Planta fotovoltaica de Glenellen.
Naturgy acelera su expansión internacional con dos nuevos proyectos solares en Australia
La compañía consolida su apuesta internacional con la puesta en marcha de las plantas solares Glenellen y Bundaberg, en Australia, sumando 360 MW de potencia limpia mediante un innovador modelo.
La transición energética no tiene fronteras. Por ello, Naturgy, uno de los actores de referencia en el desarrollo de energías renovables en España, reafirma su apuesta en mercados internacionales. Es el caso de Australia, país en el que, desde su llegada en 2007, Naturgy ha contribuido al desarrollo de un mix energético más sostenible.
Naturgy acaba de dar un nuevo paso en su estrategia en el país, a través de su filial internacional de generación renovable, Global Power Generation (GPG), con la puesta en marcha de dos nuevas plantas fotovoltaicas. Se trata de las instalaciones de Glenellen y Bundaberg, que suman una capacidad conjunta de 360 MW y elevan la potencia instalada de la multinacional en el país hasta los 1,3 GW.
Glenellen: el mayor hito solar de la compañía
Por su potencia, Glenellen, ubicado en el estado de Nueva Gales del Sur, es el proyecto más significativo. Con una capacidad instalada de 260 MW, se convierte en la mayor planta fotovoltaica desarrollada por Naturgy en Australia hasta la fecha. La instalación ocupa aproximadamente 300 hectáreas y está equipada con cerca de 373.000 módulos solares.
Se estima que Glenellen producirá alrededor de 450 GWh de energía renovable al año, cantidad suficiente para abastecer el consumo eléctrico de más de 80.000 hogares. Además, evitará la emisión de unas 385.000 toneladas equivalentes de dióxido de carbono (CO2) anuales.
En esta planta destaca el carácter agrovoltaico de la instalación, un modelo que combina la producción de energía solar con actividades agrícolas , un modelo sostenible y compatible con el entorno.
En este caso concreto, durante operación de instalación de la planta se mantuvo el pastoreo de ovejas en la zona, una práctica que contribuye al control natural de la vegetación y aporta beneficios económicos a las comunidades rurales, favoreciendo la continuidad de la actividad local.
Este enfoque responde a una tendencia cada vez más extendida en el sector renovable, que busca compatibilizar la producción energética con el desarrollo socioeconómico local.
Bundaberg: Desembarco en Queensland
La segunda instalación, Bundaberg, supone el desembarco de Naturgy en el estado de Queensland. Con una potencia cercana a los 96 MW y más de 162.000 paneles solares instalados, esta planta generará aproximadamente 200 GWh anuales de electricidad limpia.
La energía producida será suficiente para cubrir las necesidades de unas 36.000 viviendas y evitará la emisión de más de 170.000 toneladas equivalentes de CO2 cada año. Su puesta en marcha fortalece la diversificación territorial de la compañía dentro del país.
Detalle de la planta de Bundaberg.
Estabilidad financiera a futuro
Un elemento especialmente relevante para la viabilidad económica de ambos proyectos es la firma de contratos de compraventa de energía a largo plazo, conocidos como Power Purchase Agreements (PPAs). Gracias a estos acuerdos, Naturgy ha asegurado la comercialización de la energía generada por las dos plantas, reforzando la visibilidad de ingresos y la estabilidad del negocio.
Esta fórmula aporta seguridad a largo plazo, demostrando el papel de Australia en la cartera de inversiones internacionales de la compañía. La filial GPG —de la que Naturgy ostenta una participación mayoritaria del 75%— gestiona actualmente más de 5,2 GW de capacidad instalada en ocho países.
En Australia, además de los activos ya operativos, la compañía dispone de aproximadamente 0,5 GW en construcción y una cartera de proyectos en desarrollo cercana a los 2 GW. Estas iniciativas se concentran principalmente en los estados de Victoria, Nueva Gales del Sur, Australia Occidental y Queensland.
La apuesta de la compañía por el mercado australiano también se refleja en la inauguración el pasado año de su primer proyecto híbrido a nivel mundial, que combina generación fotovoltaica con almacenamiento mediante baterías (BESS), una tecnología considerada esencial para aumentar la flexibilidad y la estabilidad de las redes eléctricas con alta penetración renovable. su primer proyecto híbrido a nivel mundial que combina generación fotovoltaica con almacenamiento mediante baterías (BESS), una tecnología considerada esencial para aumentar la flexibilidad y la estabilidad de las redes eléctricas con alta penetración renovable.
Un mercado líder en la carrera global
Naturgy considera Australia un mercado atractivo para el desarrollo de renovables a nivel internacional gracias a su estabilidad regulatoria, su alto potencial de crecimiento y su compromiso con la transición energética.
El país se encuentra entre los líderes mundiales en el despliegue de energía solar y eólica, y se fija el año 2030 como fecha en la que el país quiere llegar al menos, a un 82% de generación eléctrica renovable respecto a su consumo total.