La Pregunta

¿Qué diputada regional exige en un tuit que EL DIGITAL retire un artículo que habla de ella?

3 octubre, 2018 00:00

María Diaz en una foto de archivo de una entrevista de EL DIGITAL CLM

A la diputada regional y secretaria de Organización de Podemos CLM le ha salido la vena ultracensora y quiere que EL DIGITAL CLM retire un artículo en el que se habla de ella y pidamos disculpas. Pues va a ser que no. Entre otras cosas porque a nosotros no nos ha pedido nada, no se ha dirigido a nuestra redacción o a nuestro director para exponer sus quejas y las razones de su supuesto enfado y convencernos de que tiene razón porque dañamos su imagen como mujer y la de las mujeres del mundo mundial, de las que se hace portavoz con esos argumentarios trasnochados con los que acusa de machismo a todo lo que se menea. Se ha limitado a publicar un tuit y un artículo que ni siquiera ha hecho llegar a nuestro periódico, que sería lo lógico por ser el afectado y porque así dábamos satisfacción a su derecho a réplica.

Pero es que lo suyo no tiene ni pies ni cabeza. Decir que el artículo de EL DIGITAL en el que hablamos de ella y de otros dirigentes de Podemos, incluido algún hombre, es “repugnante, vergonzoso, vomitivo, atrincherado en el machismo y sexismo más retrógrado que intenta menoscabar la imagen de las mujeres que tienen voz propia” es de un infantilismo y una propensión al victimismo que da risa. Como no la creemos tan tonta –ella si cree que hay “dos tontos muy tontos” en el PP, pero eso no es un insulto-, pensamos que María Díaz ha entendido perfectamente el fondo de nuestro artículo pero le ha dado la vuelta al asunto y lo ha aprovechado en su favor para victimizarse y tener su minuto de gloria mediática atacando y tratando de censurar la opinión de lo que ella califica con tanta originalidad como “machismo ilustrado”.

¿Desde cuándo no se puede hablar de cómo visten los políticos –sean hombres o mujeres-, o cómo se comportan, o qué gustos estéticos tienen? ¿Y quién dictamina que no se puede opinar sobre la evolución vital, ideológica o estética que experimentan en el ejercicio de sus cargos? ¿Por qué podemos referirnos a los implantes capilares de Bono y no a los llamativos pantalones de María Díaz? ¿Pero qué es este desatino de una persona adulta, con formación y con sueldo de cargo parlamentario? ¿Es que no vio al jefe de su partido, Pablo Iglesias, hablar del “precioso abrigo de pieles” de la periodista que le hizo una pregunta incómoda? ¿Era eso machismo ilustrado? ¿Y si lo era, por qué no dijo nada entonces y sí lo dice ahora?

Déjese de tontás su señoría y no quiera sacar tajada intentando menospreciar a un periódico que la incomoda y que en el artículo que tanto le ha disgustado pretendía justamente lo contrario de lo que usted dice. Y sepa que no nos molesta que nos llame machistas –allá usted con sus interpretaciones- sino esa querencia que muestra por censurar a un medio y por exigir que pidamos disculpas por opinar. Eso es lo verdaderamente peligroso.