El 22 de febrero de 2000, ETA asesinó al socialista Fernando Buesa Blanco y a su escolta, el ertzaina Jorge Díez, haciendo explotar un coche bomba en el campus de la Universidad del País Vasco en Vitoria. El atentado formaba parte de la "socialización del dolor" promovida por la banda terrorista, que se marcó como objetivo la muerte del mayor número posible de políticos, periodistas o funcionarios pertenecientes al "eslabón bajo".

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Para su hermano, Mikel Buesa (Guernica, 1951), el asesinato de Fernando supuso el despertar de su conciencia cívica y política. Así, fue presidente del Foro de Ermua, patrono de la Fundación para la libertad y miembro de la directiva original de UPyD. "Ese fue el mayor error que he cometido en mi vida", admite en referencia a su paso por el partido liderado entonces por Rosa Díez. Ahora, sin añoranza política alguna, es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Complutense.

Veinte años después de aquel atentado, el pasado 9 de julio, la tumba del exdirigente socialista asesinado por ETA era vandalizada con pintura roja. Una infamia que nos recuerda que, pese a que la sociedad vasca ha vivido importantes transformaciones –la más importante, que ETA ha dejado de matar–, la memoria de las víctimas sigue siendo muy necesaria. "El problema de ETA no está solucionado, está en stand by", dice Mikel Buesa en conversación con EL ESPAÑOL.

"El problema fundamental de cómo se cerró el asunto de ETA es que no se ha procedido a la derrota política de la banda terrorista, sino todo lo contrario. El Gobierno de Zapatero negoció con ETA y Batasuna para que esta gente pudiera realizar una actividad política ulterior al cese de la actividad terrorista, y eso es lo que ha sucedido a través de la legalización de Sortu (partido que integra EH Bildu)", explica Buesa.

- ¿Y no se debe celebrar como una victoria que ETA cesara la actividad armada para dedicarse a hacer política?

- Habrá quien lo considere una victoria, pero los que hemos sufrido las consecuencias del terrorismo lo consideramos una victoria pírrica. La victoria contra el terrorismo no es sólo una cuestión militar, sino política. El terrorismo es una actividad esencialmente política, es hacer política a través de la muerte, de la violencia. Si cesa la violencia pero la misma política continúa, el problema no se ha terminado del todo. 

Una muestra evidente de que el problema persiste es el reciente ataque a la tumba de su hermano, que se encuentra en el cementerio de Vitoria. "Me sorprende que 20 años después de haber sido asesinado, mi hermano todavía sea temible para estos individuos", reflexiona Mikel Buesa.

Tiran pintura sobre la tumba de Fernando Buesa, exconcejal socialista asesinado por ETA. Fundación Fernando Buesa

Es consciente, sin embargo, de que ese ataque se enmarca dentro de un fenómeno violento que es mucho más amplio. En las semanas previas a las elecciones al Parlamento Vasco, casas de dirigentes políticos y sedes de partidos han sido atacadas con pintura roja. "Todo esto forma parte de la campaña del núcleo irreductible de ETA, que está metido en la cárcel pero sigue siendo irreductible, a través de ATA (Amnistia Ta Askatasuna, Movimiento pro Amnistía y contra la Represión). Están pugnando por el poder de la parte visible del Movimiento de Liberación Nacional Vasco que lidera Sortu", explica el catedrático.

Bildu

Ninguno de esos actos violentos fue condenado por Bildu. Para más inri, el pasado mes de junio, cuando las sedes de distintos partidos políticos en el País Vasco estaban siendo atacadas con pintadas en favor al etarra Patxi Ruiz, el ahora nuevo parlamentario de EH Bildu Arkaitz Rodríguez restó importancia a los hechos asegurando que una pintada "se quita con acetona, pero los presos asesinados por la política penitenciaria nadie les va a devolver la vida".

- ¿Usted aboga por la ilegalización de Bildu, como planteó UPyD en su día?

- Yo no abogo por la ilegalización de nada. Sé perfectamente que en este país la Constitucion tiene un grave inconveniente en materia ideológica, de modo que no hay delitos ideológicos salvo que estés defendiendo el ejercicio de la violencia. Sortu no defiende el ejercicio de la violencia visiblemente. Dice que fue necesaria, pero que ahora no conviene estratégicamente. Hay indicadores que señalan que su respeto por la violencia sigue siendo el mismo que tenían cuando pegaban tiros.

- ¿Qué indicadores?

- Los dirigentes de Sortu (EH Bildu) fueron a visitar a la cárcel al núcleo más duro de ETA, entre ellos a García Gaztelu Txapote, que fue quien ordenó el asesinato de mi hermano.

El catedrático se refiere al encuentro que tuvo lugar el pasado mes de junio, cuando el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, concedió un permiso a varios dirigentes de Bildu para visitar a presos de ETA encarcelados en la prisión de Huelva. "Yo pensaba que Marlaska era un tipo contrario a ETA, pero veo que me equivocaba", admite el hermano del exdirigente socialista asesinado por la banda terrorista.

Mikel Buesa vive con preocupación el auge de la extrema izquierda abertzale en el País Vasco, canalizada esencialmente en Sortu y Bildu, que ha aumentado notablemente sus apoyos en las elecciones autonómicas del 12 de julio. "Bildu ha ocupado el espacio que debería tener el PSOE", cree Mikel Buesa, que atribuye su ascenso a que el PSOE "se ha empeñado en hacer ver a Bildu como gente encantadora, de izquierdas, con cierta herencia nacionalista... ahora es lógico que haya esa deriva, ese corrimiento del voto de izquierdas hacia este partido".

El PSOE actual

- A su hermano lo asesinaron por ser del PSOE. ¿Es compatible ser socialista con pactar con Bildu?

- No. Si ser socialista consiste en creer que el territorio es una fuente de derechos, como ahora ocurre en el PSOE, entonces sí es compatible. Si ser socialista significa que hay que defender la igualdad de todos sin privilegio alguno, entonces no sería en absoluto compatible.

Fernando Buesa Blanco ocupó diversos puestos de responsabilidad en las instituciones vascas como miembro del Partido Socialista de Euskadi. Llegó, incluso, a ser vicelehendakari. Murió por sus ideas políticas, que no eran las que promulga el PSOE actual, según su hermano.

"Las ideas que manejaba mi hermano sobre la política en el País Vasco han decaído completamente. El PSOE actual no tiene nada que ver con lo que defendió mi hermano Fernando como dirigente socialista", afirma Mikel Buesa, que cree que el socialismo que defendía su hermano era "el de los valores republicanos, los de la Revolución Francesa".

"El PSOE ahora es un tinglado para ocupar el poder, desideologizado, y que acepta todo tipo de particularismos como fuente de supuestos derechos. El resultado final es esta mierda que tenemos actualmente", sostiene el catedrático.

La sociedad vasca

El constitucionalismo en el País Vasco viene de recibir un batacazo histórico. Los resultados de las elecciones autonómicas hablan por sí solos. El PSOE obtuvo 10 diputados y la coalición PP + Cs, tan sólo 5 de los 75 en reparto.

- Partido Popular, Ciudadanos y PSOE han obtenido resultados pobres en el País Vasco, ¿por dónde pasa la regeneración del constitucionalismo?

- Yo no creo que el PSOE sea un partido constitucionalista. Su política, en la práctica, cuestiona la Constitución continuamente. Lo hemos visto en el estado de alarma, con un abuso de poder que iba más allá de la Constitución. Yo no digo que no haya que meter a la gente en su casa para que no se infecte. Lo que digo es que si la metes en su casa, hazlo con el instrumento que la Constitución ha establecido: el estado de excepción.

- ¿Qué partidos son, a su juicio, constitucionalistas?

- El PP es el único partido que se ubica netamente dentro de la defensa de la Constitución del 78 y sus valores. Vox también es un partido que formalmente respeta la Constitución, pero quiere cambiarla en un sentido que implicaría un vuelco considerable. El constitucionalismo se ha reducido considerablemente en cuanto a su expresión política.

En este sentido, el votante socialista y constitucionalista se encuentra "huérfano" de proyecto político, según Mikel Buesa: "Si hay algún constitucionalista que sea socialista, está huérfano de proyecto político, pero no sé si queda alguno de ésos. Conozco a alguno, pero sin ninguna influencia dentro del partido. Ahí lo que se ejerce es el modelo leninista puro y duro, de disciplina férrea, en el que el presidente decide y los demás dicen 'amén' o se van a la puta calle".

- Se dice comúnmente que la sociedad vasca está "enferma". ¿Comparte esta apreciación?

- No creo que la sociedad vasca sea una sociedad enferma, lo que pasa es que es una sociedad en cierto modo muy posmoderna, centrada en el interés más que en las ideas. Salvo las minorías radicales, que están muy ideologizadas.