El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, junto a su consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, junto a su consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina. JCCM

Economía

Castilla-La Mancha cae a la 16ª posición nacional en competitividad fiscal y pierde ocho puestos desde 2017

El IACF 2026 atribuye el retroceso a la falta de reformas fiscales y propone rebajas en IRPF, Sucesiones, Patrimonio e impuestos sobre la vivienda.

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Castilla-La Mancha ha pasado en menos de una década de estar entre las comunidades mejor situadas en competitividad fiscal a ocupar uno de los últimos puestos del mapa autonómico.

La región ha perdido ocho posiciones desde 2017, cuando ocupaba la octava plaza, y se sitúa ahora en la 16ª posición de los 19 territorios analizados por el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF).

La décima edición del estudio, elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation, otorga a Castilla-La Mancha 5,60 puntos sobre 10, frente a los 6,08 que obtenía en la primera edición.

Mapa del Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF) en 2026.

Mapa del Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF) en 2026. IACF 2026

Es decir, la región ha perdido 0,48 puntos en nueve años y es, según el propio informe, la comunidad autónoma que más puestos ha retrocedido desde 2017.

El nuevo resultado supone, además, un puesto menos que en 2025, aunque la puntuación mejora ligeramente, desde los 5,56 puntos del año pasado hasta los 5,60 actuales. El informe explica expresamente el descenso por "la falta de reformas fiscales propias y el avance de la Comunidad Valenciana".

Madrid lidera

La comunidad queda así antepenúltima del conjunto analizado, solo por delante de Aragón, Asturias y Cataluña. En el extremo contrario vuelve a situarse Madrid, que conserva el primer puesto con 7,12 puntos.

El IACF compara los sistemas tributarios de las comunidades autónomas de régimen común y foral y, por separado, las tres diputaciones vascas a partir de 62 variables agrupadas en cinco áreas: IRPF, Patrimonio, Sucesiones y Donaciones, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados e impuestos autonómicos propios.

Evolución

La región ocupaba la octava posición en 2017, con 6,08 puntos. Subió a la séptima en 2018 y mantuvo ese puesto en 2019 y 2020. A partir de entonces comenzó la pérdida de posiciones: décima en 2021, duodécima en 2022, undécima en 2023 y decimoquinta en 2024 y 2025. En 2026, Castilla-La Mancha vuelve a descender un puesto, hasta el 16.

El estudio considera que la principal explicación está en la ausencia de reformas fiscales autonómicas relevantes durante la última década, mientras otros territorios sí han modificado sus sistemas tributarios y han ganado posiciones relativas.

De hecho, las únicas modificaciones que el informe destaca para Castilla-La Mancha durante el periodo analizado son la afección indirecta derivada de la nueva tarifa estatal del Impuesto sobre el Patrimonio en 2021 y la recuperación del canon medioambiental de la Directiva Marco del Agua en 2025.

IRPF

Por tipos de tributos, el resultado es desigual. En el IRPF, Castilla-La Mancha ocupa la novena posición, con 3,98 puntos, frente a los 4,44 de 2025. La región mantiene cinco tramos autonómicos, una estructura que el informe valora positivamente por su sencillez.

Sin embargo, el tipo marginal máximo conjunto entre la tarifa estatal y la autonómica alcanza el 47 %.

El comportamiento también cambia en función del nivel de renta. Castilla-La Mancha ocupa la posición 14ª en rentas bajas, la 16ª en rentas medias, la 10ª en rentas medias-altas y la sexta en rentas altas.

El propio informe sitúa a la región entre las que presentan una mayor carga fiscal para las rentas bajas. "Los resultados revelan que donde más impuestos pagan las rentas bajas es en las tres diputaciones del País Vasco, seguidas por Baleares, Cataluña, Castilla-La Mancha y Aragón", señala textualmente.

Una situación que se repite para los contribuyentes con rentas medias. "Cataluña es la comunidad autónoma en la que un contribuyente con rentas medias soporta una mayor carga fiscal, seguida de Extremadura, Asturias, Castilla-La Mancha e Islas Baleares", recoge el estudio.

Patrimonio: tipos de hasta el 3,5%

En el Impuesto sobre el Patrimonio, Castilla-La Mancha ocupa la duodécima posición, con 4,67 puntos, ligeramente por debajo de los 4,81 del ejercicio anterior.

La región aplica una escala de tipos que va del 0,2 % al 3,5 %, con un mínimo exento de 700.000 euros.

El informe reconoce algunos elementos favorables del sistema castellanomanchego. La comunidad obtiene la primera posición tanto en la exención de bienes vinculados a actividades empresariales como en el denominado escudo fiscal.

Sin embargo, su posición empeora cuando se analiza la carga soportada por distintos niveles patrimoniales: ocupa la 12ª plaza para patrimonios de 800.000 euros, la 14ª para cuatro millones y la 15ª para 19 millones.

Sucesiones

Más abajo aparece Castilla-La Mancha en el impuesto de Sucesiones y Donaciones, donde ocupa la 16ª posición nacional, con 6,51 puntos.

El informe cifra entre el 7,65 % y el 81,6 % el tipo impositivo efectivo máximo cuando se aplican los coeficientes multiplicadores. El máximo castellanomanchego se sitúa así entre los más elevados de Europa según la metodología del estudio.

La comunidad ocupa también la 16ª posición en reducción por parentesco y en cuota líquida efectiva.

El estudio plantea por ello una reforma profunda de este impuesto: establecer un mínimo exento de un millón de euros para los grupos I y II, eliminar los coeficientes multiplicadores en función del parentesco y del patrimonio preexistente y extender a los grupos III y IV las mismas bonificaciones y reducciones que actualmente se aplican a los grupos I y II.

Comprar una vivienda

El otro gran punto débil aparece en los impuestos vinculados a la transmisión de vivienda. Castilla-La Mancha ocupa la 15ª posición en ITP y AJD, con 2,99 puntos, y pierde un puesto respecto a 2025.

El tipo general del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales para inmuebles es del 9 %, mientras que el de Actos Jurídicos Documentados alcanza el 1,5 %.

El IACF propone rebajar ambos. En concreto, recomienda reducir en dos puntos el tipo general del ITP, hasta el 7 %, y situar el AJD en una horquilla de entre el 0,5 % y el 0,75 %.

Impuestos propios

Sin embargo, el informe también valora positivamente la realidad impositiva castellanomanchega al analizar los impuestos propios autonómicos.

En este apartado, Castilla-La Mancha ocupa la tercera posición, con 7,27 puntos, después de subir cuatro puestos en la clasificación.

La comunidad tiene actualmente tres tributos propios: el impuesto sobre determinadas actividades que inciden en el medio ambiente, el canon eólico y el canon medioambiental de la Directiva Marco del Agua.

Precisamente aquí el informe formula una de sus recomendaciones más contundentes: eliminar los tres. Hay que recordar sobre los autores de este estudio que Fundalib es un think tank dedicado a la libertad individual y económica, mientras que la Tax Foundation es una institución internacional de referencia en política fiscal.

En la misma línea, el IACF plantea a Castilla-La Mancha reducir en dos puntos los tipos de todos los tramos del IRPF, hasta situar el marginal autonómico máximo en el 20,5 % y el conjunto estatal y autonómico en el 45 %.

También propone establecer una deflactación automática anual de los tramos del IRPF y de los mínimos personales y familiares conforme a la inflación.

En Patrimonio recomienda introducir una bonificación equivalente a la diferencia entre la cuota íntegra del impuesto autonómico y la correspondiente al Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas.

Y, además de rebajar ITP y AJD, plantea suprimir los tres impuestos propios de la comunidad.