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Las claves

De dos ministros en 10 días a cuatro, en cuatro días consecutivos.

El Gobierno ha cambiado de estrategia tras su decisión inicial de mantener perfil bajo por el asalto masivo a Ceuta.

Al principio sólo estuvieron de visita el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que apenas permaneció 105 minutos en la ciudad autónoma, y Fernando Grande Marlaska, que se quedó un día más para mantener reuniones con el delegado del Gobierno y las autoridades locales.

Hubo que esperar una semana para que otro ministro apareciera en Ceuta. Todo cambió entonces.

La ministra de Juventud e Infancia Sira Rego se desplazó el domingo para supervisar y coordinar la atención a los menores.

El lunes estuvo con el presidente de Ceuta el titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, le siguió ayer el de Exteriores, José Manuel Albares, y este miércoles estará la de Defensa, Margarita Robles.

A estas visitas se podría sumar en los próximos días la de la ministra de Migraciones y Seguridad Social, Elma Sáiz.

Los cuatro ministros que ya han estado en Ceuta le sirven a Sánchez de parapeto mientras se niega a comparecer en el Congreso para dar explicaciones por el masivo asalto de más de 72.000 personas en una ciudad de 80.000 habitantes.

Moncloa no revela si habrá explicaciones en una comparecencia monográfica en la Cámara Baja mientras presiona a los socios para que no la pidan. Una estrategia con la que se busca ganar tiempo y aclarar, entre otras cosas, si el CNI les informó de la invasión, ya que hay versiones cruzadas a ese respecto entre los propios ministros.

De momento, sólo está confirmada la comparecencia de Marlaska y Albares el 28 de agosto en el Congreso, a petición propia, pese a que el PP les ha citado antes en la Cámara Alta. Ambos se niegan a acudir alegando que ya lo harán en la Baja.

La comparecencia de Marlaska en el Senado estaba fijada para este miércoles a las 11. Para sortearla, el ministro del Interior ha convocado a las 12 una reunión telemática con los responsables de Protección Civil de las Comunidades Autónomas y miembros de la AEMET, con el fin de coordinar el operativo de seguridad durante el eclipse solar.

Y está el caso de Margarita Robles. Tras anunciar que el próximo martes acudiría al Senado, rompiendo así el pacto de los ministros para ningunear a esta Cámara, Moncloa comunicaba que la decisión no está tomada y que se adoptará este miércoles.

Sin explicaciones

Por ahora, las comparecencias de los ministros junto a Juan Jesús Vivas no están sirviendo de mucho.

El presidente de la Ciudad Autónoma reprochó este martes ante Albares que miles de inmigrantes sigan deambulando por las calles de la ciudad.

"Trabajamos para acelerar el retorno a Marruecos de las personas que han entrado irregularmente y todavía no han vuelto", respondió el ministro.

Albares alabó la colaboración de Marruecos "desde el principio", enfatizó que la decisión de Rabat es la de aceptar la devolución "inmediata" de todos los que han entrado irregularmente en esta invasión y presumió de hablar "a diario" con su homólogo marroquí.

Pero el ministro no explicó cómo es posible que, pese a todas esas facilidades, haya aún 10.000 migrantes en las calles.

Por ello, Juan Jesús Vivas, tomándole la palabra, consideró "positivo" que Marruecos esté dispuesto a facilitar el retorno, pero mostró su sorpresa por cuanto el Gobierno no le ha ofrecido ningún plazo concreto para completar las devoluciones.