María Jesús Montero, como intérprete de los intereses del Gobierno de España, dice que no se fía. Que este talante que muestra el PP "ha sido celebrado" por el Consejo de Ministros extraordinario de este viernes, pero que el brindis de pactar algo con los populares lo dejan para cuando acabe "el periodo electoral".

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Explícitamente, porque dice la portavoz que "a lo mejor el PP cree que le da réditos mostrarse dialogante, y hay que esperar a que esto se mantenga en el tiempo" para creérselo. Extraoficialmente, porque ni a Pedro Sánchez ni a Pablo Iglesias les conviene hacerse fotos con Pablo Casado en plena campaña de los comicios vascos y gallegos. 

Por eso no está previsto que el presidente llame al líder de la oposición, ni siquiera en esta semana en la que se negocian las conclusiones de la Comisión de Reconstrucción. Ni siquiera cuando de esas conclusiones se quieren armar los Presupuestos. Ni siquiera cuando de ellos dependen las "imprescindibles" ayudas europeas.

Pedro no llama a Pablo

"No se trata de llamar o no", ha dicho la ministra. "Hemos tendido la mano para caminar juntos para construir el país entre todos, y más ahora con la pandemia", reclamaba con vehemencia la portavoz. "Pero el poder llegar a ese consenso no depende de descolgar un teléfono, sino de una reflexión profunda que debe hacer el PP sobre cómo quiere ser oposición en los próximos cuatro años".

Sólo entonces, cuando claudique el rival, "y se borre del frente del no", que "pretende deslegitimar a este Gobierno o amenazarlo con forzar condicionalidades en las ayudas europeas", Sánchez se planteará acercarse a Casado. "Si albergaron la posibilldad de que este Gobierno no se sostuviera, han fracasado en eso".

María Jesús Montero, ministra de Hacienda y portavoz. Efe

Montero insistió en que el Gobierno está fuerte y que "sí quiere acuerdos con el PP, pero créanme que no depende de quién levanta ese teléfono, sino de si el principal partido de la oposición ha llegado a convencimiento de que sólo desde la política útil tendrá el favor de los ciudadanos".

Un Gobierno "fuerte"

"Los españoles necesitan más política útil y menos crispación". Así se presentó la ministra portavoz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario en el que el Ejecutivo se había autoimpuesto una nueva medalla. Tras aprobar el decreto de "nueva normalidad", se acordaron las ayudas a los autónomos y después se anunció el pacto, en el marco del diálogo social, para otro acuerdo: el adelantado por este periódico para la extensión de los ERTE hasta el próximo 30 de septiembre.

E incluso, Montero anunció un "gran pacto por el empleo" para el próximo otoño, como consecuencia del acuerdo del Consejo de Ministros.

Marcando músculo, firme e impulsado, el Gobierno cierra una nueva semana con sólo buenas noticias -salvo los pequeños rebrotes de coronavirus, "que están controlados, pero que nos indican que hay que ser prudentes"-. Montero celebró "el voto del PP, sumándose a última hora al apoyo mayoritario del Congreso al decreto de 'nueva normalidad'. Confiamos en que sea el inicio de una nueva actitud del principal partido de la oposición".

La ministra quiere extender estas nuevas situaciones al ámbito de nuevos acuerdos por el interés de España. Y es que, con las propuestas de conclusión de la Comisión de Reconstrucción, "como buena base para trabajar en una propuesta que responda a las necesidades de medio y largo plazo", dijo Montero, el Ejecutivo pretende "sentar las bases" de sus Presupuestos para 2021.

Otro foco que encendió la portavoz para iluminarse fue que este mismo viernes 75.000 familias han comenzado a cobrar el Ingreso Mínimo Vital. Un beneficio inmediato para de 250.000 personas, integrantes de familias que ya estaban cobrando prestaciones por niño a cargo. "La recuperación económica debe hacerse con justicia y solidaridad", dijo.

El objetivo del Consejo era aprobar el real decreto de los ERTE con un nuevo paquete para apoyar al tejido productivo. "Quiero agradecer a todos los que participan en el diálogo social, CEOE, Cepyme, CCOO y UGT por demostrar que a través del diálogo sincero se puede avanzar". Según el Gobierno, "cuando levantamos la mirada más allá de los intereses particulares legítimos, y observamos con generosidad, los resultados son óptimos, beneficiosos para todas las partes", porque son buenos para el interés general de la sociedad.

"Es lo que la sociedad demanda, diálogo y acuerdo". Y, dijo, "es lo que este Gobierno demuestra desde el inicio de la legislatura. Ya lo hicimos con la subida del SMI", y la firma de este jueves se suma a este ambiente de euforia gubernamental: "La unidad y el diálogo nos permite ser más fuertes".