El objetivo es claro: garantizar la soberanía tecnológica y que las telecomunicaciones nacionales estén al mismo nivel que las de nuestros socios de la OTAN. Dentro de este plan, más del 30% del presupuesto se destina a mejorar las redes del Estado y la ciberdefensa.

En este nivel de máxima exigencia operativa, Vodafone Business se ha consolidado como el pilar digital que protege a las Fuerzas Armadas españolas y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (como la Guardia Civil, cuyas comunicaciones móviles, soluciones de movilidad y telefonía satelital gestiona desde 2019).

La compañía diseña redes privadas 5G de alta seguridad (Stand Alone o MPN) para bases militares, donde los datos se controlan de forma local. Esto permite dividir la red en "carriles privados" para que las comunicaciones críticas nunca se colapsen ni sufran interferencias del enemigo, asegurando el despliegue de misiones y la sincronización de drones o vehículos autónomos en entornos hostiles.

La gran ventaja competitiva de Vodafone Business es que toda esa tecnología de vanguardia, diseñada para resistir escenarios de ciberguerra y proteger infraestructuras críticas del Estado, se aplica directamente a la realidad del día a día de las empresas españolas, especialmente de las pymes.

La pyme en el punto de mira

Existe el falso mito de que los ciberdelincuentes solo buscan atacar a ministerios o grandes corporaciones. Sin embargo, la realidad es muy distinta: siete de cada diez ciberataques se dirigen a pymes. Según datos del Balance Anual de Ciberseguridad de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) y otros informes de referencia del sector, el panorama es crítico.

Esto se debe a que los criminales utilizan a las pymes como un "caballo de Troya" para asaltar a las grandes compañías. Al estar estas últimas muy blindadas, los atacantes prefieren infiltrarse en sus proveedores más pequeños, que tienen menos defensas, para abusar de su relación de confianza y saltar desde sus redes hacia los servidores de la gran corporación.

  • La puerta de entrada: El 85% de los ciberataques se inician mediante phishing (correos engañosos), y el 68% de los incidentes son causados por el factor humano y descuidos cotidianos como el uso de contraseñas vulnerables –encabezadas por los clásicos ‘admin’ y ‘123456’).
  • El secuestro de datos: El 51% de las empresas españolas ha pagado rescates por recuperar sus datos tras un ataque de ransomware (software malicioso que bloquea o cifra tus datos para pedir un rescate).
  • El coste de la desprotección: El coste promedio general de un ciberataque asciende a 170.404 euros. En el caso específico de una pequeña empresa, el coste medio de un rescate es de 35.000 euros.
  • El golpe mortal: Para una pyme, este impacto financiero y reputacional es inasumible: el 60% de las pymes afectadas por un ransomware acaba cerrando en un plazo de seis meses, y el 33% de las organizaciones pierde clientes de forma directa tras sufrir una brecha de seguridad.

Dentro del búnker: la red privada más grande de España

Vodafone España ha desplegado la red privada de seguridad más amplia del país: una red federada de SOC (Centros de Operaciones de Ciberseguridad) con tres instalaciones interconectadas entre sí en Madrid, Barcelona y Murcia.

Este engranaje funciona como un auténtico "súperbúnker" que monitoriza ordenadores, servidores y dispositivos móviles las 24 horas del día, los 365 días del año.

Esta red no trabaja de forma aislada, está integrada en la Red Nacional de SOCs del CCN-CERT (el Centro Criptológico Nacional). Esto significa que Vodafone comparte inteligencia de amenazas en tiempo real con más de 300 entidades públicas y privadas.

A este ejército de pantallas y analistas se suma el NOC (Centro de Operaciones de Red). Mientras el NOC vigila que internet no se caiga y la conectividad sea fluida, el SOC (centro que monitoriza, detecta y responde a amenazas de seguridad en tiempo real). Vodafone integra ambos mundos en un único paquete (NOC+SOC), unificando soluciones de conectividad segura como SD-WAN (Red de Área Amplia Definida por Software) y SASE (Perímetro de Servicio de Acceso Seguro).

Soluciones al alcance de todos

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Con más de 25 años de trayectoria en el sector, más de 25.000 clientes de servicios gestionados y un equipo de 600 profesionales expertos, Vodafone Business se adapta tanto a grandes corporaciones como a pymes, permitiendo a estas últimas estar seguras sin necesidad de un equipo informático propio gracias a una vigilancia automatizada y al soporte continuo de su red de centros de seguridad en España.

Esta protección se extiende a los entornos de trabajo remoto y en la nube a través de soluciones de conectividad avanzada y la supervisión en tiempo real de todo tipo de dispositivos, desde ordenadores hasta teléfonos móviles, garantizando que el acceso a la información sea siempre seguro desde cualquier lugar.

Finalmente, el servicio se complementa con una consultoría estratégica que ayuda a cumplir las normativas vigentes, capacita a los empleados para evitar errores humanos y realiza simulaciones de ataques reales para detectar y corregir fallos de seguridad antes de que puedan ser explotados.

La digitalización es imparable, pero la exposición al riesgo también lo es. En la próxima década, las empresas que logren crecer y consolidarse no serán simplemente las más tecnológicas, sino aquellas que hayan sabido elegir un socio capaz de garantizar su continuidad. Proteger el negocio ya no es una opción de infraestructura; es la garantía de que mañana la persiana seguirá levantada.

En colaboración con Hathor Digital.