Llenando una furgoneta de ilusión para las personas afectadas de Venezuela.

Llenando una furgoneta de ilusión para las personas afectadas de Venezuela. Sandra Cabello

Región

La comunidad venezolana de Toledo llena un camión de esperanza para las víctimas de la tragedia en La Guaira

La iniciativa, impulsada por dos repartidores venezolanos afincados en Toledo, logró reunir alimentos, pañales y productos básicos que ya viajan hacia Venezuela.

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Andrés Montilla
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Lo que comenzó como una idea sencilla entre dos repartidores de paquetería terminó convirtiéndose en una de las mayores muestras de solidaridad protagonizadas por la comunidad venezolana en Toledo. Sandra Avella González y Ronald Salas, compañeros de trabajo en el sector de mensajería, decidieron poner sus furgonetas al servicio de quienes más lo necesitaban tras el devastador terremoto que azotó La Guaira y otras zonas de Venezuela.

La iniciativa partió de un grupo de WhatsApp de la comunidad venezolana en Toledo, que contaba con entre cien y ciento cincuenta participantes. Sandra y Ronald esperaban una respuesta modesta. Lo que encontraron fue una avalancha de solidaridad. "Pensábamos que iba a ser algo reducido", reconoce Avella. "Pero la aceptación fue tan masiva que cada vez que me llegaban mensajes y llamadas yo decía: esto se puede salir de las manos".

La convocatoria se extendió rápidamente por las redes sociales y el boca a boca, llegando incluso a localidades cercanas como Camarena, Camarena de la Sierra, Chozas de Canales, Villaseca, Yepes y Aranjuez. La propia Sandra se desplazó a varios municipios para recoger donaciones de personas que no podían acercarse al punto de recogida por motivos laborales.

Comunidad venezolana en Toledo durante la recolección de enseres.

Comunidad venezolana en Toledo durante la recolección de enseres. Sandra Avella

Detrás de la logística hubo también una historia que golpeó especialmente a los organizadores. Ronald Salas es natural de La Guaira, la región venezolana más afectada por el desastre. Al conocer la magnitud de la tragedia, Sandra le llamó de inmediato y él le confirmó que dos de sus sobrinos habían desaparecido. Ambos tuvieron que continuar su jornada laboral cargando ese peso en silencio.

Impulso definitivo

Al final del día llegaron buenas noticias: las sobrinos de Ronald fueron encontradas con vida, y ese alivio se convirtió en el impulso definitivo para actuar. "Dijimos: ¿qué podemos hacer? No podemos quedarnos ni de brazos cruzados ni llorando detrás de la pantalla", explica Sandra. "Aquí están estas herramientas de trabajo; las ponemos a disposición."

El punto de recogida se estableció en el estacionamiento del polígono industrial de Toledo, a la entrada donde se encuentra el KFC. La jornada del sábado, inicialmente prevista hasta las 13:00 horas, se extendió hasta las 18:00 ante la llegada continua de donantes. Para el transporte se contó con un camión, tres furgonetas —algunas cedidas por compañeros del sector de mensajería—.

La carga recogida incluyó pañales para bebés y adultos, artículos de primera necesidad y alimentos. Las cajas fueron clasificadas e identificadas por los propios voluntarios para facilitar su distribución. Todo el material fue trasladado a Madrid y entregado en la sede de "Toneladas de Alegría", ONG encargada de canalizar la ayuda humanitaria hacia Venezuela, en su punto de recepción ubicado en la Avenida Reina Victoria 18, en el local María León.