El Grupo Mutua Madrileña está teniendo “un crecimiento que el resto del sector no tiene”. Y ello se debe, tal y como ha explicado su presidente, Ignacio Garralda, durante Wake Up, Spain! a que la compañía cuenta con ciertas ventajas respecto a la competencia.

La inflación ha afectado en gran manera a todo el sector de seguros de autos. Claramente han subido los costes de los talleres, han subido también los daños materiales y los daños personales”, ha subrayado durante su intervención en el IV Foro Económico Español, organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y Disruptores en colaboración con EMT de Madrid, EY, Microsoft, Oesía y Oracle.

Y eso, “lógicamente, ha repercutido en los gastos de las aseguradoras”. También al grupo que preside, aunque, en su opinión, “algo menos que a los demás”. Se debe a que Mutua cuenta con “algo de ventaja respecto al resto de las aseguradoras”.

En ese sentido, ha destacado que la frecuencia de tráfico en Madrid, donde la compañía tiene una gran presencia, “ha bajado un poco respecto a los años anteriores a la pandemia”. Algo que no ha ocurrido fuera de la capital. Como consecuencia de lo anterior, Mutua ha tenido “algo menos de frecuencia de accidentes”.

“El incremento del coste medio nos ha afectado algo menos que a los demás. El sector está perdiendo dinero. Muchísimas empresas están perdiendo dinero y, como consecuencia de ello, tienen que subir los precios para obtener rentabilidad”.

12. Conversación con Ignacio Garralda, presidente de Mutua Madrileña

Esa subida de precios de la competencia también ha beneficiado a Mutua. “Estamos teniendo una actividad desbordante”, ha asegurado su presidente.

“Las llamadas de teléfono han subido un 50%. Estamos creciendo a ritmo del 20% en primas. Estamos teniendo un crecimiento que el resto del sector no lo tiene”, ha asegurado.

Movilidad

Garralda también ha destacado la apuesta del grupo por la movilidad, a pesar de que, en un primer momento pudiera chocar con su negocio asegurador. “Cuando comenzamos el proyecto de agrandar nuestro ámbito de actuación a la movilidad pensábamos que si nosotros éramos aseguradores de coches en propiedad no parecía lógico incentivar la no propiedad. Pero cuando tienes un enemigo que no puedes vencer, lo mejor es asociarte con él”.

Ese modelo de movilidad independientemente de que seas propietario o no del coche se va a imponer. El porcentaje que tendrá no lo sabemos, pero va a convivir con el coche en propiedad sin ninguna duda”, ha asegurado Garralda.

Por eso, la compañía ha empezado a hacer inversiones “en temas relacionadas con la movilidad a lo largo del horizonte temporal”. “Tenemos el carsharing para que puedas mover en un coche compartido, hemos comprado un rent a car por si quieres moverte durante varios días o meses. Vamos tratando de cerrar el horizonte temporal de la movilidad”, ha destacado el presidente de Mutua.

Ahora, la compañía está “en reflexión sobre hacer algo en renting”, un ámbito en el que ya cuenta con colaboraciones, como la que tienen con ALD.

"Voracidad fiscal"

El presidente de Mutua también ha dedicado parte de su intervención al análisis de la situación política de España y el impacto que esta tiene en las inversiones. En su opinión, “el tema político, siempre afecta en mayor o menor grado”.

“El informe del FMI de la semana pasada lo dice. Uno de los problemas de España es que esa fragmentación política impide la toma de decisiones para la estabilidad del país. Si hubiera un acuerdo entre los dos partidos mayoritarios, sería reflejo de que las cosas están pacíficamente organizadas. Segundo, que cuando se logran consensos, se hacen estudios más profundos de los temas que se van a legislar”.

Por ello, ha apuntado que “seria muy bueno que hubiera más estabilidad”. Asimismo, Garralda ha subrayado que los niveles de inversión en España no han recuperado los niveles prepandemia, a pesar de que los demás componentes del PIB sí lo han hecho.

Ello, ha explicado, “es un síntoma de que no hay demasiados incentivos a la inversión” y que “la presión fiscal se ha incrementado”. Tal y como ha destacado, España cuenta con “una presión fiscal sobre el PIB que ha crecido tres puntos en los últimos cuatro años”. Se trata de “un ritmo muy fuerte”.

Por ello, ha abogado por hacer “cierta pausa en la voracidad fiscal”. “Aparte de la presión fiscal, una seguridad jurídica que hace falta para realizar cualquier inversión.”, ha incidido.