Una captura del 'streaming' del evento donde ha intervenido Ruth Ortíz.

Una captura del 'streaming' del evento donde ha intervenido Ruth Ortíz. PSOE

Andalucía

El llamamiento a los políticos de Ruth Ortiz, la madre de Ruth y José: "No dejéis de trabajar para que se cumplan las leyes"

Ortiz habló sin rodeos del dolor que causa la violencia vicaria. Esa vertiente de la violencia machista que arrebata a las madres sus hijos, para darles "donde más les duele".

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Las claves

Ruth Ortiz, madre de los niños asesinados por José Bretón en 2011, ha instado a los políticos a no dejar de trabajar para que se cumplan y mejoren las leyes contra la violencia vicaria y de género.

Ortiz denunció que la violencia vicaria no solo es ejercida por maltratadores, sino también por instituciones que no protegen a tiempo a las víctimas, lo que agrava el sufrimiento de madres e hijos.

Durante un acto en Atarfe, Granada, Ortiz subrayó que la violencia vicaria es una forma devastadora de violencia machista que afecta estructuralmente a muchas mujeres, y pidió un compromiso real de los políticos para erradicarla.

La voz de Ruth Ortiz, madre de Ruth y José, los dos pequeños de Córdoba asesinados por su padre, José Bretón, en 2011, sigue siendo una de las más contundentes y necesarias en la lucha contra la violencia vicaria en España.

Este sábado, en un acto dedicado a la violencia de género en Atarfe (Granada), organizado por el PSOE, Ortiz ha aparecido en un vídeo que ha sido reproducido ante representantes políticos como la vicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero y otros colectivos de mujeres.

Un vídeo donde ha vuelto a levantar su voz, no para recordar su brutal tragedia, sino para exigir que ninguna familia vuelva a atravesar un dolor como el suyo al perder a sus dos hijos a manos de la persona en la que había confiado siempre.

En un discurso firme, cargado de verdad y de una serenidad que solo nace de haber sobrevivido a lo insoportable, Ortiz ha hecho un llamamiento a los políticos, todo un mensaje directo a quienes deben tener la capacidad de cambiar las cosas: “A todas y a todos los políticos que estéis hoy aquí y que de verdad tengáis vocación de trabajar por el pueblo, no dejéis de trabajar para mejorar y hacer más fácil la vida de todas las madres que, junto a sus hijos e hijas, se encuentran inmersos en el sufrimiento y el dolor generado por la violencia”.

Ruth ha calificado la violencia vicaria como otra forma de ejercer la violencia machista que es todavía "más cruel y devastadora" que la que se intenta perpetuar el sentimiento en la madre, a pesar de que ellas ya han logrado poner distancia de sus maltratadores. Una violencia con la que se trata de romper por dentro a estas mujeres a través de lo que más aman, que son sus hijos y sus hijas, "matando en vida a madres, a mujeres".

La violencia que mata por donde más duele

Ortiz habló sin rodeos del dolor que causa la violencia vicaria. Esa forma extrema de violencia machista que arrebata a las madres lo más sagrado, sus hijos, para darles "donde más les duele". Lo hizo recordando que esta violencia no solo la ejercen hombres “machistas, maltratadores y malos padres”, sino también instituciones lentas, sordas o negligentes que no protegen a tiempo.

“Parece increíble para quienes desconocen esta violencia, pero también hay violencia vicaria por parte de las instituciones”, ha denunciado. Unas palabras muy duras que han resonado entre las mujeres que la escuchaban, muchas de ellas víctimas también de un sistema que no siempre llega a tiempo.

“Lo que nos hacen a una, nos lo hacen a todas”

La madre de Ruth y José recordó que la violencia vicaria no es una experiencia aislada, sino algo estructural. Es compartida por todas las mujeres atravesadas por el miedo, por aquellas que lidian cada día con juzgados, informes, visitas y decisiones que, muchas veces, las ponen en riesgo.

“Todas las madres que hemos sufrido y sufrimos violencia vicaria nos levantamos todos y cada uno de los días teniendo que hacer frente a esta violencia”, ha afirmado. “Lo que nos hacen a una, nos lo hacen a todas”, ha dicho. Ortiz insistió en que mientras haya una sola madre, un solo niño o niña sufriendo, ellas seguirán luchando: “No vamos a parar”.

Un llamamiento político sin ambigüedades

Su intervención fue, sobre todo, un toque de atención a los políticos. Un llamamiento a dejar de mirar hacia otro lado, a cumplir las leyes, a escuchar a las madres, a proteger a los menores, a atender el sufrimiento al que se van inscribiendo cada año cada vez más nombres de mujer, como decía el pasodoble de Los Santos, en el Carnaval de Cádiz.

“Necesitamos a políticos comprometidos de verdad.Todos los pasos que se encaminen a prevenir esta lacra, este sufrimiento, este dolor, y atender y proteger a sus víctimas son bienvenidos”, ha insistido. “Tenemos que conseguir eliminar y prevenir la violencia de género en todas sus expresiones y que dejen de existir tantas víctimas, tanto dolor y sufrimiento innecesario que no debería estar presente en ninguna sociedad”, ha añadido.

Ortiz, que lleva más de una década convertida desgraciadamente en símbolo involuntario de esta lucha, cerró su intervención con la convicción que la acompaña desde que perdió a sus hijos: la esperanza de que la sociedad puede cambiar y de que algún día no habrá más madres como ella. “Todas y todos, algún día, lo conseguiremos”, ha zanjado.