Economía

Reduflación: otra artimaña contra el consumidor

Es una táctica legal, siempre y cuando las empresas reflejen la nueva cantidad en los envases.

6 julio, 2022 09:59

Informaba recientemente EL DIGITAL sobre la denuncia que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) contra diversas empresas de alimentación por la denominada reduflación, una práctica que consiste en dar menos cantidad cobrando lo mismo para camuflar subidas de precios, según ha anunciado la organización de consumidores. 

En concreto, la OCU ha detectado que el Cola-Cao de 800 gramos tiene ahora 760: 40 gramos menos por el mismo precio; la margarina Tulipán de 500 gramos pesa ahora solo 450; la Pepsi Cola de 2 litros ha pasado a ser de 1,75 l.; el sobre de chorizo Revilla de 1 euro ha pasado de tener 80 gramos, a solo 70; Campofrío vendía a 1 euro un sobre de jamón cocido de 110 gramos, que ahora es de 90; cada yogur Activia tiene ahora 5 gramos menos...

No son las únicas empresas ni productos, y la OCU no descarta ampliar su denuncia a más productos y empresas, pues según la organización de consumidores al menos un 7% de los productos de la cesta de la compra se ha visto afectado por la reduflación. No obstante, algunas de las marcas identificadas por la Organización como practicantes de esta conducta como Danone o Gallo, no han tardado en reaccionar negando que recurran a esa práctica, o defienden que informan al cliente de esta. 

La reduflación es una táctica legal, siempre y cuando las empresas reflejen la nueva cantidad en los envases, y suele emplearse en épocas de crisis económica o en tiempos inflacionistas como los actuales que en mayo ya alcanzaba el 8,7%, y la subida fue superior en el caso de los alimentos y bebidas no alcohólicas, que valen un 11% más que hace 12 meses, el porcentaje más alto en 28 años.

Sin embargo, la OCU asegura que es una práctica cuestionable, porque lleva a confusión al consumidor, aunque el hábito es cada vez más habitual y el último truco de muchos fabricantes para evitar que el incremento de precios en alimentación afecte a sus ventas. Una estrategia no se está dando solo en España, otros países afrontan ya de igual modo una subida en los precios de los ingredientes, el empaquetado, la mano de obra o el transporte.