Peatones por la capital andaluza en plena ola de calor.

Peatones por la capital andaluza en plena ola de calor. Francisco J. Olmo. E.P.

Andalucía

Una pulsera que alerta de los golpes de calor: el escudo para hacer frente a 248 muertes en Andalucía

Según la Consejería de Salud, todos estos casos son atribuibles a las altas temperaturas, es decir, no necesariamente tiene que tratarse de un episodio de estrés térmico.

Más información: Mueren dos personas en Andalucía por golpe de calor: ya hay 31 muertos más que en 2024 por las altas temperaturas

Julia Senra
Publicada
Las claves

Las claves

En Andalucía se han registrado 248 muertes atribuibles a las altas temperaturas en lo que va de temporada, especialmente en Sevilla y Almería.

Las pulseras térmicas alertan a los trabajadores de riesgos de golpe de calor y ya son utilizadas por más de 700 empleados de limpieza en Sevilla.

Estos dispositivos monitorizan el flujo de calor corporal y alertan mediante vibración, sonido y luz antes de alcanzar niveles peligrosos.

El Ayuntamiento de Sevilla ha implementado además pausas, rotaciones y acceso a zonas de sombra para proteger a los trabajadores expuestos al sol.

Tres mujeres, una de ellas de 81 años y con patologías previas, y otros tres hombres de 48, 81 y 61 componen la lista de fallecidos por golpes de calor en lo que va de temporada en Andalucía.

Cinco de los sucesos han tenido lugar en Sevilla y uno en Almería, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) del Ministerio de Sanidad.

A estos casos hay que sumarle, además, las 248 pérdidas atribuibles a las altas temperaturas, concentrándose en Sevilla 113 y en Almería 48. Estos fallecimientos no tienen por qué deberse necesariamente a un episodio de estrés térmico. Se trata de muertes que presentan síntomas compatibles con él.

Por desgracia, son acontecimientos que se repiten todos los años en la comunidad. Por ejemplo, en 2025 se produjeron 10 muertes en total.

No es casualidad: el sur de España concentra algunos de los registros térmicos más elevados del territorio nacional. Es por ello por lo que la Consejería de la Junta de Andalucía y demás instituciones activan protocolos de prevención y de actuación de cara a este tipo de situaciones.

Los fallecimientos asociados al calor se producen, sobre todo, en determinados sectores laborales; en aquellos que precisan de una elevada y constante exposición solar como puede ser la construcción o la limpieza.

Por este motivo, muchas empresas y organismos acuden a un dispositivo que avisa a la persona que lo lleva de que está cerca de sufrir un episodio de calor extremo.

Más de 700 en Sevilla

Se trata de las pulseras térmicas, un accesorio que cada vez llega a más localidades con el fin de cuidar a los empleados municipales.

En el caso de la capital hispalense, según los datos aportados por fuentes del Consistorio a este medio, son más de 700 los peones de la empresa de limpieza Lipassam los que cuentan con este sistema.

Dichos dispositivos "permiten identificar en tiempo real condiciones de riesgo térmico, reforzando así la capacidad de prevención y respuesta ante posibles golpes de calor".

"El objetivo fundamental es disminuir elementos de percepción subjetivos y contar con una herramienta que, a través de información exclusivamente objetiva, indique al trabajador si debe parar o puede continuar en prevención de cualquier incidente".

Además, en el caso hispalense, el Ayuntamiento ha puesto en marcha también una serie de medidas que incluye el cese de la actividad entre las 13:00 y las 18:00 horas, los tramos en los que se alcanzan temperaturas más elevadas; se han establecido rotaciones en puestos expuestos y pausas adaptadas a las condiciones.

Asimismo, los empleados cuentan con acceso garantizado a zonas de sombra, pausas de hidratación y tienen por obligación el uso de gorra y crema solar.

La empresa Biodata Bank es una de las fabricantes de este tipo de pulseras. En concreto, el modelo impulsado por la entidad es la Canarias+.

Cómo funciona

El sistema "mide de forma continua el flujo de calor del usuario, estimando cuánta energía térmica retiene y disipa el cuerpo", según explica Jaime De Andrés Gracia, codirector de la empresa en España.

"A partir de esos datos, monitoriza y predice cambios en la temperatura corporal profunda, que en condiciones normales permanece estable, y que solo se altera cuando el sistema de termorregulación del organismo empieza a verse comprometido".

Tras detectar una anomalía, alerta al usuario mediante vibración, sonido y luz antes de que llegue a la zona de peligro.

La recomendación es clara: pausa de cinco a quince minutos y enfriamiento. Cuando el indicador vuelve a verde, el trabajador puede retomar su actividad sin riesgo inmediato.

Este tipo de mecanismo sirven para combatir una situación que se produce cuando la temperatura corporal supera los 40 grados después de haber estado expuesto al sol.

Según los últimos datos disponibles, en Andalucía se han registrado 18 episodios de estos en lo que va de temporada, requiriendo todos ingresos hospitalarios.

En la actualidad, según el departamento de Sanidad, siete permanecen ingresados y seis perdieron la vida.

Además, se han dado 1.268 urgencias por patologías relacionadas con el calor, de las que 872 se atendieron en atención primaria y 396 en atención hospitalaria.