La Federación Autismo Castilla-La Mancha (FACLM) y Autismo España han manifestado su "absoluto rechazo" al anuncio de un congreso previsto en Ciudad Real que vincula las vacunas con el autismo. Además, han exigido a las autoridades que impidan su celebración por suponer "un grave riesgo para la salud pública y los derechos de las personas con autismo".
En una nota de prensa, ambas entidades han denunciado la difusión de contenidos "rotundamente falsos" y han recordado que "no existe ninguna evidencia científica que respalde que las vacunas causen autismo, ni que el autismo pueda revertirse o curarse mediante tratamientos médicos o naturales".
Autismo España ha subrayado que este tipo de afirmaciones "están desacreditadas desde hace décadas por la comunidad científica internacional y por las autoridades sanitarias de referencia", y ha recordado que el autismo "es una condición del neurodesarrollo de origen neurobiológico y con una fuerte base genética, que acompaña a la persona a lo largo de toda su vida".
La confederación ha señalado que así lo recogen, entre otros organismos, la Organización Mundial de la Salud, el DSM-5 y la CIE-11, y ha insistido en que "los únicos abordajes recomendados a nivel nacional e internacional son intervenciones psicoeducativas basadas en la evidencia, orientadas a proporcionar apoyos, potenciar capacidades y garantizar derechos, inclusión social y calidad de vida".
Las organizaciones han recordado que estas teorías tienen su origen en un estudio fraudulento publicado en 1998 por Andrew Wakefield, posteriormente retirado y sancionado, y que desde entonces "numerosos estudios epidemiológicos, metaanálisis y revisiones sistemáticas han confirmado de forma inequívoca que las vacunas no causan autismo".
En este sentido, Autismo España ha indicado que esta posición se alinea con el informe técnico Vacunas y autismo, publicado en 2025 por el Centro Español sobre el Trastorno del Espectro del Autismo.
Daño a la imagen
Las entidades han advertido de que la proliferación de este tipo de eventos "vulnera el derecho a recibir información veraz, daña la imagen social del autismo y pone en riesgo la salud colectiva", además de generar "falsas esperanzas en familias vulnerables" y erosionar la confianza en las vacunas.
Por todo ello, han informado de que ya han puesto en conocimiento de las autoridades competentes el anuncio del congreso y han exigido que actúen "con firmeza" para impedir su celebración, investigar posibles responsabilidades y prevenir la difusión de contenidos pseudocientíficos.
"Reafirmamos nuestro compromiso con la ciencia, con la ética profesional y con una divulgación rigurosa y responsable", han concluido.
