Vivimos tiempos convulsos, eso lo sabemos todos. Hechos y fechas que sin duda ocuparán muchos capítulos en los libros de historia de los próximos siglos. Esa historia, que no somos capaces los periodistas de contar ahora, porque seamos honestos, estamos callados o manejados por presiones económicas y políticas. Esa historia, que quizá no nos gustaría vivir, pero de la que espero den todos los detalles historiadores, politólogos y expertos en relaciones internacionales del futuro. Yo no sé ante qué historia estamos, pero lo que tengo claro es que los análisis que hacemos ahora mismo están muy alejados de los que se harán dentro de cien o de doscientos años.
El orden mundial ha cambiado. No quiero ser agorera, pero muchos expertos tienen claro que estamos abocados a un conflicto militar de carácter mundial, un conflicto cuyos ejes están en el Pacífico, concretando Estados Unidos-China. Un conflicto mundial que muchos expertos calculan se desatará entorno al 2030.
Eso se da por hecho. La cuestión es cómo vamos a estar colocados, como país y como continente, cuando todo lo que está bullendo ahora se desate. No pinta bien, la verdad. Lo que nos rodea: Israel ejecutando un genocidio en Gaza, Ucrania asfixiada por el megalómano de Putin, Estados Unidos entrando en Venezuela y secuestrando a un presidente en una operación militar al margen de cualquier derecho internacional, una posible compra o también secuestro de Groenlandia por razones estratégica del gigante americano y Europa callada o levantando la voz muy muy poquito.
🪖 Gaza, Ucrania, Estados Unidos en Venezuela y Groenlandia... mientras Europa sigue "callada o levantando la voz muy muy poquito"
— EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha (@elespanolclm) January 9, 2026
🗣️ El tablero mundial está cambiando y @suerteasi lo tiene claro: "Es la vuelta del colonialismo", escribe este viernes en la sección 'Ángeles y… pic.twitter.com/fY3I36FIZM
Es la vuelta del colonialismo. Control político, explotación económica, imposición cultural, desigualdad... Todo eso aparece en la definición de colonialismo y todo eso está en las acciones presentes y en los pensamientos futuros de Trump, que tendrá que lidiar con esos mismos pensamientos del líder supremo Xi Jinping en China, que creo está siendo más listo y está aplicando un colonialismo comercial, menos impactante y más efectivo.
¿Y al resto qué nos queda? Adorar al líder, y vaya parodia de líderes que nos han tocado. En España, la derecha y la ultraderecha lo tienen claro: quien no apoye las acciones de Trump es un marxista, un comunista, un leninista... No parece chocarles que el "naranjito bailarín" cacaree sin ningún disimulo que se va a quedar con el petróleo de Venezuela, cual pirata del Caribe, sin poner ninguna atención a la palabra democracia.
Tengo una mala noticia, venezolanos de bien: a Trump el chavismo le importa una mierda, a Trump solo le importa el dinero. Así que cuando el PP y VOX dice que ellos están en el lado correcto de la historia seguro que tienen razón. Estén en el lado de los que siguen la pista del dinero. Solo del dinero. Me llamo Ángeles y estos son mis demonios.