Pedro Sánchez y María Jesús Montero en el mitin de Gibraleón (Huelva) el domingo 19
Sánchez, la baza envenenada de Montero: le suspenden seis de cada diez andaluces y solo ganó en Sevilla en 2023
Aunque la candidata apela a "activar" en Andalucía el voto al presidente, Sánchez no ha ganado ninguna elección en la región desde 2019
Juanma Moreno confía en atraer a los votantes de centro izquierda "huérfanos del sanchismo" para alcanzar la mayoría absoluta
Más información: El CIS de Tezanos da mayoría absoluta a Juanma Moreno: el PSOE sube, Vox cae y se dispara la extrema izquierda
Pedro Sánchez decidió que su ariete en Andalucía fuera María Jesús Montero. Ahora, ella se encomienda al presidente para salvar la difícil papeleta de los socialistas andaluces frente a Juanma Moreno.
El pasado domingo 19, Sánchez arrancó su propia campaña andaluza con un mitin en Gibraleón (Huelva). Este domingo 26 regresa, en este caso a Córdoba, y no será ni mucho menos la última vez que venga a arropar a Montero.
La implicación del presidente es clara, con dos encuentros en Andalucía ya antes del arranque oficial de la campaña. En el primero, la candidata socialista apeló a "activar" en clave regional el voto a Sánchez:
"A todo aquel y aquella que ha confiado en el PSOE, que nos votó el pasado 23 de julio (de 2023) para hacer presidente a Pedro Sánchez, le pedimos que en estas elecciones se active".
Pero, ¿es buen 'socio' Pedro Sánchez en estos momentos para Montero? Los datos revelan que Andalucía no es la comunidad más proclive al ‘sanchismo’. Más bien, lo contrario.
Si nos atenemos a los votos, el último test no invita al optimismo. Las elecciones generales de 2023 supusieron una derrota clara para Sánchez en la región. Menor de lo que vaticinaban las encuestas, pero inapelable.
El PP ganó Andalucía con el 36% de los votos frente al 33% del PSOE. Sánchez perdió en votos y escaños en todas las provincias andaluzas menos en Sevilla. Allí, el PSOE logró un escaño más que el PP, pero la diferencia por sufragios fue corta: menos de 35.000 votos.
En Cádiz, Málaga, Almería y Granada, el PP de Alberto Núñez Feijóo obtuvo más escaños que los socialistas. En el resto, quedaron empatados a sillones, con los populares ganando en votos.
Tres años de desgaste
A las andaluzas, Sánchez llega con el desgaste añadido de tres años de gobierno sin presupuestos y con casos de corrupción a las espaldas. En este tiempo, han pasado por prisión Ábalos, Koldo y Cerdán.
La imagen del presidente ha ido cayendo paulatinamente desde entonces, y su implicación en los comicios más recientes (Extremadura, Aragón y Castilla y León), no ha podido evitar la debacle. Antes bien, se podría considerar una rémora para las candidaturas regionales.
El contexto internacional ha dado algo de vida a la imagen del presidente. El último sondeo de Sociométrica para EL ESPAÑOL refleja un repunte en su popularidad, que ha subido hasta su mejor dato en diez meses gracias a situarse como 'oposición' a Trump e Israel.
La pregunta es si ese repunte lo podrán capitalizar los socialistas andaluces el 17-M. Arrastrar algo del tirón del Sánchez internacional a la esfera regional. O si el presidente será un clavo más en el ataúd del PSOE-A.
Las encuestas, desde luego, no hablan de una plaza fácil para el 'sanchismo'.
Apenas un tercio de los andaluces aprueba la gestión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno de España. Según los datos del último Barómetro andaluz de la Fundación Centra, un 18,7% considera ‘buena’ su gestión y un 10,9%, ‘muy buena’.
En el lado contrario, más de un 60% de los andaluces suspenden al presidente: un 20% cree que su gestión es ‘mala’ y un amplio 41,3% la califica de ‘muy mala’.
Incluso el CIS de Tezanos ha reflejado la escasa aprobación de los andaluces a Pedro Sánchez: solo un 23% juzga positiva su gestión, frente al 40% que opina lo mismo de la de Juanma Moreno.
Para María Jesús Montero, ser el rostro del 'sanchismo' en su tierra, tras ocho años al lado del presidente en Moncloa, no supone una garantía de movilización del electorado andaluz de izquierdas.
El propio Juanma Moreno lo sabe y lleva días apelando a los socialistas a sumarse a la mayoría absoluta a la que aspira: "Una serie de votantes de centro izquierda están huérfanos ahora mismo porque no creen en el sanchismo y tienen una opción si no quieren que Vox entre en el Gobierno".
A por el voto "prestado"
Moreno asume que una parte nada desdeñable de su voto es "prestado" y que representa la cara más neutra del PP, capaz de atraer hacia sí distintas sensibilidades en busca de un candidato digno de confianza.
De ahí que haya planteado una campaña similar a la de 2022: más centrada en su imagen que en los colores del partido, focalizada en la gestión y no en la ideología, y sin visitas de los barones autonómicos.
Ni siquiera se espera que coincida mucho con Alberto Núñez Feijóo, quien, al igual que hace cuatro años, llevará una agenda paralela en Andalucía.
En cambio, Montero y Sánchez sí pretenden coincidir en la carretera para activar un voto que realmente no les ha sido dado en los últimos años.
En todas las últimas elecciones —europeas de 2024, generales de 2023, municipales de 2023 y autonómicas de 2022—, el PSOE ha salido mal parado. Hay que remontarse a las generales de 2019 para encontrar un Partido Socialista y un Pedro Sánchez triunfador en Andalucía.