Empresas ENERGÍAS RENOVABLES

Viridi colabora con agricultores toledanos para mejorar el hábitat de aves amenazadas

Novedoso proyecto en el que también participa la asociación ecologista "Avutarda Dientes de Sable".

30 noviembre, 2022 09:09

La empresa de energías renovables Viridi y la asociación ecologista "Avutarda Dientes de Sable", con la colaboración de agricultores de los municipios de Lominchar (Toledo) y Torrejón de Velasco (Madrid), han firmado un acuerdo de custodia del territorio para implementar medidas agroambientales en zonas de alto valor ecológico (Cedillo del Condado e IBA 393), con el objetivo de mejorar el hábitat de aves esteparias amenazadas como el sisón, la avutarda y los aguiluchos ibéricos, entre otras especies.

Este acuerdo se desarrollará en zonas de elevado interés ambiental, conocidas tanto por la Junta de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, como por diferentes grupos y asociaciones dedicadas al estudio y conservación del medio natural. El objetivo de este proyecto piloto es la aplicación de medidas sobre el territorio que beneficien a las aves ligadas a cultivos cerealistas, cuyas poblaciones se encuentran en un acusado declive por diversos factores, entre ellos la intensificación agrícola. Con medidas como el cultivo de leguminosas o la creación de barbechos, se pretende frenar este declive y que las poblaciones sean viables en el futuro. Estas medidas, destinadas particularmente a un grupo concreto de avifauna, también serán beneficiosas para otros grupos de especies (rapaces, cinegéticas, especies ligadas a zonas húmedas, etc.)

El proyecto, en definitiva, pretende incrementar la riqueza natural del entorno y evaluar las medidas más beneficiosas y eficaces, mediante un continuado seguimiento de estas. Se trata de llevar a cabo prácticas agrícolas beneficiosas para estas especies como son, entre otras, la rotación de cultivos (cereal-leguminosas) que generan zonas de alimentación y refugio, parcelas en barbecho, el uso de semillas no blindadas, uso moderado de productos fitosanitarios, retraso en la cosecha, etc. También se realizarán actuaciones complementarias como el mantenimiento de láminas de agua durante todo el año, eliminación de obstáculos que puedan causar colisiones, balizado de tendidos eléctricos en zonas de paso de avutardas, colocación de cajas nido para distintas especies, etc.

Seguimiento de poblaciones

"Avutarda Dientes de Sable" realizará el diseño de las medidas a implementar (tomando como punto de partida la guía de buenas prácticas desarrollada por el Ministerio de Transición Ecológica) y el seguimiento de las poblaciones a lo largo de un ciclo anual completo, a fin de obtener conclusiones que puedan servir como marco de referencia para la definición de medidas eficaces asociadas a plantas solares fotovoltaicas, por ejemplo, en la comarca de La Sagra.

Los agricultores que participan en el proyecto se han comprometido a colaborar activamente en las medidas que proponga la asociación ecologista.

Jose María Rodríguez, presidente de la asociación ecologista "Avutarda Dientes de Sable", valora la iniciativa como positiva y necesaria, en un momento de gran incertidumbre a consecuencia del cambio climático, la pérdida de biodiversidad a nivel global y la necesaria transición hacia energía más limpias, que respeten los límites físicos y el patrimonio natural.

Isaac Del Rey, jefe de gestión de suelo y responsabilidad social de la compañía energética, afirma que "en Viridi pensamos que las iniciativas en materia de protección medioambiental más eficaces son aquellas que consiguen compatibilizar los intereses respectivos y legítimos, tanto de agricultores como de ecologistas". "Nuestra visión y objetivo es conseguir que nuestras plantas solares tengan los más altos estándares de integración social y medioambiental en los municipios donde se instalan los proyectos", añade.

Todas las partes involucradas consideran que este proyecto piloto entre Viridi, "Avutarda Dientes de Sable" y los agricultores permitirá analizar y exportar la viabilidad y convivencia óptima de un nuevo modelo de agricultura sostenible, basado en cuidar la salud del medio ambiente, la rentabilidad y la equidad social y económica, con otros usos productivos, como son la generación de energía renovable a través de plantas solares fotovoltaicas y evaluar las posibilidades de mejora en la conservación de los bienes naturales.