Jornaleros extranjeros trabajan en el campo.
El mapa de la inmigración en Castilla-La Mancha: el peso de los extranjeros en Guadalajara duplica el dato de Ciudad Real
Más de un cuarto de millón de personas con nacionalidades diferentes a la española residen en la comunidad autónoma. Lideran rumanos y marroquíes.
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Uno de cada seis vecinos de la provincia de Guadalajara es de origen extranjero. Casi 48.000 empadronados en este territorio proceden de terceros países, el segundo mayor volumen de Castilla-La Mancha y el más importante según su peso relativo, que alcanza el 16,8 % en 2025, más de cuatro puntos por encima del promedio de la comunidad autónoma (12,1 %).
Guadalajara roza los 286.000 censados. Es la cuarta provincia de la región por tamaño demográfico: solo Cuenca, con algo menos de 200.000 habitantes, es más pequeña. Sin embargo, esta porción nororiental de Castilla-La Mancha se ha convertido en un polo de atracción residencial por su pujanza económica y la cercanía a la Comunidad de Madrid.
Rumanía se ha convertido en el principal emisor de inmigración en Guadalajara. Casi 12.000 moradores tienen su cuna en el país de los Cárpatos. Marruecos aporta casi 7.000 ciudadanos y otros 5.300 Colombia.
La localidad de Torre del Burgo representa el ejemplo más extremo de la importancia que la inmigración tiene en el tejido social de Guadalajara. El padrón de este municipio alcanza los 526 residentes, de los que apenas 61 tienen la nacionalidad española.
La porción de extranjeros en esta localidad alcarreña alcanza el 88,4% del censo. Destaca una importante comunidad búlgara: hay 423 personas procedentes del país balcánico.
Por su parte, la provincia de Toledo reúne a 101.459 ciudadanos de otra nacionalidad diferente a la española. El 39,5 % de todos los extranjeros de la región, aproximadamente dos de cada cinco, viven alrededor de la capital autonómica. El 13,4 % de los habitantes en esta parte de la comunidad proceden del exterior.
En el lado contrario se sitúa Cuenca. La provincia menos poblada es la que menos inmigrantes acoge, algo menos de 30.000. Sin embargo, los forasteros representan el 14,9 % del censo de esta demarcación, el segundo dato más cuantioso de la región.
Ciudad Real aporta 40.948 extranjeros, apenas el 8,3 % del censo provincial, lo que convierte a este territorio en el espacio con menor huella foránea de Castilla-La Mancha. En Albacete hay 36.435 personas con pasaportes de otros estados, un 9,3 % de su censo.
Un colectivo más nutrido
En el conjunto de Castilla-La Mancha viven 256.586 personas con otras nacionalidades. En 2021, el tamaño del grupo alcanzaba los 190.397 vecinos. En apenas cinco años, este colectivo ha crecido un 34,8 %.
Durante el último lustro, la comunidad autónoma ha incorporado casi 74.000 nuevos vecinos: el 89,6 % han sido extranjeros. Procedentes del extranjero han llegado 66.189 moradores; con la nacionalidad española, solo 7.684 personas.
Desde 2021, el número de españoles empadronados en Castilla-La Mancha apenas ha subido un 0,8 %, un dato que evidencia el pobre comportamiento del crecimiento vegetativo y que se compensa con la llegada de nuevos moradores a las capitales de provincia y los corredores fronterizos con Madrid.
Con casi 60.000 personas, Rumanía es el país que más nacionales aporta a los censos de la región. Marruecos añade algo más de 52.000 habitantes, lo que le convierte en el segundo emisor.
Entre los países sudamericanos, lidera Colombia: hay unos 30.000 oriundos de esta nación en la comunidad autónoma. Como cuarto y quinto país con más inmigrantes en Castilla-La Mancha aparecen Venezuela y Perú.
China, Paraguay, Ucrania, Ecuador y Bulgaria completan la lista de los diez países que tienen más nacionales residiendo en la región.