De izquierda a derecha, Mercedes Coghen, deportista olímpica; Carmen Serna, redactora jefe de Destinos y Cocinillas de EL ESPAÑOL; y Marcos Vázquez, director de Fitness Revolucionario.

De izquierda a derecha, Mercedes Coghen, deportista olímpica; Carmen Serna, redactora jefe de Destinos y Cocinillas de EL ESPAÑOL; y Marcos Vázquez, director de Fitness Revolucionario. Esteban Palazuelos

Longevity Experience Forum

No todo gira alrededor del gimnasio: hacer de la ciudad "tu pista de entrenamiento" es inteligente y ayuda a vivir más

Mercedes Coghen, campeona olímpica, y Marcos Vázquez, director de Fitness Revolucionario, han compartido reflexiones sobre el ejercicio y la longevidad.

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Elena Pérez
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El ejercicio ha sido defendido en el 'Longevity Experience Forum' como una de las palancas más potentes para vivir mejor. En la conversación entre Marcos Vázquez, director de Fitness Revolucionario, y Mercedes Coghen, campeona olímpica, ambos han defendido que moverse no es una cuestión estética, pero sí una vía decisiva para ganar años con calidad.

El divulgador ha abierto el debate con una afirmación rotunda: "El ejercicio es la palanca más potente que tenemos y la que más nos va a ayudar a vivir más y mejor". A su juicio, la actividad física puede añadir entre ocho y 10 años de vida, pero su valor real está en la calidad de esos años.

"Una persona de 70 puede tener la misma vitalidad que una persona 25 o 30 años más joven que no haga ninguna actividad física", ha señalado, antes de insistir en que, con el paso del tiempo, el cuerpo necesita estímulos para frenar el deterioro de huesos, fuerza y autonomía.

Coghen, al margen de su prolífica experiencia como deportista de élite, ha recordado que no hace falta haber vivido en el alto rendimiento para beneficiarse del ejercicio. "Si no has hecho nunca nada en tu vida, ve a la tienda, compra unas zapatillas y empieza a caminar", ha dicho.

"Yo no entiendo vivir sin deporte porque los beneficios que me da son maravillosos”, ha añadido, en una defensa firme de la actividad física como hábito accesible para todas las edades.

Conversación a dos. Ejercicio, prevención y longevidad activa

La conversación ha avanzado entonces hacia la pregunta sobre si todos los ejercicios sirven igual para jóvenes y mayores. "Más que la edad, lo que verdaderamente influye es la capacidad", ha matizado Vázquez, para después defender el trabajo de fuerza, el ejercicio aeróbico y el intercambio de actividades de intensidad moderada.

Haciendo alusión al concepto de longevidad en torno al que gira esta jornada, el divulgador también ha citado dos marcadores de salud especialmente relevantes: la fuerza de agarre y la capacidad cardiorrespiratoria, a la que ha atribuido un valor predictivo superior incluso al colesterol.

Más allá del tipo de entrenamiento, el divulgador ha insistido en que el problema a la hora de hacer deporte no suele ser la falta de tiempo, sino de prioridades. "Si entendemos la enorme importancia de la actividad física, encontraremos las horas", ha señalado.

A su juicio, basta con unas cuatro o cinco horas semanales para una práctica óptima. Incluso pequeñas dosis repartidas a lo largo del día, los llamados "snacks" de ejercicio, pueden reducir la mortalidad entre un 8% y un 12%.

Su propuesta pasa por mirar el entorno de otra manera: levantarse para atender una llamada, hacer un poco de fuerza en casa, utilizar la bicicleta estática mientras se realiza otra tarea sencilla o, en otras palabras, aprovechar lo que nos da el entorno como una oportunidad de movimiento.

Coghen ha coincidido en que el ejercicio debe integrarse en la vida real y no quedar reducido a un ideal difícil de sostener. También ha puesto el foco en la evolución del deporte femenino, recordando que antes las mujeres no se vinculaban tanto al alto nivel, pero que la situación ha cambiado mucho desde que fuera campeona olímpica de hockey hierba en el 92.

"La mejor fórmula para cada uno es la que le hace disfrutar", ha afirmado. También ha destacado que, en líneas generales, a muchas mujeres les atrae especialmente el componente social del deporte, aunque cada vez hay más diversidad de intereses y más niñas practicando disciplinas como el fútbol.

Esa dimensión compartida del deporte ha sido otro de los ejes de la conversación. Coghen ha destacado los beneficios de socializar desde pequeños, trabajar en equipo y aprender a respetar al entrenador. Incluso en el deporte individual, ha recordado, existe hoy un ecosistema cada vez más profesionalizado, con psicólogos y especialistas de apoyo.

A continuación, ha querido llevar esa idea también a la vida cotidiana: "Hacer de tu calle o ciudad tu pista de entrenamiento es lo más inteligente", ha dicho, en defensa de una forma de moverse que no depende necesariamente de un gimnasio.

La charla también ha dejado espacio para la saludmental. Vázquez ha defendido que no es un mundo separado a la salud física, sino que son dos dimensiones que van de la mano. A su juicio, el ejercicio mejora el ánimo, la claridad mental y la sensación de competencia personal, lo que lo convierte en una herramienta poderosa para una longevidad integral.

Coghen ha cerrado la conversación con una reflexión muy ligada a la experiencia del alto rendimiento, pero aplicable a cualquier persona. Ha admitido que en el deporte de élite existe presión, exigencia y sufrimiento, y que la clave está en no perder el disfrute.

En un foro dedicado a la longevidad como este, el mensaje común de ambos, recordado también en otros momentos a lo largo de la jornada, ha sido claro: vivir más años no basta si no se hace con movimiento, autonomía, bienestar y una relación sana con el propio cuerpo.