Rodrygo celebra su gol ante el Sporting de Braga.

Rodrygo celebra su gol ante el Sporting de Braga. EFE

Fútbol REAL MADRID

Rodrygo, adiós a la sequía goleadora y guiño a Carlo Ancelotti antes de El Clásico: "Le quiero mucho"

El delantero brasileño marcó ante el Sporting de Braga después de más de dos meses sin ver puerta y se mostró muy cariñoso con su entrenador.

25 octubre, 2023 02:15

Conviene, antes de encarar un Clásico, que todo sea una balsa de aceite y que cualquier mínimo problema quede desterrado. Afrontar la previa con tranquilidad y confianza es uno de esos detalles clave antes de un partido de máxima exigencia, y así parece que van a ser los días que va a vivir el Real Madrid antes de enfrentarse al Fútbol Club Barcelona el próximo sábado en Montjuic. 

Algunas declaraciones recientes podían haber generado unos pequeños 'roces' que amenazaban con romper la calma en el vestuario, especialmente en la relación entre algunos jugadores y Carlo Ancelotti, pero después del partido en Braga todos esos fantasmas parecen desterrados. Es así, además, por propia iniciativa de algunos de sus protagonistas, especialmente Rodrygo.

El delantero del Real Madrid dijo en su última concentración con la selección de Brasil que no le gustaba jugar de '9' pero que en su club no le quedaba más remedio. Lo dijo lejos del Bernabéu y además en un momento de sequía, en el que las cosas no le salían y le costaba un mundo hacer gol, pero antes de El Clásico el propio Rodrygo quiso dar un giro total a todo esto.

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El ariete no sólo volvió a conocer el sabor del gol, sino que le lanzó un guiño tremendo a Carlo Ancelotti. Agradeció su confianza en los momentos malos, su apoyo, y terminó con una frase muy contundente que espanta cualquier fantasma de un posible malestar del brasileño: "Le quiero mucho", dijo sobre su entrenador unos pocos días antes de El Clásico. 

Mucho tiempo sin marcar

A Rodrygo le estaba empezando a pesar demasiado la mala racha goleadora que atravesaba. Alguien acostumbrado la pasada temporada a festejar con cierta asiduidad y además goles importantes, se veía cada vez más apoderado por la desesperación viendo que, pese a tener una condición de titular seguramente más clara que nunca, su promedio anotador había bajado a mínimos.

La última vez que el sudamericano había conseguido ver puerta vestido de blanco se remontaba a más de dos meses. Demasiadas hojas en el calendario para encontrar aquel 0-2 ante el Athletic Club en San Mamés de la primera jornada de La Liga. Aquel día él marcó el primer gol del Real Madrid en la competición regular, pero hasta ahí.

Rodrygo celebra su gol frente al Athletic.

Rodrygo celebra su gol frente al Athletic. REUTERS

Desde entonces, una larga lista de partidos, de intentos y de fallos que iban cada vez menguando más la confianza del brasileño en su capacidad goleadora. El cambio de sistema parecía no haberle sentado demasiado bien al delantero, que se veía ahora con más responsabilidades de delantero puro, aunque realmente no actuaba de '9' como tal. 

Por fin, vuelve el gol

El nuevo sistema de Carlo Ancelotti ha dejado sus luces y sus sombras en este arranque de temporada. En el lado positivo, sin lugar a dudas, la adaptación maravillosa de Jude Bellingham, que no pasa ni un solo partido en el que no sea una figura capital. En el menos bueno, que Vinicius y el propio Rodrygo se tienen que readaptar con respecto a lo que venían haciendo la temporada pasada.

Rodrygo actuaba antes con más libertad y seguramente se sienta más encorsetado en este 4-4-2. Por eso, desde Brasil quiso lanzar su grito: "Siempre he dejado claro que tengo facilidad para jugar en las bandas, simplemente no me gusta jugar de 9, aunque en mi club tengo que hacerlo. Aquí en la Selección, yo puedo moverme por todo el campo y es algo que ha ayudado a mi juego".

Aquellas palabras se interpretaron como una alusión directa a Carlo Ancelotti, el hombre que le 'obligaba' a jugar en esta posición menos cómoda para él. Sin embargo, es innegable que el peso de Rodrygo esta temporada en el equipo ha crecido tras la salida de Karim Benzema. 

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Este martes encontró al fin el premio que tanto llevaba buscando, y lo hizo además con un gol que le gustaría firmar a cualquier '9' puro. Remató lanzándose con todo en el primer palo un centro raso de Vinicius, un gol de un tipo con olfato para ir al lugar adecuado en el momento preciso. 

Rodrygo se quitó un peso de encima con ese gol. Por fin se le abrió el camino hacia la portería contraria después de tanto tiempo, y además en un momento clave de la temporada, justo antes de El Clásico. De repente, la carga que tenía sobre él, desapareció, y estuvo inteligente al mandar un mensaje directo a su entrenador.

Rodrygo celebra su gol ante el Braga.

Rodrygo celebra su gol ante el Braga. EFE

"Quería dar las gracias al míster porque ha confiado en mí siempre. Él veía que yo estaba un poco enfadado por no marcar, que estaba un poco triste, pero siempre me ha motivado, siempre ha confiado en mí y estoy muy agradecido por eso. El míster sabe que le quiero mucho", sentenció Rodrygo en sus sorprendentes declaraciones. 

Una declaración de amor y también de paz en toda regla, si es que había algún atisbo de enfrentamiento. Unas palabras que vienen a confirmar que Rodrygo adora a Carlo Ancelotti como entrenador y que está preparado para ir a la batalla de El Clásico.