José Manuel Calvente trabaja en Podemos desde junio de 2014.

José Manuel Calvente trabaja en Podemos desde junio de 2014.

Política CRISIS EN PODEMOS

Crece el temor a un ‘PodemosLeaks’: comparan a Calvente con Assange por los documentos que tiene

Con acceso desde 2015 a los secretos internos, el exabogado prepara su demanda. El partido se remite a lo dicho por Iglesias: "Un claro caso de acoso".

La preocupación se ha instalado en el interior de Podemos según pasan las fechas. El despido de José Manuel Calvente, uno de los empleados de más alto rango y con más antigüedad en el partido fue fulminado la semana pasada en el momento en el que avanzaba en sus investigaciones sobre "graves irregularidades internas", presuntos "sobresueldos" y algo parecido a una "caja B" dentro de la formación morada que tendría que ver con presuntas financiaciones provenientes del exterior y comisiones cobradas por alguno de sus dirigentes por la contratación de sus empresas en las últimas campañas electorales.

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El propio Calvente ha cerrado el grifo a sus declaraciones públicas, inmerso ya en la preparación de su demanda contra el partido: despido improcedente, injurias y calumnias... y todo, mientras ordena la documentación que pudo recabar en los más de cinco años en los que fue el máximo responsable de la asesoría jurídica de la formación morada y guardián de todos los secretos de la dirección de Pablo Iglesias, como responsable de protección de datos.

Y es eso lo que tendría en tensión a quienes fueron sus jefes orgánicos durante todo este tiempo. De hecho, el propio Calvente ya sabe que en Podemos lo comparan con Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, por la ingente cantidad de información interna "y muy sensible" que puede obrar en su poder... A la espera de que saque los papeles, claro.

Julian Assange, fundador de Wikileaks, la página web de documentos filtrados.

Julian Assange, fundador de Wikileaks, la página web de documentos filtrados.

Porque por ahora, todo han sido acusaciones de palabra. Él alega que está trabajando en su demanda y, entretanto, ni desmiente ni confirma hasta dónde sabe, pero sí sugiere que toda la documentación que pasó por sus manos podrá ser usada en las múltiples batallas legales que se abrirán a partir de ahora.

Pero corta la conversación cuando ésta llega a si entre esos papeles hay alguno que confirme las sospechas que en el pasado señalaron a Podemos por una presunta financiación ilegal procedente de gobiernos del exterior.

Aun así, fuentes conocedoras del trabajo interno de Podemos confirman que Calvente es la persona que estaba más al tanto de "todas las operaciones, digamos, sucias del partido". Y con eso se refiere a "la contratación de personal de seguridad bajo contratos camuflados de logística" y "cosas legales pero poco elegantes como la contratación de servicios con Kinema para las campañas electorales", una cooperativa relacionada directamente con dirigentes del partido, "o cosas raras con las consultas internas o con los microcréditos".

Podemos utiliza esta figura para financiar sus campañas electorales. Pide aportaciones a préstamo a sus simpatizantes que después devuelve a interés 0% cuando cobra la subvención pública por cada diputado conseguido. En las últimas elecciones, Podemos cosechó 35 escaños, la mitad que en 2019. Sin embargo, batió su récord de recaudación, superando los dos millones de euros, cifras similares a las de 2015, cuando alcanzó los 71 diputados.

"La ley me protege"

Por lo pronto, Calvente acusa a los dirigentes de Podemos de ser "unos mentirosos", rechaza la veracidad de ninguna de las acusaciones que han vertido sobre él. Fuentes internas del partido morado aseguran que la formación cuenta con "pruebas documentales" del presunto acoso sexual a una compañera de trabajo. "Son inequívocas", alegan, "y reiteradas". Sin embargo, el afectado afirma que "es un invento, una cortina de humo para intentar tapar mi despido".

Noelia Vera, Pablo Iglesias y Ione Belarra, en al 41º aniversario de la Constitución.

Noelia Vera, Pablo Iglesias y Ione Belarra, en al 41º aniversario de la Constitución. E.E.

¿Por qué no hay denuncia en los tribunales si el caso de acoso es "clarísimo", como decía Iglesias el pasado viernes en los actos del Día de la Constitución? ¿Cuándo se abrió esa investigación interna por el acoso que en Podemos aseguran que acabó a finales de octubre? ¿Quién encubre a quién? Y, sobre todo, ¿qué fue primero, las filtraciones a la prensa de una presunta escolta de Irene Montero con un contrato irregular, la investigación por acoso, las investigaciones de "irregularidades graves"?

La realidad es que la argumentación de Calvente encaja con lo que dice la ley. "No podían justificar mi despido mientras estaba investigando irregularidades internas y me convertía en incómodo para el partido", razón por la cual, alega, "se han inventado un caso de acoso sexual que no existe".

Y es que la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales dice expresamente en su artículo 36) que "el delegado de protección de datos no podrá ser removido ni sancionado por el responsable o el encargado por desempeñar sus funciones salvo que incurriera en dolo o negligencia grave en su ejercicio". Y que "se garantizará la independencia del delegado de protección de datos dentro de la organización, debiendo evitarse cualquier conflicto de intereses". Ése era precisamente el puesto que ocupaba Calvente en Podemos.

Y además, nadie en el partido ha podido explicar las razones "objetivas" de que junto a él fuera también destituida su número dos, Mónica Carmona, a la que se despidió a la vez que a él. Las fuentes consultadas en Podemos alegan que "era la mano derecha" de Calvente y le guardaba "lealtad profesional".

Pero desde Podemos aseguran que todo está documentado, y que su salida como empleado está justificada por un expediente por acoso que se le entregó al propio interesado hace una semana, al ser despedido. Por ahora, ellos tampoco presentan los papeles.