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¿Por qué los iPhone son más potentes que los Android?

La eterna batalla entre iOS y Android puede dejarse a un lado para ver como año tras año, al menos en procesadores, Apple hace un buen trabajo.

3 octubre, 2016 12:01

Cada año estamos con lo mismo. Aparecen nuevos dispositivos con Android, nuevos procesadores y de repente llega el nuevo iPhone para batirlos a todos en rendimiento. Puede que no tenga la mejor pantalla, ni la mejor cámara y que pierda en otras comparaciones, pero aquí gana.

Quien nos muestra esta vez el nuevo dominio de Apple sobre el rendimiento es AnTuTu es sus resultados de Septiembre que han publicado en la red social china Weibo.

Los iPhone continúan en la cresta del rendimiento

En Agosto podíamos ver una gráfica bastante diferente a la que podemos ver para Septiembre. Por entonces, el iPhone 6S ya había sido superado por el Samsung Galaxy S7 Edge y teníamos en cabeza al OnePlus 3 con 140288 puntos. Ahora podemos ver la posición del nuevo Apple A10 junto al Qualcomm Snapdragon 821.

Apple vuelve a estar a la cabeza, seguido por una diferencia de 9268 puntos del LeEco Le Pro 3, a su vez seguido también algo lejos del Xiaomi Mi5s Plus con diferencia sobre el siguiente, el Xiaomi Mi5s. Estos tres disponen de un Qualcomm Snapdragon 821, como el que esperamos ver en los Google Pixel.

Entre los mencionados antes podemos ver como el Xiaomi Mi5s se queda por detrás al tener una versión capada del Snapdragon 821 mientras que el Mi5s Pro y el LeEco Le Pro3, ambos con la versión completa del dicho procesador y además 6GB de RAM se ponen por delante. El recién llegado Galaxy Note 7 en cambio no es capaz de superar al OnePlus 3.

¿Qué tienen de especial los procesadores de Apple?

Si analizamos los números que tenemos de los procesadores Apple, Exynos, Mediatek o Qualcomm vemos que no difieren mucho. Una cantidad de Gigahercios parecida, una memoria parecida, etc… Entonces, ¿donde encontramos la diferencia?

Primero podemos creer que en el tamaño de fabricación, puesto que la empresa de la manzana confía en los 16nm mientras Samsung o Qualcomm prefieren reducirse a 14nm. Puede parecer algo a favor para los últimos mencionados, pero entre ambos hay poca diferencia y se consideran parte de la misma generación como cuando convivían procesadores de 45 y 40nm, de 28 y 32nm o de 22 y 20nm.

Otra diferencia está en la forma de construirlo. Mientras que Qualcomm y Samsung se apoyan en la llamada FinFet LPP de 14nm, TSMC, fabricantes del procesador Apple A10 prefiere FinFet a 16nm. De nuevo llegamos a lo mismo de antes con los nanómetros, pero olvidémonos de eso. Es un dato casi de marketing. En este caso lo importante es que son dos formas diferentes de hacer un procesador, encontramos la misma batalla entre Nvidia y AMD en gráficas. Parece estarse mostrando desde el año pasado que la forma de fabricación de TSMC, en la que confía Apple y Nvidia ofrece mejor rendimiento.

Todos sabemos que Apple tiene bastantes beneficios, esto le permite siempre invertir en la tecnología que más le vaya a favorecer. En el pasado era Samsung quien fabricaba los procesadores de la compañía hasta que el año pasado con el Apple A9 lo fabricaron conjuntamente con TSMC y este año ha sido solamente TSMC quien se encarga. También recordemos que con el Apple A9 hubo algunas quejas de que los fabricados por Samsung rendían peor.

Pero usemos la lógica también, si un procesador solo tuviera de importante las cifras y datos técnicos que un usuario normal puede conseguir, ¿no serían todos iguales? Un procesador es bastante complejo y al fin y al cabo si viéramos como es un procesador de Apple, de Samsung o de Qualcomm por dentro veríamos que son muy distintos. Así que debemos dar una enhorabuena a los ingenieros de Apple encargados de los procesadores también. Tras todo esto, si miramos los benchmarks también vemos una gran diferencia de los procesadores de Apple para trabajos de un solo núcleo, que es lo más requerido en un dispositivo móvil.

Este año con Hurricane (la microarquitectura del Apple A10 Fusion) han vuelto a realizar un buen trabajo mejorando un 40% la CPU y un 50% la GPU sobre el Apple A9, siendo de los pocos fabricantes en ofrecer GPUs de Power Series VR.

Un procesador no puede analizarse mirando solo números

Es difícil que mirando las pequeñas hojas de características que tenemos una persona cualquiera a nuestra disposición para los principales procesadores podamos ver una diferencia. Vemos anunciado un nuevo procesador y los comentarios siempre son de alegría porque será el mejor o de decepción porque ha cambiado poco, en cambio a la hora de los resultados es todo lo contrario.

Los ingenieros de Apple llevan ya unos años haciendo muy bien su trabajo y ayudándose de buenos fabricantes como TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), pues tienen el potencial económico suficiente para escoger lo que mejor calidad les vaya a ofrecer cueste lo que cueste. A la hora de que los usuarios usen este hardware en su iPhone además se encontrarán con otro buen trabajo hecho por los ingenieros de software que tendrán a su disposición el 100% del procesador, hecho solo para ellos.

En Android vemos un gran dominio de Qualcomm, el preferido por muchos fabricantes y usuarios por estar abiertos en el tema de drivers para permitir el desarrollo de ROMs. No parecen estar cambiando mucho durante estos años aunque podríamos encontrarnos con la vuelta de Nvidia con sus procesadores Tegra o con Samsung Exynos dando un giro al panorama gracias al buen trabajo que está haciendo en este tema.

Huawei también tiene en sus manos la posibilidad de sorprendernos con sus Kirin. El tiempo será quien nos enseñe que pasará o si nos quedaremos igual, quizá sea una compra de AMD la que cambie las cosas y se decida a unirse a los procesadores ARM.