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Vivir más, ahorrar mejor: cómo convertir el “ahorra, ahorra, ahorra” en un plan de vida

Desde el primer sueldo hasta el retiro: SANTALUCÍA diseña productos que combinan garantía, flexibilidad y ventajas fiscales para construir un futuro financiero sólido en un país que vive cada vez más.

Marcas Ñ
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Las claves

La esperanza de vida en España supera por primera vez los 84 años, lo que impulsa la necesidad de una mejor planificación financiera para el futuro.

SANTALUCÍA ofrece productos de ahorro, inversión y pensiones adaptados a cada etapa de la vida, desde los primeros sueldos hasta la jubilación.

El MaxiPlan Garantizado proporciona seguridad, flexibilidad y liquidez, permitiendo rescates a partir de 30 días y combinando garantía de interés con protección vitalicia.

Para quienes buscan rentabilidad y diversificación, existen opciones como Unit Linked, PIAS y planes de pensiones, especialmente diseñadas para diferentes perfiles y necesidades, incluidos los autónomos.

Más que una palabra de moda, la longevidad es una realidad estadística. En 2025, la esperanza de vida en España ha marcado un nuevo récord histórico y se sitúa por primera vez por encima de los 84 años, a la vanguardia de la Unión Europea, según los últimos datos del INE. Por eso, cada vez más expertos en planificación financiera coinciden en un mensaje sencillo: si vamos a vivir más, necesitamos ahorrar mejor. No solo para llegar a la jubilación, sino para mantener el nivel de vida durante todos esos años. Sobre todo, porque el envejecimiento progresivo de nuestra sociedad reducirá 0,7 puntos anuales el nivel de vida en España hasta 2050.

En ese terreno se mueve la propuesta de SANTALUCÍA, que ha diseñado una oferta de ahorro, inversión y pensiones pensada para acompañar a las personas en sus distintas etapas vitales, con productos que combinan garantía, diversificación e incentivos fiscales.

Del primer sueldo a la jubilación

La fotografía demográfica es tan clara como ineludible. Viviremos más tiempo y, probablemente, con vidas laborales menos lineales que las de generaciones anteriores. Por eso, el reto es alcanzar la jubilación con margen para decidir: trabajar menos horas, emprender, cuidar, estudiar de nuevo o simplemente disponer de tiempo.

Y en ese contexto es donde entran en juego tanto la educación financiera como la idea de construir un hábito de ahorro en las distintas etapas vitales:

  • Entre los 20 y los 30: el objetivo es empezar a ahorrar. Por eso, la llamada “regla del 1%” puede ser un método realmente eficaz para cualquier bolsillo. La idea es reservar al menos un 1% de los ingresos mensuales y, a partir de ahí, ir aumentando poco a poco.
  • Entre los 30 y los 50: en esta etapa se suelen sumar a la ecuación vivienda, hijos y proyectos familiares o personales. El ahorro empieza a ser un “protector” del proyecto de vida. Para crear un fondo de emergencia, para la educación de los hijos o para la consecución de otras metas a medio plazo. Automatizar las aportaciones al ahorro y vincularlas a objetivos concretos ayuda a mantener la constancia.
  • A partir de los 50: llega la hora de mirar de frente a la jubilación. Aquí la clave está en equilibrar seguridad y rentabilidad, aprovechar las ventajas fiscales y diseñar cómo se convertirá el ahorro acumulado en ingresos estables el día que llegue el retiro.

MaxiPlan Garantizado: tranquilidad y liquidez

Sea como fuere, para muchos ahorradores el primer paso es responder a una pregunta elemental: “¿Y si necesito el dinero?”. Para ellos, SANTALUCÍA ha desarrollado soluciones de ahorro con garantía y flexibilidad, como el MaxiPlan Garantizado, un seguro de ahorro en modalidad Universal Life (una póliza de vida permanente que combina protección de por vida con un componente de ahorro) con duración vitalicia.

Su esquema de interés es fácil de entender: combina un tipo mínimo garantizado durante toda la vida del producto con un tipo de interés por semestres naturales que la entidad comunica con antelación, manteniendo siempre ese suelo garantizado. En el escenario actual se sitúa, por ejemplo, en un 3,50% para 2026.

Pero donde realmente se adapta a la vida real es en la flexibilidad de las aportaciones. Por ejemplo, permite elegir la periodicidad (mensual, trimestral, semestral o anual), admite aportaciones extraordinarias, permite variar la prima dentro de unos mínimos, o incluso paralizar el pago y reanudarlo más adelante.

Además, incorpora una capa extra de protección aseguradora, ya que en caso de fallecimiento los beneficiarios reciben el fondo acumulado más un capital adicional porcentual, con límites definidos. Y, si eres de los que quiere tener siempre disponible su dinero, también ofrece liquidez. El rescate (total o parcial) es posible a partir de los 30 días desde el inicio.

Inversión y planificación a largo plazo

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Quien ya tiene consolidado un hábito de ahorro y quiere optar a una mayor rentabilidad suele hacerse otra pregunta: “¿Cómo diversifico sin tener que estar pendiente del mercado cada día?”.

Para estos perfiles, SANTALUCÍA ofrece distintas soluciones de ahorro e inversión dentro del marco asegurador, como la gama de Unit Linked y los PIAS de inversión.

  • MaxiPlan Inversión Personalizada y la gama de Unit Linked permiten configurar cestas de inversión o carteras de fondos adaptadas al perfil de riesgo, con la posibilidad de realizar cambios limitados al año sin coste adicional.
  • MaxiPlan PIAS Inversión Personalizada está pensado para quienes buscan un horizonte de largo plazo, con una duración mínima que permite acceder a ventajas fiscales propias de este tipo de productos cuando se cumple el plazo y se transforma el ahorro en renta.
  • MaxiPlan Inversión Premium es un Unit Linked de prima única, con un horizonte temporal definido, que se apoya en estructuras vinculadas a índices de referencia (por ejemplo, ligados a empresas del sector de la inteligencia artificial) y a deuda pública, con un mínimo garantizado y un porcentaje de participación en la revalorización del índice.

Este tipo de soluciones están pensadas para quien quiere entender “dónde está invertido”, pero sin tener que gestionar directamente una cartera compleja. Y, como siempre, el punto de partida no es adivinar el comportamiento de los mercados, sino definir un horizonte temporal, el perfil de riesgo y unos objetivos concretos.

Planificar la jubilación… sin esperar al último momento

Si hay un colectivo para el que la planificación a largo plazo es crítica, es el de los autónomos. En España, la pensión media de un autónomo se sitúa claramente por debajo de la del régimen general, lo que hace que la jubilación llegue coja si no hay un ahorro finalista que la complemente.

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En este contexto se sitúan soluciones como el Plan de Pensiones de Empleo para Autónomos de SANTALUCÍA, definido con un perfil prudente (máximo de renta variable acotado) y con un foco claro en la fiscalidad, con la posibilidad de desgravar aportaciones superiores a las de un plan individual tradicional gracias a las aportaciones empresariales o de empleo.

Junto a él, la entidad ofrece una gama de planes de pensiones pensados para distintos perfiles de riesgo, desde Santalucía Panda Prudente o Polar Equilibrado hasta opciones más decididas, así como planes “ciclo de vida” que ajustan progresivamente la exposición al riesgo conforme se acerca la jubilación.

Y cuando la jubilación ya está a la vuelta de la esquina (o ha llegado) entra en juego otra pieza del puzle: el MaxiPlan Rentas, un seguro de vida orientado a transformar un capital en una renta vitalicia mensual, apoyado principalmente en deuda pública española, y con beneficios fiscales para quienes reinvierten ganancias patrimoniales hasta determinados límites.