La campaña de Podemos para cuestionar el modelo de Estado en España hasta ahora ha resultado un fracaso. Al menos, a tenor de la serie histórica de datos que reflejan las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) desde el nacimiento del partido de Pablo Iglesias, en enero de 2014.

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Así, cuando se fundó la formación morada sólo un 0,6% de los españoles incluían a la Monarquía entre uno de los tres principales problemas de España. Pero es que en la actualidad ese porcentaje se ha reducido aún más, al 0,3%, es decir, la mitad.

El pasado 4 de septiembre, el grupo parlamentario de Unidas Podemos registró una proposición no de ley (PNL) en el Congreso en la que reclamaba al CIS que vuelva a preguntar "de forma específica" en sus encuestas sobre la valoración de la Monarquía. Además, la formación morada y sus confluencias reclamaban cuestiones específicas sobre "los diferentes miembros de la Familia Real". El Pleno rechazó la Proposición a las dos semanas con los votos de PSOE, PP, Vox y Ciudadanos, una abrumadora mayoría.

Es una obsesión de Unidas Podemos, desde que llegó al Gobierno en enero y tuvo que tragarse el sapo de que José Félix Tezanos se mantuviera como presidente del CIS, lograr que el sociólogo de cabecera del PSOE dé su brazo a torcer y pregunte expresamente "por la Monarquía". Aunque en realidad, lo que quiere la formación de Pablo Iglesias es trasladar a la encuesta oficial el referéndum sobre el modelo de Estado que ansía.

El CIS sí pregunta

Entonces, ¿de dónde salen los datos que abrían este artículo? La realidad es que el CIS sí que pregunta por la Monarquía. Si bien lo hace en una pregunta abierta, cuyos resultados son los que, tal como explicaba Tezanos este jueves en una entrevista en TVE, no parecen hacer necesaria una cuestión específica como la que reclama Unidas Podemos.

En todos sus barómetros mensuales -salvo en los de los meses de abril y mayo de este año, en los que el confinamiento redujo la extensión de los sondeos-, la institución pública de estudios demoscópicos incluye "La Monarquía" como una de las respuestas sugeridas a la pregunta: "¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero?".

El resultado de la serie histórica más reciente es muy revelador: a pesar de los avatares que ha sufrido la Corona en los últimos siete años, no se han producido cambios relevantes.

Dos 'picos'... del 1,1%

Desde enero de 2014, cuando los entonces Iglesias, Errejón, Monedero y Bescansa (hoy, precisamente, asesora externa del CIS) irrumpían con fuerza en las redes, las televisiones y fundaban el partido político que hoy está en el Gobierno de coalición, sólo ha habido dos picos importantes en los que el CIS ha detectado más españoles preocupados por "la Monarquía". En ambos casos, la preocupación creció hasta el 1,1% de los españoles.

El primero, en el mes de junio de ese mismo año, el de la inesperada abdicación de Juan Carlos I. La decisión del entonces Monarca pilló tan de improviso a los españoles que se extendió la opinión de que la decisión del hoy Emérito había tenido que ver con el triunfo electoral de un partido destituyente.

Podemos había cosechado cinco escaños en un resultado imprevisto del 7,97% de los votos... incluso por el CIS, que no había detectado su irrupción. En su encuesta preelectoral sólo le atribuía un máximo de un escaño y un apoyo residual del 1,8%.

El segundo hito ha sido más reciente, en octubre de este año, cuando más arreció la campaña de Unidas Podemos contra la Monarquía, con iniciativas como un sondeo en medios afines -sufragado con crowdfunding- para alimentar la controversia Monarquía-República. En este mes se refleja el enfrentamiento más radical entre los morados y la Corona, cuando el ministro de Consumo, Alberto Garzón, acusó a Felipe VI de "maniobrar" contra el Gobierno e "incumplir la Constitución".

En ese ambiente enrarecido se celebró el primer 12 de Octubre con Unidas Podemos en el Gobierno, en el que la ministra de Igualdad vistió un traje de un morado republicano muy llamativo y el vicepresidente Pablo Iglesias portó su pin antifascista y ni saludó ni miró al Monarca cuando éste lo saludó oficialmente. 

Pablo Iglesias saluda a Felipe VI en la ceremonia en el Palacio Real. Efe

Pero en realidad, ése ha sido el único momento de la serie histórica en el que podría atribuirse a las acciones de los de Iglesias. Todos los demás momentos en que quisieron alimentar el sentimiento republicano, sus iniciativas no se vieron reflejadas en las preocupaciones de los españoles.

Por ejemplo, no lo consiguió con sus empeños en que el Congreso investigue al Emérito, en julio y en marzo de este año. En el inicio de la pandemia, la preocupación de los españoles estaba en un pírrico 0,2%. Y en el mes de julio subió al 0,5% más probablemente por las revelaciones en exclusiva de EL ESPAÑOL sobre las cuentas ocultas en Suiza del Emérito y la polémica por su posible salida de España, que la Casa Real comunicó el 3 de agosto.

El PSOE "monárquico"

Tampoco en esta última intentona han logrado que el PSOE acepte la Comisión de investigación. Ni que los españoles respondan a sus clamores de que "la Monarquía está en riesgo de implosión" o de que los Borbones son una familia asimilable a los Narcos de Pablo Escobar. El propio Tezanos anticipó este jueves que el barómetro de diciembre, previsto para el lunes 21, dará un dato de 0,3% de españoles preocupados por la Monarquía.

Cuando a la vuelta de verano, los morados trataron de forzar al CIS a preguntar expresamente por su diatriba de Monarquía-República, al tiempo que Iglesias proclamaba que "será más pronto que tarde, los jóvenes lo piden", el PSOE argumentó con claridad su oposición.

Durante el debate en el Congreso, el secretario del grupo parlamentario, Rafael Simancas, subrayó que la última vez que el CIS había preguntado sobre qué aspectos de la Constitución habría que reformar, sólo un 1,5% mencionó el modelo de Estado. Y Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, aclaró entonces -y la semana pasada- que "el PSOE pidió la República en la ponencia constitucional de 1978, perdió la enmienda y se comprometió con el texto de la Carta Magna desde entonces y hasta hoy".

Eso sí, Iglesias sostiene que "serán sus propios electores los que les hagan cambiar de posición, les darán la vuelta como un calcetín"... aunque la demoscopia lo niegue.