Los abogados Ruth Sebastián, Ramón Campos, Lourdes Barón, Dolores Travieso y Sidi Taleb Buya,  este lunes en Casablanca.

Los abogados Ruth Sebastián, Ramón Campos, Lourdes Barón, Dolores Travieso y Sidi Taleb Buya, este lunes en Casablanca.

Política MARRUECOS

Pesadilla en Casablanca: cinco abogados españoles retenidos en un sótano

Los letrados acudían como observadores al juicio de una periodista saharui en El Aaiún, pero las autoridades marroquíes les cortaron el paso.

Casablanca

“Estamos bien, un poco cansados porque son muchas horas, pero sobre todo por la incertidumbre”, explica Ramón Campos pausadamente a EL ESPAÑOL en una entrevista por teléfono desde la zona internacional del aeropuerto de Casablanca.

Campos es un de los cinco abogados españoles a quienes Marruecos no permitió entrar a El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, el domingo. Llegó en un avión de Las Palmas acompañado de la también letrada aragonesa Lourdes Barón, de dos colegas canarias, María Dolores Travieso y Ruth Sebastián García; y de Sidi Mohamed Taleb Buya, de Madrid. Su misión era ejercer de observadores en el proceso al que se enfrenta la periodista saharaui Nazha el Jhalidi, acusada de usurpación de la profesión por no estar titulada en Ciencias de la Información.

Al aterrizar en El Aaiún no llegaron a poner un pie fuera del aeropuerto: “Cuando hemos entregado los pasaportes en el control de acceso, nos han retenido. Nos pidieron que nos separáramos a unos asientos en una de las esquinas de la sala”. Una hora después  de entregar las acreditaciones del Consejo General de la Abogacía, las autoridades les informaron de que los documentos “no tenían ningún sello, y que para ellos no tenían validez porque el Ministerio de Exteriores marroquí no tenía conocimiento”. 

La firma es electrónica, y se trata del mismo documento que han utilizado en otras ocasiones, emitido por el Consejo General de la Abogacía española. “El documento ha servido para todos los juicios anteriores”, asegura Campos. Los letrados insistieron a la Policía que “había sido así siempre”, pero llegó otro agente “más exaltado” y les comunicó que “estaba prohibido entrar a El Aaiún, y que se acababa cualquier posibilidad”.

Seis horas de espera

Seis horas más tarde, decidieron embarcarlos en un vuelo a Casablanca, donde aterrizaron a las 22 horas locales. Tras un tiempo en la sala de espera, les trasladaron a “una habitación sin baño, en una especie de hotel, en el sótano del mismo aeropuerto”, que tuvieron que pagar. Ahí pasaron la noche.

“Aquí seguimos, custodiados y sin noticia cierta de lo qué va a pasar”, dice Campos desde Casablanca, entrada la tarde. La idea de las autoridades es devolvernos a Las Palmas, el lugar desde donde entraron; aunque tras llamar los abogados al consulado español, los funcionarios les han informado de que “están haciendo gestiones para que les devuelvan a Madrid en el avión regular de Royal Air Maroc (RAM) de esta tarde”. En El Aaiún no se desplazó ninguna autoridad española para interesarse por ellos, aunque sí les enviaron algunos zumos y algo de comida.

El juicio a Nazha el Jhalidi se iba a celebrar este mismo lunes. Finalmente se ha aplazado al 24 de junio por “la necesidad de inspección con detenimiento del contenido del teléfono móvil que le fue confiscado”. La activista y periodista, de 27 años, fue detenida el 4 de diciembre mientras retransmitía una manifestación en directo en las redes sociales. Se enfrenta a dos años de prisión y una multa de 120 a 5.000 dírhams (de 11 a los 460 euros).

La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS-Sahara) ha denunciado este lunes “la expulsión” y “desprotección” que han sufrido los cinco abogados. Además, señala en un comunicado el "silencio" del Gobierno español ante los hechos, que interpretan como "complicidad" ante la "violación sistemática de los derechos más elementales" de las personas y de los pueblos. 

Marruecos vetó también la entrada el domingo a dos ciudadanos noruegos de la organización Rafto for Human Rights, que acudían al mismo juicio en El Aaiún. Fueron retenidos y enviados al aeropuerto de Casablanca, pero finalmente el lunes les han devuelto en un avión a Lisboa, porque allí disponen de vuelos directos a su país.

Desde enero de 2019, 24 personas han sido expulsadas del Sáhara Occidental, según la información proporcionada a EL ESPAÑOL desde Equipe Media. Se trata de periodistas, observadores, investigadores y abogados de diferentes nacionalidades: españoles, italianos, franceses, chinos y noruegos.