Santiago Lucas-Torres, vicepresidente segundo de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Santiago Lucas-Torres, vicepresidente segundo de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Región ENTREVISTA

"Veo a Paco Núñez más fuerte y preparado que nunca; la gente con voz propia en Castilla-La Mancha quiere reunirse con él"

EL ESPAÑOL entrevista a Santiago Lucas-Torres, vicepresidente segundo de las Cortes regionales y vicesecretario institucional del PP castellanomanchego.

Más información: El PP de Castilla-La Mancha denuncia la pérdida de "unos 35 millones" de fondos europeos por no ejecutarlos en plazo

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Santiago Lucas-Torres (Campo de Criptana, Ciudad Real) es, ante todo, un político de despacho en el mejor sentido del término: entiende la negociación, el diálogo y la búsqueda constante de acuerdos como herramientas imprescindibles para avanzar buscando el bien común. Vicepresidente segundo de las Cortes de Castilla-La Mancha desde 2023, el también vicesecretario de Institucional del PP regional ha consolidado a lo largo de su trayectoria un perfil dialogante y eficaz.

Pero esa vocación por la política útil no le ha alejado del terreno que mejor conoce. Agricultor y empresario en activo, mantiene un vínculo directo con el campo y con la realidad del sector primario, del que es una de las voces de referencia en Castilla-La Mancha.

Hijo de Francisco Lucas-Torres, uno de los fundadores de Alianza Popular en Castilla-La Mancha y figura destacada del sindicalismo agrario a través de Asaja, su perfil hunde sus raíces en esa doble tradición política y rural.

Con ese bagaje, y tras una larga etapa como alcalde de Campo de Criptana y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en la comunidad autónoma, se ha convertido en uno de los hombres de confianza de Paco Núñez, líder del PP castellanomanchego, en su camino hacia la Junta de Comunidades.

Cuando falta poco más de un año para las elecciones autonómicas de mayo de 2027, Santiago Lucas-Torres recibe a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha para ofrecer su particular análisis sobre el estado de la región y los retos que tiene por delante.

Lucas-Torres en su despacho del Parlamento autonómico.

Lucas-Torres en su despacho del Parlamento autonómico. Javier Longobardo

P. Queda poco más de un año para las elecciones autonómicas y en Castilla-La Mancha comienza a respirarse un ambiente preelectoral. ¿Percibe en la calle predisposición al cambio de signo político al frente de la Junta de Comunidades?

R. Castilla-La Mancha necesita un cambio radical tras 40 años de socialismo, porque la comunidad autónoma está muy paralizada y le falta ánimo. El socialismo de Sánchez y el de Page se diferencian muy poco; Page habla mucho, pero al final apoya todas las decisiones de Sánchez. El de Castilla-La Mancha es un socialismo sanchista gestionado por Page.

En los diez años de Emiliano García-Page como presidente han crecido mucho las listas de espera en la sanidad, que ya son masivas y están haciendo un daño terrible a la sociedad. Los médicos necesitan recuperar la carrera profesional sanitaria, que también puede ser un acicate para poder eliminarlas.

Lo mismo ocurre con nuestros mayores. Es una vergüenza que el País Vasco financie con 100 euros al mes la plaza en las residencias concertadas y aquí nos quedemos en 60 euros. Un mayor del País Vasco no come más ni necesita más medicación que uno de Castilla-La Mancha.

En el sector empresarial se necesita ánimo y una renovación legislativa, especialmente para reducir la burocracia. La Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanística, conocida como Ley LOTAU, se ha quedado obsoleta. Además, nuestras leyes ambientales son un lastre.

Y el sector agrario, que es en el que yo me muevo, no puede seguir siendo el cajero automático de cualquier crisis internacional o conflicto bélico. Producir hoy es mucho más caro que hace un mes, pero seguimos vendiendo nuestros productos con precios del siglo XX.

En definitiva, Castilla-La Mancha necesita cambios estructurales porque la gente está bastante desanimada. Los castellanomanchegos necesitan un gobierno fuerte, vivo y que no se detenga.

"Toda la economía que se genere cuando Núñez sea presidente se va a "enchufar" directamente a la sanidad y al bienestar social"

P. En su respuesta anterior ha empezado poniendo el foco en la sanidad y en los servicios sociales. Ante el recuerdo de los recortes del Gobierno de Cospedal, que se produjeron en plena crisis económica, ¿qué garantías tienen los ciudadanos de que el estado del bienestar y los servicios públicos no se verán afectados si el PP de Paco Núñez llega a la Junta en 2027?

R. El Estado del bienestar no es que no se vaya a resentir, es que se van a cambiar muchas cosas para mejor. Nuestra política es trabajar de la mano de empresarios y agricultores, darles todas las herramientas para que obtengan más beneficios y que Castilla-La Mancha cree mucha más riqueza.

Toda esa economía que se genere se va a "enchufar" directamente para mejorar la sanidad y al bienestar de los mayores y de los más vulnerables.

P. El PP viene de una racha de victorias electorales en Extremadura, Aragón y recientemente Castilla y León. ¿Las últimas encuestas que maneja el PP apuntan a que el cambio va a llegar a Castilla-La Mancha en 2027?

R. Las últimas encuestas internas que hemos realizado —y que yo tengo la oportunidad de gestionar—, dicen claramente dos cosas.

La primera es que el PP de Paco Núñez, acompañado de otro grupo político, gobernará Castilla-La Mancha.

La segunda es que el PSOE, incluso aunque repita como candidato Emiliano García-Page, lo tiene prácticamente imposible para repetir gobierno.

"Si Page se presenta será un rival muy digno para Paco Núñez, pero le tocará estar en la oposición"

P. Emiliano García-Page aún no ha confirmado si será el candidato del PSOE y optará por cuarta vez consecutiva a la Presidencia de la Junta. ¿Cree que tiene dudas?

R. Ya no tengo nada que ver con el PSOE. Si Page se presenta será un rival muy digno para Paco Núñez, pero le tocará estar en el banquillo de la oposición. Él sabrá si quiere estar ahí.

También le digo que, personalmente, deseo que el PSOE de Castilla-La Mancha tenga gente fuerte y que pueda hacer una oposición constructiva cuando el PP de Paco Núñez esté gobernando.

P. ¿En qué momento político ve usted a Paco Núñez? ¿Qué ha cambiado para que a la tercera vaya la vencida y pueda derrocar a Page?

R. Lo conozco de hace muchos años y lo veo más fuerte y preparado que nunca. Si la gente con voz propia en la región quiere reunirse con él, es porque tiene criterio y porque hay una expectativa cierta de que será el próximo presidente.

Los empresarios de esta región quieren reunirse con él; quieren conocer su proyecto político. Eso dice mucho de su trabajo.

Estamos dando la cara, pero no desde un despacho en las Cortes, sino sentándonos con cada agricultor, cada empresario o cada residencia de mayores. Ese es el trabajo de Paco y de su equipo.

Lucas-Torres conversando con un trabajador del campo.

Lucas-Torres conversando con un trabajador del campo.

P. La guerra de Irán ha encarecido alrededor del 40 % el gasoil y los fitosanitarios, lo que ha incrementado los costes de los agricultores. ¿Qué medidas urgentes propone el PP de Castilla-La Mancha para ayudar al campo a superar esta crisis sobrevenida?

R. Vamos a llevar un debate a las Cortes para pedir ayudas directas: bonificaciones de gasóleo, rebajas en el IRPF en los módulos y ayudas para el plan de abonados. Eso se le pide al Gobierno de España a través de la Junta, pero en Castilla-La Mancha también hay bloques autonómicos de IRPF y ayudas directas que se pueden dar al agricultor. Son cosas sensatas.

Castilla-La Mancha es la segunda región de España con mayor número de hectáreas de labor, así que tenemos mucha responsabilidad sobre la soberanía alimentaria de este país. No podemos echar a perder el sector que nos da de comer todos los días y que llena la despensa de nuestros hogares.

P. El Plan Director de Regadíos de Castilla-La Mancha, con horizonte 2030, contempla el incremento de 25.000 hectáreas de regadío en la región. ¿La falta de agua sigue siendo el gran lastre para la rentabilidad de los agricultores castellanomanchegos?

​R. En agua partimos de un retraso evidente y eso nos pasa factura. Castilla-La Mancha acaba de entrar en una alianza europea de regiones por la resiliencia hídrica, lo que nos obliga a poner en marcha infraestructuras como la regeneración de aguas residuales, que ya se hace en Murcia o Valencia y aquí no.

La Directiva Marco del Agua exige actuar en cuencas con problemas, pero mientras países como Italia o Portugal han usado hasta el 40 % de los fondos Next Generation en proyectos hídricos, España —y en particular Castilla-La Mancha— está muy por detrás.

El contraste es claro: en la cuenca del Guadiana, Portugal ha creado el pantano de Alqueva para transformar hasta 170.000 hectáreas de secano a regadío. Aquí en España, en la misma cuenca, Extremadura tiene dotaciones de riego cuatro veces y media superiores a las nuestras.

Santiago Lucas-Torres a bordo de un tractor.

Santiago Lucas-Torres a bordo de un tractor.

A eso se suma que el Ministerio ha optado por cerrar pozos aprobados en su día para explotaciones prioritarias, en lugar de impulsar un Plan Nacional del Agua, y puede darse el agravio de que se clausuren en Castilla-La Mancha pero no en Murcia porque allí han avanzado en reutilización y desalación.

Por eso, quien gobierne la próxima legislatura en Castilla-La Mancha tendrá la obligación de tomarse en serio la regeneración: hoy solo tenemos 253 depuradoras y deberían existir en los 919 municipios de la región.

P. ¿Y qué soluciones plantea el PP de Castilla-La Mancha?

R. Estamos trabajando de la mano con los eurodiputados del Grupo del Partido Popular Europeo y también nos hemos reunido con los socialistas de la región, porque en este tema Castilla-La Mancha necesita que todos vayamos juntos y demos la cara. Nuestro objetivo es ampliar hasta 2032 el plazo que fija ahora mismo la normativa europea para alcanzar el buen estado de las masas de agua, cuya segunda y última prórroga termina el 31 de diciembre de 2027.

Esa ampliación puede articularse mediante una ley ómnibus, y eso es lo que estamos promoviendo: se lo hemos planteado al Grupo Popular en la Unión Europea y también al Gobierno de España, hablando con los equipos de Feijóo para que se tomen medidas.

¿Qué medidas? Primero, un verdadero Plan Nacional del Agua antes de 2032. Y, en paralelo, en Castilla-La Mancha, asumir la obligación de regenerar las aguas residuales: hoy solo tenemos 253 depuradoras y necesitamos depuración en los 919 municipios, destinando esa agua regenerada o bien a regadíos de interés social o bien a recargar los acuíferos. Esa es la solución.

"Hay agua para garantizar los caudales ecológicos, pero también para que nadie se quede sin regar"

P. Fíjese que estamos hablando de agua y todavía no ha pronunciado la palabra trasvase. ¿El PP de Castilla-La Mancha está a favor de reducir el trasvase Tajo-Segura para que los agricultores castellanomanchegos dispongan de más agua?

R. Defendemos lo que dice la ley: la cuenca cedente es prioritaria y eso es algo que debe cumplirse. Pero Castilla-La Mancha tiene siete cuencas; el Tajo ya concentra buena parte del debate y ahí hay un acuerdo básico que firmamos con el PSOE y todos los sectores implicados, el Pacto del Agua, así que toca centrarse en las otras seis, cuyos regantes llevan 40 años sin ser atendidos.

Hay estudios que han demostrado que en momentos en los que las siete cuencas de Castilla-La Mancha han tenido 54.093 hectómetros cúbicos, se han consumido 27.000 y el resto se ha vertido al mar. Con esto quiero decir que hay agua para garantizar los caudales ecológicos, con los que estoy de acuerdo, pero también para que nadie se quede sin regar. Si matamos la agricultura, matamos Castilla-La Mancha.

En el PP lo tenemos claro: estamos a favor de cumplir la ley, pero también debemos poner en marcha un Plan Nacional del Agua que garantice recursos para todos.

P. ¿Qué supondría para Castilla-La Mancha y su campo un recorte del 20 % de la PAC, tal y como se está gestando en Europa? ¿Hay alternativas para frenar el golpe?

R. En la PAC se llegó a plantear un recorte del 23 %, pasando de 386.000 millones en el plan anterior a 293.700 millones. Es decir, 93.000 millones menos.

Es cierto que el acuerdo sobre Mercosur ha aportado 45.000 millones y deja prácticamente cubierto el pilar 1 de la PAC, el que afecta directamente al agricultor, pero el que queda muy tocado es el pilar 2, clave para la incorporación de jóvenes, las mejoras de regadíos y los grupos de desarrollo rural, especialmente en provincias como Cuenca y Guadalajara.

También está la ISV (Intervención Sectorial Vitivinícola): llegan 203 millones a España, de los que más de 100 se quedan en Castilla-La Mancha; un 30 % se destina a reestructuración del viñedo y un 70 % a medidas de crisis y a los VINATI (ayudas para inversiones en bodegas). Gracias a estos fondos tenemos el viñedo y las bodegas más modernas de Europa, y si se pierden en la PAC, el viñedo afrontaría una situación muy complicada.

"El gran riesgo es que los fondos de la PAC vayan primero a Presidencia del Gobierno y no se destinen íntegramente a Agricultura"

Pero el gran riesgo ahora es que el dinero no llegue directamente al agricultor y perdamos autonomía financiera: antes la PAC se transfería a la comunidad autónoma y de ahí se pagaban el Pago Verde o los BCAM (condicionalidad medioambiental). Ahora esos fondos pueden ir primero a Presidencia del Gobierno y no está garantizado que se destinen íntegramente a Agricultura; podrían ir a migración, a devolver préstamos Next Generation o a defensa. El Partido Popular defiende que lleguen íntegramente a objetivos agrarios.

Tampoco aceptamos la progresividad tal como se plantea: una modulación por la que a quien cobra más de 20.000 euros de PAC se le detrae el 25%, a partir de 50.000 el 50% y por encima de 75.000 el 75%, cuando son precisamente quienes generan más empleo y riqueza. Estamos trabajando con Paco Núñez en Bruselas para que escuchen a quienes pisan el terruño y no diseñen la PAC solo desde los despachos.

P. Asaja, recientemente, calificó como "lamentable e inaceptable" que Castilla-La Mancha vaya a devolver a Europa 35 millones no ejecutados en desarrollo rural. ¿El PP va a pedir explicaciones?

R. Me preocupa especialmente la pérdida de fondos europeos. La situación del sector es delicada: en cuatro meses, el precio del vino ha pasado de 5 euros a 3,60 mientras los costes se han disparado un 40‑50 %. Y en paralelo se reconoce que la Consejería de Agricultura ha perdido 35 millones. El Gobierno de Page tendrá que explicar por qué se ha devuelto ese dinero a Bruselas.

También deben aclarar qué ha ocurrido con los fondos FOCAL: había 5 millones y se quería convocar una ayuda por 20; alguien firmó eso y hay que explicarlo. La gestión de los fondos europeos exige explicaciones claras y contundentes cuanto antes.

Y tampoco se puede consentir lo que está pasando con los pagos a los jóvenes: no se puede anunciar ayudas y luego no abonarlas.

"Pedimos a la Consejería de Desarrollo Sostenible que retire los conejos o que indemnice a los agricultores"

P. La plaga de conejos sigue siendo un problema enquistado en Castilla-La Mancha y los agricultores siguen viendo mermados sus cultivos. ¿Por qué cree que las medidas de la Junta no terminan de funcionar?

R. Si el Gobierno de Castilla-La Mancha declara 364 comarcas de emergencia cinegética en la región, a la vez está reconociendo que hay una plaga. Lo que no puede ser es que esto sea así y no se estén tomando medidas contundentes. Pedimos a la Consejería de Desarrollo Sostenible que retire los conejos o que indemnice a los agricultores, porque ahora no hace ni una cosa ni la otra.

En Agricultura, el consejero no puede eludir su responsabilidad. Las plagas afectan a los agricultores y la PAC es competencia suya, así que debe habilitar medidas de flexibilización: Bruselas fija el marco, pero las flexibilizaciones las aplica la Consejería de Agricultura.​

Lucas-Torres con el teléfono móvil en la mano.

Lucas-Torres con el teléfono móvil en la mano. Javier Longobardo

Un ejemplo es el programa SGA que usamos todos los agricultores en el móvil: cuando la Consejería ordena una inspección, hay que hacer una foto satélite en determinadas coordenadas y, si en una hectárea no aparece el cultivo porque se lo han comido los conejos, se puede perder la PAC. Es una barbaridad. Ahí hacen falta cambios claros.

Hay ayuntamientos, como el de Horcajo de Santiago, que ya han acudido a los tribunales, y ASAJA ha ido a la Fiscalía, así que la Junta debe tomárselo en serio. Desde el Partido Popular nos ofrecemos a ayudar si el Gobierno adopta medidas.

P. ¿Qué medidas propone el PP contra la plaga de conejos?

R. En Cataluña, por ejemplo, primero se declaró la plaga, se reconoció la emergencia cinegética y se habilitaron 20,5 millones de euros para indemnizar a los agricultores y financiar actuaciones de control, teniendo solo un tercio del terreno de labor afectado.​

Allí han homologado jaulas para capturar conejos que la consejera quiere traer aquí, pero son poco eficaces: el agricultor tiene que vaciarlas a diario, sacrificar los animales y llevarlos a un frigorífico para su incineración. También han ampliado la caza a 11 meses al año y plantean que en mayo, con un solo permiso, cada coto pueda cazar, además de autorizar caza nocturna con visores, que dicen que funciona, aunque no es suficiente.​

Hay algo claro: solo con plomo no se soluciona la plaga. Los cazadores son indispensables, pero no basta; hay que investigar tratamientos de control biológico, aunque sean muy difíciles, como hemos visto con veterinarios y expertos y en reuniones con la consejera de Desarrollo Sostenible. Sin un control biológico, la plaga no se erradica.

También hay que mejorar los seguros agrarios para que cubran la "no nacencia" causada por los conejos desde el primer momento. Se destinan 11 millones de euros, una cifra importante, pero si no indemniza hasta que la planta no tiene tres hojas... ¿Para qué sirve un seguro que no indemniza cuando hace falta?

Santiago Lucas-Torres en otro momento de la entrevista.

Santiago Lucas-Torres en otro momento de la entrevista. Javier Longobardo

P. Usted habla con verdadera pasión del sector primario. ¿Se ve como el futuro consejero de Agricultura de un gobierno de Paco Núñez o le haría especial ilusión algún otro cargo?

R. Me veo trabajando en el proyecto de Paco Núñez. Qué papel tendré exactamente en el futuro, no lo sé: eso le corresponde decidirlo a él.

Lo que tengo claro es que llevo muchos años trabajando por el sector primario, por los municipios y por el medio ambiente en Castilla-La Mancha, pero siempre con una idea clara: intento solucionar problemas.

Siempre he buscado aliados, incluso entre mis rivales políticos, y he procurado llegar a buenos acuerdos, porque es mucho mejor un mal acuerdo que un buen pleito.