Uno de los vecinos afectados en la entrada de su domicilio.
Talavera, un mes después de las inundaciones: casas con daños "de 30.000 euros" donde "el agua brotó con basura y ratas"
"Nunca se habían inundado en 30 años. Entendemos que el alcantarillado se atascó", explican a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha desde la plataforma que representa a 75 familias.
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El pasado 4 de febrero, la rutina de varias familias de Talavera de la Reina (Toledo) se rompió de golpe. Lo que parecía una jornada de lluvia normal terminó con el agua brotando desde los sumideros y las paredes de sus propias casas "entre basura y ratas". Los sótanos, las bodegas y las plantas bajas, estancias donde muchos vecinos "hacen su vida diaria", quedaron anegados "en minutos".
Hoy, más de un mes después, los daños siguen presentes. La normalidad "no ha vuelto" a las calles ni al interior de los hogares. Ana Martínez, hija de una de las familias damnificadas y procuradora que actúa como portavoz de unos 75 afectados, coordina un colectivo que busca transparencia para "saber qué ha pasado" y "recuperar la tranquilidad".
Los vecinos se han agrupado en una plataforma de afectados, todavía no constituida oficialmente, con el objetivo de buscar asesoramiento jurídico y solicitar información al Ayuntamiento.
Viviendas anegadas.
"Nuestro objetivo es agruparnos, asesorarnos jurídicamente e ir paso a paso. Queremos disponer de toda la documentación e informes oficiales para conocer las causas que han provocado estas inundaciones", explica Martínez a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.
Para el grupo, es vital contar con datos contrastados para acabar con la incertidumbre. "Queremos conocer el problema de primera mano y con documentos reales y veraces, porque hasta ahora nos hemos dejado llevar por rumores o informaciones contradictorias dependiendo de a quién preguntes", señala la portavoz.
Sumideros.
Los vecinos necesitan saber si lo ocurrido fue un "accidente" meteorológico "inevitable" o si existió "negligencia" por falta de mantenimiento. "Lo que buscamos es tranquilidad, no buscamos acusar o señalar, sino que no vuelva a pasar. Los vecinos siguen viviendo con esa intranquilidad de no saber por qué llegó el agua y si a día de hoy se ha solucionado", sentencia.
Aunque el daño se extendió por varias zonas, ubica el epicentro del problema en la confluencia entre la calle Grisetas, Hilanderas y Entretorres. En ese punto se formó una balsa de agua que afectó directamente "a tres o cuatro viviendas" donde el nivel del agua alcanzó el metro y setenta centímetros de altura.
Sin embargo, la plataforma también integra a vecinos de bloques de pisos afectados por la inundación de garajes y trasteros, así como residentes de otras zonas como la calle La Campana, la zona de la Real Fábrica de Seda y el entorno de La Portiña.
Vecinos con las bombas de sumidero para desatascar y limpiar.
En el caso de los padres de Ana, ocurrió sobre las cuatro de la tarde, mientras comían. "El agua empezó a entrar por el patio y en cuestión de un minuto ya llegaba a medio metro. Del comedor fue cayendo hasta cubrir un metro setenta".
Aguas fecales y ratas
El relato de lo que emanaba de los sumideros es algo "desagradable de recordar". "Mi madre vio cómo empezaba a emanar agua sucia, aguas fecales. Nos hemos encontrado dentro de la casa desde ratas hasta productos íntimos de higiene".
La mayoría de los afectados son personas jubiladas de entre 70 y 75 años. "En más de 30 años nunca se había pasado por esta situación en estas casas. Hace un año, cuando se cayó el puente romano y el río iba con una capacidad mucho mayor que ahora, en las viviendas no entró ni una gota de agua", recuerda Martínez.
Este hecho les lleva a preguntarse qué ha cambiado, es decir, si ha sido el curso de los arroyos, una mala conservación del alcantarillado o la falta de limpieza de los cauces. Los vecinos aseguran haber visto cómo de las alcantarillas salía "broza, basura y kilos de toallitas".
Interior de otra vivienda.
La plataforma estima una media de daños "de entre 25.000 y 30.000 euros por vivienda". Al tratarse de plantas bajas habitadas, las pérdidas incluyen "calderas de calefacción, electrodomésticos, mobiliario y enseres personales".
El peritaje, los seguros y la desinfección
Actualmente, los peritos están terminando sus informes para determinar qué cubrirán los seguros privados y qué pasará a manos del Consorcio de Compensación de Seguros.
Mientras tanto, la limpieza física continúa. "Aún hoy se ven los contenedores en la calle con los vecinos sacando muebles y basura. No es una limpieza normal, hay que desinfectar porque el agua llegó al techo y eran aguas sucias", comenta Ana Martínez.
Restos de suciedad extraidos.
La plataforma tiene previsto presentar la solicitud formal de documentación este viernes y lamenta que "el día 9 aún no se hubiese constituido la oficina de atención prometida".
Por su parte, el alcalde de Talavera, José Julián Gregorio, comparecerá el próximo lunes en un pleno extraordinario solicitado por la oposición, para ofrecer sus explicaciones. Los vecinos esperan que de esa cita salgan las respuestas necesarias para "volver a dormir tranquilos".