Me gusta el fútbol lo justo y nervios paso muchos, por encima de mis posibilidades, pero el domingo, como el 90 % de los españoles, me sentaré frente al televisor a ver la final del mundial de fútbol. España- Argentina. Les juro que me encantaría ser una de esas "rara avis" que mientras España vibra, llora, sufre o celebra un gol está haciendo meditación en el balcón o viendo una película de Haneke o leyendo lo último de Murakami.
Pero no. Joder, perdón, jolines, me emociona que España haya llegado a la final del Mundial. Soy una tía del montón y como millones de personas del montón centraré toda mi energía en la selección española.
Una selección, por cierto señor Rajoy, en la que juegan españoles de piel blanca, españoles de piel tostada, españoles de piel negra... Españoles vascos, españoles catalanes, españoles extremeños...Españoles cuyos padres nacieron en España, españoles cuyos padres no nacieron en España y españoles que no nacieron en España pero están nacionalizados y son, como a usted le gusta decir "muy españoles y mucho españoles".
⚽️El próximo domingo, el 90 % de los españoles se sentarán frente al televisor para ver la final del Mundial que enfrentará a España contra Argentina.
— EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha (@elespanolclm) July 17, 2026
🇪🇸Aunque a @suerteasi le gusta el fútbol lo justo, centrará toda su energía en la Selección, un equipo que es "un reflejo de la… pic.twitter.com/0du2DtBzfj
Igual que eran "muy franceses y mucho franceses" esos a los que derrotamos en la semifinal del pasado martes. Es tan obvio que los jugadores de una selección son ciudadanos de ese país que no haría falta ni mencionarlo. Pero hay que decirlo porque gente como usted, señor Rajoy, parece que no entiende la diferencia entre la raza (caucásica, africana, asiática...) y nacionalidad.
Esto es tan obvio como que a nuestra selección la llamamos "la roja" y todos los españoles y españolas vamos a apoyar a "la roja". Lo digo como si esto fuera un parvulario porque desgraciadamente en los últimos años vemos cómo crece en nuestro país, y en otros, el número de descerebrados, de paletos, que alardean de su racismo, de su xenofobia, de su machismo, de su homofobia y de su odio a los que no piensan como ellos, o sea a los rojos, a los zurdos, a los de izquierdas.
Pues la selección española, esa que ha llegado a la final del mundial de fútbol y que ojalá sea campeona del mundo, es un reflejo de la multiculturalidad de este país, es un reflejo de la libertad de pensamiento en este país- incluidos aquellos que dicen cosas que a mí personalmente no me gustan nada- y sobre todo es un reflejo de lo que se puede conseguir cuando se juega en equipo.
Me conformaré pensando que al menos este domingo por la noche todos jugamos con "la roja".
Me llamo Ángeles y estos son mis demonios.