Imagen de archivo de las cocheras de la concesionaria del transporte con sus ya característicos autobuses magenta, del color de  la bandera de la ciudad.

Imagen de archivo de las cocheras de la concesionaria del transporte con sus ya característicos autobuses magenta, del color de la bandera de la ciudad. Foto: Javier Longobardo

Toledo

Toledo mira a la EMT de Madrid: abonos para familias y turistas e incidencias en directo para mejorar el bus urbano

Carlos Velázquez se alía con Almeida para redactar el nuevo pliego de condiciones de un contrato de 120 millones que busca modernizar el servicio y ganar funcionalidad.

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Toledo y Madrid presentan dimensiones difícilmente comparables. Mientras la capital de España suma 3,5 millones de habitantes, la ciudad castellano-manchega apenas llega a los 88.000 vecinos. Sin embargo, la dispersión de Toledo, con 15 kilómetros de punta a punta, obliga a gestionar el transporte con retos propios de capitales de mayor tamaño y presupuesto.

Para afrontar esta situación, el alcalde Carlos Velázquez se ha aliado con su homólogo madrileño, José Luis Martínez-Almeida. Ambos regidores firmaron recientemente en el Ayuntamiento de Madrid un protocolo de colaboración para que la Empresa Municipal de Transportes (EMT) asesore a Toledo en la renovación de su servicio de autobuses.

El objetivo es aprovechar la experiencia técnica de la capital de España para redactar el nuevo contrato, una licitación de 120 millones de euros que saldría a concurso antes de que termine 2026.

Documento "complejo"

Velázquez calificó el pasado viernes en el Pleno municipal el documento de "complejo". Al contar con la EMT como asesora, el consistorio evitará contratar consultoras privadas y recurrirá a una entidad pública consolidada que mueve a 512 millones de viajeros al año y gestiona más de 2.000 autobuses y 200 líneas.

Desde el PSOE, sin embargo, consideran que la medida será poco efectiva al entender que no se puede comparar la realidad de Toledo con la de una urbe de millones de habitantes además de criticar que el Gobierno municipal dé la imagen de no confiar en sus técnicos.

La empresa Unauto gestiona el servicio desde hace más de 20 años.

La empresa Unauto gestiona el servicio desde hace más de 20 años. Javier Longobardo

Actualmente, Toledo opera con un modelo de gestión indirecta a través de la empresa Unauto y desplaza a unos siete millones de usuarios cada año. El nuevo contrato pretende corregir problemas estructurales, como el rediseño de unas líneas cuyos tiempos de recorrido son imposibles de cumplir en muchos casos, además de encontrar nuevos problemas debido al crecimiento de los barrios periféricos y la redistribución de la ciudad.

Uno de los cambios más drásticos que se estudian es desplazar el centro neurálgico del transporte fuera de la emblemática plaza de Zocodover o, al menos, reducir su peso. La realidad demográfica señala que el barrio del Polígono, con 24.000 habitantes y el principal hospital de la provincia, se ha convertido en el nuevo epicentro de la actividad laboral y social de Toledo.

La plaza de Zocodover es la cabecera principal del servicio, algo que podría reducirse con el nuevo contrato.

La plaza de Zocodover es la cabecera principal del servicio, algo que podría reducirse con el nuevo contrato. Javier Longobardo

Esta zona, donde el tráfico y los atascos son constantes y sin una solución a corto plazo, alberga también el trabajo administrativo de las consejerías del Gobierno regional, un centro comercial y el polígono industrial.

El Ayuntamiento también podría fijarse en Madrid para implementar soluciones digitales como el registro de incidencias, en directo y con anticipación, y nuevos títulos de transporte, como abonos específicos para familias o turistas.

Estas herramientas, ya consolidadas en el modelo de la capital y aún sin explorar en Toledo, podrían optimizar el uso del transporte de los visitantes en una ciudad que recibe más de un millón de pernoctaciones anuales.

Esta búsqueda de ayuda externa responde a la necesidad de actualizar una red de autobuses que no se renueva desde 2017. En aquella ocasión, el proceso se gestionó internamente por los técnicos municipales con el Gobierno del PSOE.

Esa licitación logró atraer a cinco empresas y mantuvo el servicio bajo la dirección del Grupo Ruiz y la empresa Unauto tras una adjudicación de 43 millones de euros para una década.

Fuentes expertas en movilidad destacan que, aunque los modelos de gestión difieren (pública en Madrid y concesión privada en Toledo), la estructura del transporte madrileño es un referente de eficiencia y modernidad.

Adaptar esa tecnología y organización a la realidad toledana es el principal reto de la Concejalía de Movilidad de Iñaki Jiménez para el nuevo concurso y los próximos diez años.