El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha replicado a las críticas de sus socios europeos y, en concreto, ha cargado contra el Gobierno de Giorgia Meloni, que había tachado la llegada de migrantes a Ceuta como una "amenaza" para Europa.
La líder italiana dijo que las imágenes que llegaban desde Ceuta eran "impactantes" y a su juicio demuestran que "la inmigración ilegal descontrolada supone una amenaza real para la seguridad de las fronteras de Europa".
Después de que las palabras dieran paso a una amenaza de cerrar el espacio Schengen con España, Sánchez ha señalado que Italia recibe más del doble de llegadas de inmigrantes irregulares que España.
"La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos no", ha indicado en un mensaje en redes sociales.
La solidaridad y la empatía son opcionales.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 31, 2026
El respeto a los tratados europeos y a los datos, no.
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Número de entradas irregulares entre 2021 y 2026 según Frontex:
Por Italia: 478.600
Por los Balcanes occidentales: 340.600
Por Grecia: 259.800
Por España: 234.760
Por la…
En el mismo texto, expone las cifras de entradas irregulares de inmigrantes según Frontex, entre los años 2021 y 2026. Mientras que en España han accedido 234.760 migrantes en este periodo, por Italia han entrado 478.600; por los Balcanes occidentales 340.600; y por Grecia 259.800.
"No es tiempo de dividir, es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida", ha indicado Sánchez.
A pesar de la inquietud europea, prácticamente todos los los migrantes que entraron en el enclave español en África están volviendo a Marruecos, según relata el Ministerio del Interior.
Alrededor de 50.000 cruzaron, según los cálculos de las autoridades, y 48.300 se encuentran pasando la frontera de vuelta a Marruecos.
La oposición de Italia
Las amenazas de Meloni no se han quedado solo en palabras. Este mismo viernes, el Ministerio del Interior de Italia ha dispuesto la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos con España.
Esto supone, como ya anunciaron el jueves, una suspensión temporal del espacio Schengen, aunque luego han matizado.
Según han aclarado, las medidas consistirían en controles aleatorios en aeropuertos y puertos a viajeros llegados de España, que afectarán a ciudadanos que no pertenezcan a la UE.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, ha tomado esta decisión tras una reunión del Comité de Análisis sobre la Inmigración y la Seguridad de las fronteras.
En esta misma línea, otros socios europeos han respaldado la propuesta italiana contra España. Entre ellos, la primera ministra de Dinamarca, la socialista Mette Frederiksen, que ha instado a la Unión Europea a "valorar todas las opciones, incluida la suspensión de la cooperación de Schengen".
También Austria se ha unido a la propuesta y el canciller Christian Stocker ha reclamado a España que no permita que "un solo migrante ilegal llegue al continente europeo".
Además, ha asegurado que la regularización de extranjeros ha supuesto un "incentivo" para la migración ilegal.
Por otro lado, el ministro italiano ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo francés, Laurent Nuñez, para acordar el reforzamiento de los controles en las fronteras terrestres entre Francia y España, "ante la situación constatada en el enclave de Ceuta".
La primera respuesta del Ejecutivo se produjo por boca del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que convocó al embajador de Italia en España para protestar por la propuesta de excluir a España del espacio común europeo.
La respuesta de la Comisión Europea
Por su parte, la Comisión Europea ha recordado a Italia que cerrar el espacio Schengen tiene que ser "un último recurso".
"Las normas prevén que los Estados miembros puedan reintroducir excepcional y temporalmente controles en las fronteras interiores como último recurso para hacer frente a amenazas graves para el orden público o la seguridad interior", ha señalado un portavoz comunitario.
Esta misma fuente también ha añadido que cuando ese riesgo sea "imprevisible" y requiera una actuación inmediata, se podrán aplicar esas medidas.
En cualquier caso, el Ejecutivo comunitario ha remarcado que el país que adopte esta decisión deberá informar a la Comisión Europea, al Consejo, al Parlamento Europeo y al resto de Estados miembro para justificar el por qué de la decisión.
En cuanto al cierre de las conexiones marítimas anunciado por Italia, el Ejecutivo comunitario ha precisado que, aunque el Código de Fronteras Schengen permite restablecer de forma excepcional la vigilancia en las fronteras marítimas interiores, Ceuta y Melilla ya están sujetas al régimen específico previsto en el artículo 41, por lo que quienes salen de ambas ciudades para adentrarse al resto del espacio europeo deben someterse a verificaciones previas.
"En estos momentos no se están produciendo desplazamientos posteriores desde Ceuta. La prioridad es controlar la situación y garantizar el retorno de las personas a Marruecos. Ceuta y Melilla están sujetas a un régimen especial", ha zanjado el portavoz.
