Estación de tren de Santa Bárbara, en Toledo.

Estación de tren de Santa Bárbara, en Toledo. Javier Longobardo

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Toledo aún no sabe por dónde pasará el AVE Madrid-Lisboa: 10 interrogantes que siembran dudas sobre el proyecto

La petición de un tercer estudio sobre el trazado en la capital regional y la creación de un ramal entre Pantoja y Bargas alimentan la incertidumbre.

Más información: El Ministerio pospone el paso del AVE por Toledo y creará un ramal provisional para que la línea Madrid-Lisboa avance

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El futuro del AVE Madrid-Lisboa vuelve a pasar por Toledo, pero Toledo sigue sin saber por dónde pasará el AVE. El Ministerio de Transportes y Movilidad Urbana anunció la semana pasada una solución provisional para desbloquear la conexión ferroviaria con Extremadura y Portugal mientras aplaza, una vez más, la gran decisión pendiente: el recorrido definitivo de la alta velocidad por la capital de Castilla-La Mancha.

El departamento que dirige Óscar Puente construirá un ramal transitorio entre las localidades toledanas de Pantoja y Bargas para sortear el principal cuello de botella del proyecto. Una fórmula temporal con la que el Gobierno pretende avanzar en la línea mientras evita pronunciarse sobre el futuro ferroviario de la cabecera regional.

Al mismo tiempo, el Ministerio encargará un nuevo estudio informativo, el tercero ya, para analizar las distintas alternativas de trazado a su paso por la ciudad. Entre ellas, sigue sobre la mesa la propuesta de Toledo Exterior, defendida de manera conjunta por la Junta de Castilla-La Mancha, la Diputación provincial y el Ayuntamiento para minimizar el impacto patrimonial y urbanístico.

Entretanto, la decisión queda en el alero y amenaza con prolongar todavía más unos plazos que acumulan años de debate técnico, político y administrativo. El propio Ministerio reconoce que el nuevo análisis exigirá "estudios patrimoniales, hidrológicos y ambientales" que serán de "gran complejidad".

El anuncio ha reactivado además el enfrentamiento político. El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha mostrado su pesimismo sobre el futuro del proyecto mientras siga gobernando Pedro Sánchez, mientras que desde la Junta insisten en defender una solución consensuada para proteger el entorno histórico de la ciudad.

En paralelo, crece también la preocupación entre numerosos usuarios del Avant Madrid-Toledo, que temen que una segunda estación pueda afectar a la viabilidad del servicio actual y alterar la conexión ferroviaria de Santa Bárbara.

En este reportaje analizamos las diez grandes incógnitas que siguen sin resolverse y que marcarán el futuro del AVE Madrid-Lisboa a su paso por Toledo.

1) Un vial temporal que ¿se convertirá en definitivo?

Transportes ha anunciado la creación de una "conexión transitoria" que unirá el trazado de alta velocidad entre Madrid y Andalucía con la línea convencional que transita desde la capital de España hacia Extremadura.

Mapa de la conexión transitoria entre la vía de AVE que pasa por Pantoja y la convencional que atraviesa Bargas.

Mapa de la conexión transitoria entre la vía de AVE que pasa por Pantoja y la convencional que atraviesa Bargas. Ministerio de Transportes y Movilidad Urbana

El ramal a construir, entre los términos municipales de las toledanas Pantoja y Bargas, tendrá unos 20 kilómetros de longitud y acortará los tiempos de viaje desde la futura conexión con Lisboa. Requerirá de una inversión elevada y los trenes podrán circular a una velocidad de hasta 350 km/h.

La Asociación de Usuarios del Tren de Toledo (AUTT) ha mostrado su inquietud por esta infraestructura de carácter provisional: creen que podría convertirse en permanente, una circunstancia que dejaría a Toledo fuera de la ecuación.

No obstante, este lunes, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha asegurado que "el AVE para Toledo está garantizado".

2) ¿Aparecerán en la alternativa Toledo Exterior otros elementos a proteger ?

El comunicado publicado este miércoles por el departamento que limita Puente alude al "conocimiento que ya se tiene del entorno de Toledo por los trámites ya realizados".

Este bagaje anticipa que el informe sobre la viabilidad del plan consensuado entre la Junta, la Diputación y el Ayuntamiento "requerirá la elaboración de numerosos estudios".

Además, desde el Gobierno de España se citan como "especialmente relevantes los análisis patrimoniales, hidrológicos y ambientales" y se recuerda la "gran complejidad técnica" que existe en torno al terreno sobre el que asienta la capital de Castilla-La Mancha.

3) El matiz político: ¿una patada a seguir para ganar tiempo?

La decisión de Transportes demora, una vez más, la solución definitiva. De algún modo, la redacción de un nuevo estudio informativo supone una suerte de reinicio, de retorno a 2017, nueve años atrás.

Entretanto, se acumulan meses de dilación mientras asoma 2027, un año en el —con seguridad— que se celebrarán las elecciones autonómicas y municipales, y el horizonte hasta el que Sánchez prevé extender la legislatura.

La elección de una alternativa u otra puede suponer un problema añadido entre el Ejecutivo central y el autonómico, dos gabinetes que aunque comparten color no se caracterizan por una relación estrecha.

Además, el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha asegurado que la hipotética llegada de Alberto Núñez Feijóo (PP) a la Moncloa propiciaría una respuesta definitiva.

4) La tentación de escudarse tras los técnicos, ¿otra estrategia dilatoria?

La contratación de un nuevo estudio informativo complementario, un proceso que según el comunicado remitido por Transportes "se formalizará en las próximas semanas", añade otro factor de inquietud: las trabas técnicas pueden aflorar de nuevo en el tercer estudio y el organismo competente, parapetarse tras ellas.

Asimismo, y aunque el scalextric (Page dixit) de Toledo Central se intuye más costoso, el Gobierno podría insistir en que la inversión en la eventual Toledo Exterior requiere de gastos extraordinarios a futuro, especialmente los referidos al mantenimiento de la nueva instalación por erigir en el barrio del Polígono —incluido el personal o el ramal con que se podría conectar la parada pensada con Santa Bárbara—.

5) La incertidumbre por las elecciones del 2027: ¿diferentes equipos propiciarían un nuevo encaje?

Pese a las evidentes discrepancias en la retórica Page-Sánchez, el diálogo entre el consejero de Fomento, Nacho Hernando, y el ministro Puente es fluido. Las reuniones entre ambos relacionadas con el paso del AVE por Toledo se han sucedido, también en fechas recientes.

La duda que surge apunta al resultado incierto que dejarán los comicios por celebrar. ¿Podría entenderse mejor Puente con un Gobierno regional del PP? ¿Y un ministro popular con Hernando?

La autovía A-3 se antoja como un buen ejemplo de acuerdo entre contrincantes. Hace casi tres décadas, José Bono y el Ejecutivo de José María Aznar resolvieron el paso por las Hoces del Cabriel que no se había podido materializar con Felipe González.

6) El hipotético retorno de Toledo Central. ¿Insistirá Transportes con su opción predilecta?

Para aprobar Toledo Exterior se necesita "su consecuente tramitación ambiental", recuerdan desde el Ministerio de Transportes. La idea conjunta de la Junta y el Ayuntamiento, además, enmienda el plan preferido por el Gobierno de Sánchez, una propuesta que se examinó en 2020 y 2022 —pero que no fue bien recibida a orillas del Tajo—.

Si Toledo Exterior encalla por los reparos que pudieran poner los técnicos del Ministerio, la alternativa con menos predicamento entre las administraciones más cercanas —y rechazada de plano por asociaciones y expertos en urbanismo o ecología—, podría volver a la palestra.

Se intuye como muy complicado que alguna modificación al plan de la única estación pudiera ser aceptado. El escenario más radical ante esta hipótesis implicaría el carpetazo definitivo y la exclusión de Toledo del proyecto.

7) Talavera mira a Madrid; Extremadura también. ¿Por qué alargar el viaje?

En Talavera, al menos sus asociaciones vecinales, anteponen la conexión con Madrid a la Toledo. La incorporación de la cabecera regional alargaría sus trayectos hasta el centro de España alrededor de media hora. Quienes plantean la escasa idoneidad de la ciudad imperial en esta ruta esgrimen que una unión más rápida con Madrid reviviría el potencial residencial y laboral de la ciudad de la cerámica. Argumentos parecidos se escuchan desde Extremadura.

Aunque la Junta y la Diputación subrayan la necesidad de unir las dos grandes ciudades de la provincia y canalizar el flujo de trabajadores que, mayoritariamente, se desplazan desde Talavera o Toledo, la localidad del oeste de la comunidad preferiría una línea recta hacia Madrid.

Además, dudan de que los trabajadores que se desplazan dentro de la provincia puedan asumir el elevado coste de un billete de AVE de forma habitual.

8) ¿Son viables dos estaciones en una ciudad pequeña? ¿Y el AVE y al Avant al mismo tiempo?

La línea de alta velocidad que desde 2005 conecta Madrid y Toledo es una de las más concurridas de la red en España. Además de su impacto laboral, sirve para la atracción de visitantes y turistas. Esta ruta finaliza en la ciudad imperial.

Sin embargo, la apuesta por la capital autonómica como estación de paso hacia Portugal obligaría a extender el trazado actual a partir de Santa Bárbara, un panorama para el que Transportes proponía viaducto y túnel, pero que los gobiernos regional y local no contemplan: para evitar daños sobre la imagen del Toledo monumental demandan otra estación, alejada del Casco, que no comprometa el cono visual protegido.

Aunque Hernando y Velázquez han asegurado las mismas frecuencias para el actual Avant, entre los usuarios cunde la inquietud: temen una modificación de horarios, una hipotética subida de precios si han de coger el AVE y el alejamiento del núcleo urbano principal.

9) ¿Y si Bargas acoge la segunda estación?

El ramal aprobado por Transportes finalizará en el término municipal de la localidad sagreña, unos tres kilómetros al norte de su núcleo urbano y otros diez respecto a la capital regional.

Aunque ninguna fuente oficial se ha referido a esta hipótesis, cabe imaginar cuán sencilla resultaría la construcción de una estación o apeadero en este punto.

Así, Toledo y esta esbozada infraestructura quedarían conectadas por la autovía A-42, una carretera con más capacidad que la actual TO-23 por la que irían —si no se habilita una vía de tren entre el Polígono y la actual estación— los viajeros entre la segunda y la primera estación.

10) Resarcir a Toledo del revés de 1992: ¿hacer un baipás para unirse al AVE Madrid-Sevilla?

A través de otro ramal, o de un baipás, Toledo podría conectarse a la red AVE con Andalucía. El trazado de la primera línea de alta velocidad que se construyó en España pasa a apenas seis kilómetros de la capital regional y abre la puerta a múltiples combinaciones.

Además de dotar a la ciudad de comunicación con Sevilla y otras capitales del sur, Toledo se uniría a Ciudad Real y Puertollano, otras dos importantes localidades de la comunidad autónoma.