Emiliano García-Page presidiendo una reunión del Consejo de Gobierno.
Page convoca a todo su Gobierno durante dos días en un "sanedrín" para planificar el nuevo curso político
Este tradicional encuentro se celebrará este año en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) y contará con todos los consejeros y los cinco delegados de la Junta.
Más información: La mayoría de los votantes del PSOE de Castilla-La Mancha quieren que sus 8 diputados voten en contra del modelo de financiación de Sánchez
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reunirá a todo su Gobierno en un Consejo itinerante de dos días en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) que servirá para preparar un curso político marcado por las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2027.
Este "sanedrín", como lo llama el propio Page, se ha convertido en tradición desde que accediera al Gobierno autonómico y suele rotar por las cinco provincias. Sin ir más lejos, hace un año se celebró en Las Majadas (Cuenca).
Además de todos los consejeros, el presidente también ha convocado a los cinco delegados provinciales de la Junta de cara a dos días de trabajo en los que quedan trazadas las líneas maestras de la acción de Gobierno durante el nuevo curso y que también sirven como preparación del Debate sobre el Estado de la región, cita que se celebrará durante el mes de octubre.
Dentro de las obligaciones del Gobierno en los próximos meses, una de las misiones principales del Ejecutivo es la confección del presupuesto regional para 2027 cuya hoja de ruta se ponía en marcha este jueves con la aprobación por parte de las Cortes regionales de un techo de gasto de 10.019 millones de euros, un 11,3 % más que en el ejercicio anterior.
Tensión con Moncloa
En esta ocasión, la cita se produce en un momento especialmente tenso entre el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Ejecutivo central de Pedro Sánchez a cuenta del nuevo modelo de financiación autonómica aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) por el voto de calidad del Ministerio de Hacienda con el único apoyo de Cataluña y Canarias y el rechazo del resto de comunidades.
La percepción de agravio e injusticia que denota el nuevo reparto ha quedado reflejada en una encuesta publicada este domingo por EL ESPAÑOL que refleja que la mayoría de votantes del PSOE en Castilla-La Mancha ven con buenos ojos que los ocho diputados socialistas de la región votaran en contra si el texto llega sin cambios al Congreso de los Diputados.
Este proyecto de ley, que ahora tiene que pasar por el Consejo de Ministros antes de llegar a la Cámara Baja, plasma el acuerdo al que llegaron PSOE y ERC para que el partido independentista apoyara la investidura de Salvador Illa como president de la Generalitat y se basa en criterios de ordinalidad -quien más impuestos paga más recibe- para Cataluña.
Un esquema "injusto" y "desatinado", según ha denunciado en varias ocasiones el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina quien llegó a apelar a la "conciencia" de los parlamentarios del PSOE de Castilla-La Mancha si la votación llegase a producirse.
Este guante y el lanzado pocos días después por el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, refiriéndose a este tema en la misma dirección, fue recogido por los ocho diputados socialistas castellanomanchegos, quienes están dispuestos a frenar "con hechos" el nuevo reparto, tal y como ha podido confirmar EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.