Las Comunidades Autónomas han ganado la batalla al Gobierno. En el borrador que manejaba Moncloa, se especificaba un requisito obligatorio: los Ejecutivos regionales deben avisar al Ministerio de Sanidad para suspender las clases. Una condición que ha desaparecido del documento final tras la presión ejercida por los barones.

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La norma de actuación, no obstante, sí se mantiene: sólo se podrá echar la persiana de un centro ante la aparición de "brotes descontrolados". Esas han sido las palabras utilizadas por la responsable de Educación, Isabel Celaá.

La variación del documento -en un aspecto tan importante- da muestra de la tensión que caracteriza la relación entre Celaá y los consejeros autonómicos. Tanto Pablo Iglesias, como la oposición y los estudiantes se dicen molestos por su "incomparecencia". Aunque la titular de Educación ha evitado entrar en polémicas con sus socios.

Celaá, este miércoles, llegó a hablar de un "exceso de alarma social" ante la vuelta a los colegios. Una tesis que ha corregido de plano nada más comenzar su rueda de prensa de este jueves, en la que su tono ha sido diametralmente opuesto.

El Gobierno ha hablado de un "acuerdo total" para la vuelta a las aulas. Con estas palabras triunfantes ha comenzado su intervención tras reunirse con los consejeros de Educación y Sanidad de las comunidades autónomas en en el marco de la conferencia multisectorial para abordar el inicio del curso con todas las garantías de seguridad sanitaria.

Al término de la cita, que ha concluido con un pacto de 29 medidas y cinco recomendaciones, la titular de Educación ha comparecido junto a los ministros de Sanidad, Salvador Illa, y Política Territorial, Carolina Darias, para abordar desde una visión holística los aspectos relacionados con higiene o marco competencial.

La titular de Educación ha defendido que en todo momento el objetivo ha sido buscar "la presencialidad de todos los alumnos". En la reunión, se ha acordado una actividad lectiva presencial para todos los niveles y etapas del sistema, priorizándola para los más pequeños hasta segundo de la ESO. 

"El objetivo es doble: dar el mayor grado de presencialidad en Infantil, Primaria y parte de Secundaria y conseguir una vuelta segura, saludable y sostenible para toda la comunidad educativa”, ha abundado Celaá.

Para ello, se establece mascarilla obligatoria hasta los seis años y se pide una escrupulosa limpieza de manos –hasta en cinco ocasiones al día–. En el caso de algún sospechoso, que deberá asilarse, el Gobierno recomienda que las jornadas lectivas continúen "hasta confirmar o descartar la infección en la persona sintomática”. Así, para cerrar el centro, los consejeros regionales tendrán que acordarlo con Sanidad, siempre ante una "situación excepcional". Las aulas cerrarán si se producen "brotes descontrolados", según ha comunicado la ministra. 

Momento de la conferencia sectorial mixta para abordar las reglas y protocolos sanitarios a aplicar en el inicio del curso escolar 2020-21. EFE

Por otra parte, el lavado de manos deberá producirse cinco veces al día y deberá mantenerse informada a las familias y dar formación a los profesionales. Celaá ha destacado la importancia de la ventilación, limpieza y desinfección de las instalaciones y del mantenimiento de la distancia durante los servicios de comedor y transporte escolar.

La ministra ha asegurado que los centros se mantendrán abiertos durante todo el curso escolar, con el servicio comedor y el servicio de apoyo a menores con necesidades especiales y en situación de vulnerabilidad. Para ello, todos deberán designar un responsable para la gestión del coronavirus que deberá estar familiarizado con todos los documentos relativos al mismo.

"Estamos trabajando para garantizar la continuidad de la formación y hemos trabajado conjunta y coordinadamente respetando la distribución competencial. En esto ciframos la cogobernanza. Hay mucho trabajo hecho porque nuestro objetivo es garantizar el derecho de los menores a la educación en un entorno seguro", ha afirmado.

"Esto nos permite actualizar el marco común de cogobernanza. Buscamos tranquilidad", ha dicho la titular de Educación tras hacer hincapié en la "prevención, higiene y promoción de la salud" para una vuelta a las "aulas segura". 

Podemos

La ministra ha evitado entrar en polémicas con sus socios de Unidas Podemos, después de que se filtrara que desde la formación morada habían reprochado su "falta de liderazgo". Celáa ha destacado que se han celebrado cinco conferencias sectoriales y ha definido la sexta, esta última como una "novedad" en el país por ser conjunta para dar un servicio a la sociedad.

"El objetivo es doble, dar el mayor grado de presencialidad en Infantil, Primaria y parte de Secundaria y conseguir una vuelta segura, saludable y sostenible para toda la comunidad educativa”, ha abundado. “Estamos trabajando para garantizar la continuidad de la formación y hemos trabajado conjunta y coordinadamente respetando la distribución competencial. En esto ciframos la cogobernanza. Hay mucho trabajo hecho porque nuestro objetivo es garantizar el derecho de los menores a la educación en un entorno seguro".