Rafael Juan, CEO de Vicky Foods.

Rafael Juan, CEO de Vicky Foods.

Invertia

Vicky Foods, el humilde obrador de Villalonga que hoy alimenta a familias de todo el mundo

El grupo de alimentación español consolida su liderazgo internacional con un movimiento estratégico doble: la expansión industrial en Francia y la reciente adquisición de la histórica marca Panrico.

Publicada
Las claves

Las claves

Vicky Foods nació en 1952 como una pequeña panificadora familiar en Villalonga y evolucionó de la mano de Victoria Fernández, quien impulsó la diversificación del negocio con productos de repostería.

La compañía, antes conocida como Dulcesol, ha experimentado una gran expansión internacional, con fábricas en Argelia y Francia, y presencia comercial en más de 50 países.

Vicky Foods ha reforzado su posición en el mercado ibérico con la adquisición de Panrico y cuenta con una red industrial y logística sólida en España, Portugal, Argelia, Francia y Reino Unido.

La empresa apuesta por la innovación y la autosuficiencia, con su propia granja de huevos y planta de envases, y en 2025 invirtió 77,5 millones de euros en ampliar su capacidad productiva y modernizar procesos.

En 1952, el abuelo de una familia de Villalonga, Antonio Juan, decidió abrir una panificadora que pronto se convirtió en el horno de referencia del vecindario. Durante años, el negocio abasteció de pan a toda la zona. Sin embargo, en los años 60, la llegada de nuevos hornos y la desregulación hicieron que esta pequeña panadería comenzara a experimentar lo que era la competencia.

Fue entonces cuando la abuela de la familia, Victoria Fernández, tuvo una idea que salvaría y cambiaría el rumbo de la empresa: comenzar a elaborar nuevos productos de repostería. Así nacieron los famosos bizcochos, magdalenas y palmeritas de la marca. Pero la verdadera revolución no llegó hasta principios de los 70, cuando crearon las icónicas Glorias, unas magdalenas cuadradas que conquistaron a los consumidores.

El éxito de sus dulces fue tan arrollador que el obrador se quedó pequeño; por ello abrieron la primera fábrica de producción en Villalonga. Este fue el verdadero motor que permitió que los productos de esta familia comenzaran a verse por todo el país.

Planta de producción de Vicky Foods en Villalonga. Vicky Foods.

Planta de producción de Vicky Foods en Villalonga. Vicky Foods.

En 1976 nació el nombre que resumía la esencia de la compañía: Dulcesol, una combinación perfecta entre la dulzura de las recetas y el sol del Mediterráneo que las vio nacer. Muy pronto, la marca empezó a formar parte de los desayunos y meriendas de miles de hogares españoles.

La segunda generación

En 2007, Victoria supo que había llegado el momento de delegar y dio paso a la segunda generación, nombrando consejero delegado a su hijo, Rafael Juan. Al ser una empresa familiar, la transición fue dulce, ya que siempre se han compartido y seguido los mismos valores.

De panadería local a gigante europeo

En 2009, se puso en marcha un plan estratégico en el que se apostaba por la expansión internacional y la diversificación. Ese fue el germen de lo que hoy es la empresa.

Poco a poco, esta expansión continuó creciendo con fuerza. En 2014, el Grupo Dulcesol abrió su primera fábrica en Argelia, convirtiéndose con el tiempo en una de las marcas líderes del sector del país, con gran acogida de los productos también en el Magreb.

Cinco años después del salto a otro continente, en 2019, el Grupo Dulcesol pasó a llamarse Vicky Foods, en honor a Victoria, la impulsora de la diversificación del negocio décadas atrás.

Inauguración de la planta producción de Francia.

Inauguración de la planta producción de Francia.

La siguiente gran apuesta llegó en noviembre de 2025, cuando se inauguró la primera gran planta industrial en Europa, concretamente en Fragnes-La Loyère, Francia, con el objetivo de proveer al mercado galo y a otros colindantes como Alemania, Reino Unido, Benelux e Italia.

Para Rafael Juan, CEO de Vicky Foods, esta apertura representa “mucho más que nuevas instalaciones”, simboliza años de esfuerzo, entusiasmo y trabajo en equipo.

El centro ya cuenta con una primera línea de producción dedicada al pan de hamburguesa y una segunda, al pan de molde. Además, la firma prevé incorporar una tercera línea de pastelería en 2027.

La nueva planta francesa no es solo una expansión geográfica, sino un paso clave en la ambición global de la empresa, que busca reforzar su posición como referente internacional en el sector alimentario.

De hecho, en esa senda de internacionalización (está presente en más de 50 países) que persigue Vicky Foods, alcanzó un acuerdo con Adam Foods y ha adquirido la histórica Panrico. Con esta operación, la organización refuerza su posición en el mercado ibérico y asume también el control de la fábrica portuguesa de Gulpilhares.

Se trata de una infraestructura de gran capacidad industrial: una planta de 50.000 metros cuadrados capaz de producir hasta 21.000 toneladas anuales, fortaleciendo así la producción de pan de molde de la entidad. El movimiento responde además a una lógica estratégica clara: el pan es desde hace dos años el núcleo del negocio de Vicky Foods, superando incluso a la bollería en volumen de ventas.

Con la integración de Panrico, la marca no solo gana músculo industrial, sino que también se asocia a una firma histórica para consolidar definitivamente su presencia en las mesas de España y Portugal. “La incorporación de Panrico supone reforzar nuestra identidad como compañía de origen panadero. Apostamos por hacer crecer la categoría de pan, fortalecer nuestras marcas y seguir avanzando en nuestra expansión internacional con una visión industrial sólida y a largo plazo”, señala Rafael Juan.

Panrico se une así a la familia de marcas líderes de Vicky Foods: Dulcesol -que este año está celebrando su 50 aniversario-, Be Plus, Hermanos Juan, II Forno di Giovanni Ricci y Fit'z. Juntos, cubren desde panadería, bollería tradicional, alimentación de conveniencia, precocinados o helados.

Además, gracias a las dos nuevas plantas, la entidad refuerza lo que ya se sabía: que cuenta con una sólida red comercial y logística, destacando España, Argelia, Francia, Reino Unido y Portugal.

Pero el éxito de Vicky Foods se cocina en casa. La firma ha creado un ecosistema autosuficiente que incluye su propia granja de huevos —con aproximadamente 500.000 gallinas—, capaz de abastecer el 90% de su producción, y una planta de impresión de envases que cubre casi la totalidad (98%) de su packaging.

Aunque su visión va más allá de la fábrica, a través de su Centro de Innovación, Vicky Foods lidera la vanguardia tecnológica y nutricional. Solo en 2025, destinó 77,5 millones de euros a ampliar su capacidad productiva, optimizar procesos e impulsar nuevos proyectos, dentro de una estrategia enfocada en la eficiencia, la flexibilidad y la adaptación a las nuevas dinámicas del mercado. Esta estrategia se sustenta en una apuesta constante por la modernización de sus fábricas, la optimización de los procesos productivos y el impulso de la innovación a través de la I+D+i y el desarrollo de nuevas categorías de producto.

Por otro lado, con su Fundación apuesta por la educación y la cultura como motores de cambio.

Con la vista puesta en el futuro, Vicky Foods continuará impulsando la innovación, la diversificación y la expansión internacional, como bien les enseñó la abuela Victoria.

"Vicky Foods, el humilde obrador de Villalonga que hoy alimenta a familias de todo el mundo ", es un contenido elaborado por Marcas Ñ, la sección de Branded Content de EL ESPAÑOL, en colaboración con Vicky Foods.