El Papa León XIV y el callejón de la Puerta Corral de Fuenllana.
El refugio de Ciudad Real que guarda un vínculo con el Papa León XIV: fue la cuna de una de sus inspiraciones
Robert Francis Prevost siente devoción por un vecino de esta localidad ciudadrealeña de apenas 180 habitantes.
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El Papa León XIV guarda un estrecho vínculo con Castilla-La Mancha. Más allá de sus dos visitas —en 2002 a Oropesa (Toledo) y en 2024 al colegio de Nuestras Madres Agustinas de Talavera de la Reina—, Robert Francis Prevost siente devoción por un vecino de una localidad ciudadrealeña de apenas 180 habitantes.
Durante su vigilia en la plaza de Lima de Madrid, León XIV citó a Santo Tomás de Villanueva, hijo predilecto de Fuenllana, como una de las principales figuras de la Iglesia que guían e inspiran su pontificado.
A pregunta de los asistentes sobre sus referentes espirituales, el Santo Padre subrayó la "sabiduría" y la "ardiente caridad" del fraile agustino. Tal su admiración por él, que desde su época de cardenal porta en su cruz pectoral una reliquia de Santo Tomás de Villanueva.
Santo Tomás de Villanueva.
Fuenllana, la cuna del santo
Nacido en 1486, la llegada al mundo de Tomás de Villanueva en Fuenllana fue fruto del azar y la necesidad. Su familia se había desplazado hasta allí desde Villanueva de los Infantes huyendo de un peligroso brote de peste.
Convento de los Agustinos en Fuenllana (Ciudad Real).
Aunque el santo creció en la localidad vecina, Fuenllana conserva intacto el orgullo de ser su verdadera cuna. El monumento más icónico del pueblo, el convento de los Agustinos, fue erigido directamente sobre la casa solariega donde nació el fraile y que actualmente hace las funciones de ayuntamiento.
En su interior se conserva la habitación de Tomás, sus reliquias y la mismísima pila bautismal donde recibió el agua bendita. La trayectoria de Santo Tomás fue meteórica. Pasó por la Universidad de Alcalá de Henares como maestro en artes y posteriormente por Salamanca.
Vista genérica de Fuenllana.
Su oratoria y conocimientos llamaron pronto la atención de Carlos V, de quien fue confesor y predicador personal. En 1544 fue nombrado arzobispo de Valencia. Allí emprendió una profunda reforma pastoral y medió de forma decisiva en la compleja crisis de los moriscos.
Sin embargo, su entrega absoluta a los desheredados le brindó el sobrenombre de "Arzobispo de los pobres" y su figura universal. Lejos de lo eclesiástico, Fuenllana es un refugio que conserva la esencia de Don Quijote de la Mancha.
Patrimonio vivo del Campo de Montiel
Plaza de la calle Iglesia en Fuenllana.
Las calles empedradas y las casas de paredes de cal se complementan con rincones llenos de encanto como la plaza de Don Antonio Rodríguez Huéscar, el callejón de la Puerta del Corral o la misma Casa de la Inquisición.
El pueblo ha recuperado espacios emblemáticos como el lavadero público, construido en el siglo XIX con las ruinas del antiguo castillo árabe, o el parque de la Noria. Rodeada de olivares y campos de cereal, Fuenllana ha adaptado su gastronomía a los recursos de la tierra.
Dentro del recetario local toman protagonismo las gachas, las migas, el queso manchego y dulces como los enaceitados. El guiño del Papa León XIV no ha tardado en resonar en redes sociales, el perfil de divulgación @manchegocurioso viralizó la historia de este rincón del Campo de Montiel.
Cinco siglos después, Santo Tomás de Villanueva ha vuelto a situar en el mapa a Fuenllana, un municipio que quiere ser mucho más que las raíces de un santo.