Recibimiento de los etarras Ignacio Otaño e Iñaki Igerategi, en la localidad de Andoain.

Recibimiento de los etarras Ignacio Otaño e Iñaki Igerategi, en la localidad de Andoain. Efe

Política PARLAMENTO VASCO

El PP fuerza el rechazo explícito de PNV y PSE-EE a los homenajes públicos a etarras

"¿Por qué no se homenajea a los arrepentidos?, ¿es que acaso Iñaki Rekarte, Carmen Guisasola o 'Txelis' no tienen familia o entorno?", interpelan los populares para desmontar el argumento de EH Bildu de que son sólo expresiones familiares de bienvenida.

Con la sola abstención de EH Bildu el Parlamento Vasco ha aprobado este jueves el rechazo de la Cámara a los “homenajes públicos” realizados a miembros de ETA o personas que utilizaron la violencia para fines políticos. “Son contrarios –se dice en la resolución acordada- a la defensa de los derechos humanos y suponen una revictimización para las víctimas.

El consenso, casi unánime, se ha roto al aprobar también otros puntos defendidos por PNV, PSE-EE y Podemos, sin la adhesión del PP, en el que junto a consideraciones sobre el reconocimiento a las víctimas y su protección se incluye también el apoyo a las políticas de reinserción y resocialización de los presos. El debate, forzado por el PP, se ha producido cuatro días después del último recibimiento a expresos de ETA en Andoain (Guipúzcoa) y en la misma fecha en la que se recuerda al exdirigente socialista Fernando Buesa y a su escolta, Jorge Díez, asesinados por ETA en 2000; así como al parlamentario Enrique Casas, víctima de los Comandos Autónomos Anticapitalistas.

PNV y PSE-EE, que en su enmienda inicial no incluían un rechazo expreso a los homenajes, han llegado a un acuerdo con Podemos, y asumido gran parte de su iniciativa coincidente en este punto con el PP. El matiz incorporado por los tres grupos afecta al carácter “público” de los actos censurados, para diferenciarlos de las bienvenidas que se tributen a los expresos de ETA en los ámbitos familiares o privados.

“¿Por qué no se homenajea a los arrepentidos de ETA?’’

La diferencia entre espacio público y privado ha sido uno de los elementos del debate traído a colación por el portavoz de Podemos, Lander Martínez; mientras que el representante de EH Bildu, Julen Arzuaga, se ha esforzado en negar el carácter mismo de los actos cuestionados.

Según el portavoz de la izquierda abertzale no se trata de homenajes – “ni en Andoain ni en ningún sitio”- sino de “expresiones de bienvenida” con las que familiares y amigos reciben al preso de ETA que abandona la cárcel. Constituye, a su juicio, un elemento de resocialización, en los que no se ensalza ni la actividad, ni el pasado del excarcelado, ni se hace apología o enaltecimiento de la banda armada. “Es normal y natural que personas de su entorno estén contentas y así lo expresen”, ha señalado Arzuaga.

Recibimiento multitudinario en Andoain a los etarras que señalaron a Pagaza

Un argumento que ha contrarrestado Borja Sémper, del PP: “¿Por qué no se homenajea a los arrepentidos, a los que rompen la disciplina de ETA?” ¿Hemos visto recibimientos de ese tipo? ¿Es que los familiares de Iñaki Rekarte, Carmen Guisasola y Txelis  no se alegran de su salida? ¿Ellos no tienen entorno?”, se ha preguntado retóricamente citando a presos acogidos a la vía Nanclares y considerados traidores por la organización terrorista.

“¿Y si se recibiera a un violador con aplausos?”

No ha sido el único ejemplo sobre la mesa. Tanto el parlamentario del PNV, Íñigo Iturrate, como el del PSE-EE, José Antonio Pastor, han interpelado a Arzuaga sobre si el recibimiento si hiciera a un maltratador de mujeres o a un violador. “¿Y si se recibiera a un violador con aplausos?”, ha inquirido el portavoz socialista. “¿Le pareciera razonable un ongi etorri (bienvenida)?”, ha continuado el peneuvista Iñigo Iturrate, que ha aventurado la respuesta: “No le parecería bien y pondría el grito en el cielo”.

Ambos partidos se han distanciado igualmente del plano penal al que Arzuaga quería llevar el debate después de que la Audiencia Nacional haya archivado las denuncias presentadas por Covite, Colectivo de Víctimas del Terrorismo, que contabilizó 70 actos de homenaje en 2017. “Ustedes señores del PP quieren ir más lejos que la Audiencia Nacional”, ha recriminado el portavoz de EH Bildu, que ha leído incluso haciéndolas suyas parte de algunas de las sentencias del mencionado tribunal.

“Aquí no se habla de delitos sino de ética”, ha respondido Pastor, instando a la izquierda aberztale a dejar “cualquier atadura” y pasar por fin “el Rubicón”, reclamando una posición de autocrítica sobre el pasado de ETA. “Lo ocurrido en Andoain produce una gran vergüenza y son hechos absolutamente rechazables desde la ética publica”, ha suscrito Iturrate.

De igual modo , el PP ha solicitado a EH Bildu “un gran salto” para que su teórico reconocimiento del “daño causado” venga acompañado de “hechos” que lo acrediten . El popular Borja Sémper ha justificado la iniciativa de su grupo ante la Cámara por “la memoria” de las víctimas y “la dignidad” de los vascos, así como por la necesidad de cerrar el paso a la herencia de “odio” y “justificación de la violencia” que se transmite a los menores que acuden a los recibimientos de expresos de ETA.

“Nos reconforta – ha dicho- la rectificación de PNV y PSE-EE al incluir en su enmienda el rechazo expreso a este tipo de homenajes”.

En esa “rectificación” ha sido esencial el papel jugado por el portavoz de Podemos, Lander Martínez, alma mater de la transacción que ha sido finalmente aprobada y que ha insistido en todo momento en alejar “de la disputa partidista” la concertación política sobre la recuperación de la convivencia en el País Vasco.

De Navarra al debate sobre Andoain

Y es que la dinámica de trabajo de la Cámara ha hecho coincidir el debate sobre la proposición suscrita por el PP en diciembre, -a raíz de una iniciativa aprobada en Navarra con el apoyo de PNV y PSN-, con un momento en el que la discusión sobre los recibimiento a los miembros de ETA se ha situado en el primer plano de la política vasca.

Hace cuatro días, el domingo 18 de febrero, centenares de personas recibieron en Andoain a los dos expresos que suministraron la información que permitió asesinar al jefe de la Policía Municipal de la localidad guipuzcoana, Joseba Pagazaurtundua. El reproche activo de Borja Sémper y otros cinco representantes del PP, que protestaron en el lugar del acto exhibiendo fotografías de la víctima, no lo convirtió en un homenaje más sino que el caldeado debate al que ha dado lugar esta semana ha obligado a PNV y PSE-EE a modificar el contenido abstracto de la enmienda a la totalidad suscrita conjuntamente al inicio, en la que no se hacía mención expresa al rechazo a los recibimientos. Un rechazo que, por el contrario, sí había sido expuesto de forma contundente por el lehendakari, Íñigo Urkullu.

La fecha de este jueves coincide además con el décimo octavo aniversario del asesinato del vicelehendakari y dirigente socialista Fernando Buesa y de su escolta, el ertzaina, Jorge Díez. El pleno del Parlamento se ha suspendido para que los parlamentarios pudieran acudir al mediodía al homenaje que anualmente se celebra en Vitoria en el lugar del atentado y que ha contado con la presencia de todos los grupos políticos. Asimismo, a comienzos de la sesión todos los diputados puestos en pie (incluidos también los de EH Bildu) han guardado un minuto de silencio en memoria del político socialista y del también parlamentario Enrique Casas, asesinado en 1984.

“Hoy era un día para ser escuetos, claros y directos y haberse quedado ahí”, ha destacado Sémper al explicar que el PP apoyaba el primer punto del texto transado por PNV, PSE-EE y Podemos, muy similar al de Navarra y al presentado por su grupo, y se abstenía en el resto de consideraciones sobre las víctimas y la reinserción de los presos. A los populares el resto de partidos le ha echado en cara su inasistencia a la ponencia parlamentaria de estudio de las medidas a adoptar en pro de la memoria y la convivencia tras el fin de ETA. Sin embargo, nadie ha sacado a relucir su papel en Andoain, objeto de severas críticas esta semana.