Análisis del Asus Zenfone 6, un giro en fotografía con la máxima potencia

Análisis del Asus Zenfone 6, un giro en fotografía con la máxima potencia

Análisis

Análisis del Asus Zenfone 6, un giro en fotografía con la máxima potencia

El Asus Zenfone 6 es un móvil potente, bien construido y con una apuesta peculiar por la fotografía: su cámara giratoria delata su carisma. ¡Lo analizamos!

27 junio, 2019 19:55

Por debajo de los 600 euros no resulta difícil encontrar móviles que apuesten por incluir el último procesador «top» del momento mientras lo acompañan de una buena pantalla, prestaciones a la altura y una construcción que se siente genial en mano. Son varias las marcas que consiguieron rebajar el precio de los gama alta; estando entre ellas Asus, que lleva varias generaciones apuntando a lo más alto sin escatimar por lo bajo.

La renovación de este año dentro de la gama Zenfone nos ha traído un modelo que destaca en muchos elementos; apostando por sobresalir en la fotografía con un comportamiento poco habitual: una cámara que rota para no solo unificar captura trasera y delantera, el motor del conjunto de sensores y objetivos también puede ser controlado para fijar la acción a la hora de grabar, por ejemplo. Es curioso, sí, pero también útil. Fue de lo primero que probé nada más saqué el Asus Zenfone 6 de la caja.

Destaca por el conjunto rotatorio de la cámara y también por ofrecer casi todo lo esperado en un smartphone sin que el precio gire a lo desorbitado. En este sentido, el Asus Zenfone 6 se aúpa al podio de las recomendaciones por debajo de los 600 euros. Como descubrirás a lo largo de este análisis, la marca ha realizado un gran trabajo.

Características del Asus Zenfone 6

Este es un móvil que no se acobarda ante nada ni ante ningún otro smartphone: es capaz de dar guerra en todos los ámbitos, especialmente el de la potencia. El Snapdragon 855 saca pecho junto a la GPU Adreno 640; consiguiendo que el Asus Zenfone 6 sea una gran máquina de juegos, también de consumo multimedia: la limpieza del frontal, y su aprovechamiento casi total para la superficie útil, sacan un sobresaliente.

Llevo usando un Asus Zenfone 6 durante un par de semanas, analizando todo lo que da de sí el dispositivo, realizando fotografías en la mayor cantidad de situaciones posible. Su comportamiento ha sido excelente de media; con algunos inconvenientes que iré desgranando de manera pormenorizada a lo largo del análisis. El  modelo analizado es el siguiente:

  • Procesador – Qualcomm Snapdragon 855 de ocho núcleos.
    • 4 x Cortex A55 a 1.8 GHz.
    • 3 x Cortex A76 a 2.4 GHz.
    • 1 x Cortex A76 a 2,8 GHz.
  • Memoria RAM: 6 GB.
  • Almacenamiento.
    • Interno: 128 GB.
  • Tarjeta SD: sí, hasta 2 TB (módulo triple: dos nano SIMs + SD).
  • Gráfica: Adreno 640.
  • Pantalla.
    • Tamaño: 6,4 pulgadas.
    • Resolución: FHD+ (2340 x 1080 píxeles).
    • Ratio de aspecto: 19,5:9.
    • Brillo: 600 nits.
  • Cámara trasera.
    • Resolución: 48 Mpx + 13 Mpx.
    • Sensor Sony IMX586; sensor gran angular con objetivo 125º.
    • Apertura: f/1.79.
    • Otros: LED Flash.
  • Puertos:
    • Conector USB Tipo C.
    • Jack de auriculares.
    • Sensor de huellas trasero.
    • Botón Smart Key para Google Assistant y otras opciones.
  • Otros: WiFi de doble banda, Bluetooth 5.0, NFC, GPS dual, doble altavoz frontal, radio FM…
  • Batería: 5000 mAh con carga rápida Quick Charge 4.0.
  • Medidas: 158,94 x 75,58 x 9~9,6 mm.
  • Peso: 190 g.
  • Sistema:
    • Versión de Android: Android 9 Pie.
    • Capa del fabricante: ZenUI 6.

Construcción de alta calidad y un tamaño que no se hace exagerado

A pesar de que el móvil que protagoniza nuestro análisis es un teléfono que parte de los 500 euros, eso no implica que Asus haya escatimado en el diseño exterior o en sus materiales. De hecho, el Asus Zenfone 6 elige lo más clásico en términos «premium»: cuerpo de metal y doble cara de cristal. La sensación es la de tener un móvil sólido, resistente a pesar de que el cristal es frágil (Corning Gorilla Glass 6 resiste arañazos, los golpes son otro cantar), no es demasiado grande y se agradece el aprovechamiento máximo del frontal. Pesa, eso sí.

Asus no es ajena a maximizar la superficie de uso ya que sus diseños llevan años apostando por lo máximo en aprovechamiento. Al integrar la cámara basculante el Zenfone 6 la marca logra la máxima limpieza; apoyada en unos marcos que no son exagerados, ni siquiera el inferior. El resultado es un móvil que se disfruta, uno de esos teléfonos cuya pantalla no pone trabas a la reproducción de contenido multimedia.

El Asus Zenfone 6 no se hace exagerado en tamaño, sí algo pesado

Sí, la sensación general es de solidez, al menos mientras uno no se fije en el mecanismo de la cámara. Más allá de que Asus garantice su correcto funcionamiento durante cientos de miles de giros, la sensación es de cierta debilidad. Al agitarse el teléfono se nota que la cámara no queda suficientemente bien asentada en su alojamiento trasero; también puede quedar algo abierta si se le da un pequeño golpe al teléfono.

Esa falta de firmeza no es un problema grave. Eso sí, como la cámara quede un poco suelta el mecanismo automático no vuelve a anclarla; por lo que la mejor solución es entrar a la aplicación de fotografía, girar el sensor para hacer un selfie y salir de la aplicación. Con estos pocos (y algo engorrosos) pasos queda de nuevo asegurada.

En el costado derecho tenemos los botones, cuatro para ser exactos (sí, cuatro). El de encendido, con un detalle de color alrededor; los dos de volumen encima; y un tercer botón programable llamado Tecla inteligente. Tiene varias tareas por defecto, como invocar a Google Assistant; aunque lo mejor es programarlo para, por ejemplo, abrir la aplicación de cámara con solo pulsarlo. E incluye tres opciones: una pulsación, doble y pulsación larga.

Más allá de que el botón extra resulte útil o no (ya dependerá de cada persona), este queda algo alejado del alcance del dedo; por lo que tiende a olvidarse (al menos en mi caso). Al contrario que los botones de encendido y de volumen: bastante accesibles, incluso usando el móvil con una mano.

El botón extra puede ser de ayuda si deseas abrir aplicaciones inmediatamente

En el costado izquierdo nos encontramos con la bandeja triple: dos nano SIM y una SD Card, todo funcionando al unísono; si nos fijamos por debajo observamos la salida del altavoz externo, el USB-C y el conector de auriculares; y por detrás queda la superficie limpia a excepción del logo de Asus en el centro y la cámara basculante dominando la zona superior.

El color del Asus Zenfone 6 es llamativo incluso aunque sea el tan manido negro. La cara trasera de cristal permite ciertos reflejos metálicos, lo cual otorga presencia destacando con elegancia. En sí el diseño también es elegante, a la par que sobrio. Asus no arriesga en el aspecto más allá de apostar por la cámara rotatoria para eliminar el notch. Aunque, bien mirado, esto ya es un enorme riesgo. Bajo mi punto de vista el móvil sale muy bien parado.

Desborda potencia para todo lo que necesites

No tengo que explicarte demasiado en términos de potencia bruta si te digo que el Asus Zenfone 6 posee el Snapdragon 855 porque ya habrás imaginado que el teléfono se mantiene en pie ante cualquier app o juego que se le eche. Perfecto para jugar a títulos exigentes, ideal para exprimir la multitarea y aquellas apps que demanden prestaciones; con un consumo general que se mantiene en el sobresaliente, como veremos más adelante. En definitiva: es un móvil apto para quienes desean lo máximo.

Más de 350 000 puntos en AnTuTu, a la altura del resto de móviles con Snapdragon 855

Para reducir el coste del dispositivo Asus lo ofrece en una versión básica que puede quedarse algo justa: 6 y 64 GB. A pesar de que se basta y se sobra para la mayor parte de tareas yo recomendaría una versión superior (los 128 GB de almacenamiento del Zenfone 6 de esta review son un ejemplo). Aunque eso sí, Asus no prescinde de la tarjeta SD; con un detalle que siempre es de agradecer: bandeja triple para mantener dos SIMs funcionando al unísono.

La sensación usando el teléfono a diario es la de máxima fluidez. No me encontré con lastres ni con lags perceptibles ya que en todo momento se muestra muy ágil y capaz. En el apartado de potencia el Asus Zenfone 6 es un auténtico gama alta.

Una gran pantalla con calidad a la altura

La gran apuesta del Asus Zenfone 6, aparte de guardar cierta innovación en la cámara, es el aprovechamiento del frontal. Como decía en el apartado de diseño, Asus se caracterizó siempre por maximizar la superficie de uso sin sacrificar dimensiones. En el móvil que protagoniza la review el fabricante va más allá: 6,4 pulgadas sin que el cuerpo del teléfono resulte exagerado en mano (92 % de aprovechamiento según Asus). Tampoco es pequeño, cuidado.

En términos de tecnología, Asus apuesta por un panel LCD IPS de 6,4 pulgadas de diagonal que carece de cualquier tipo de recorte. La nitidez y nivel de detalle son altos, también la representación de color: el Zenfone 6 es compatible con DCI-P3 e incluye soporte para HDR10. La sensación utilizándolo es buena, aunque echo en falta cierto nivel de contraste y quizá algo de resolución. No es que el Full HD se quede corto para un móvil de estas características, pero sí habría agradecido la inclusión del 2K, sobre todo teniendo en cuenta que la pantalla es bastante grande. Eso sí, el FHD colabora en el ahorro de energía.

El brillo máximo me ha resultado algo corto en exteriores y bajo la luz directa del sol del junio; por más que la pantalla llegue a los 600 nits. El brillo automático no siempre es efectivo, todo lo contrario que la respuesta al toque. Asus incluye gestos de control en su capa y también encendido y apagado de pantalla con doble pulsación (para mí es imprescindible hoy en día).

Jugar con el Asus Zenfone 6 es una delicia, también reproducir contenido multimedia. Y se agradece no tener la intromisión del notch, incluso pese a ciertas incomodidades de la cámara rotatoria.

Cuesta agotarle su batería: mucha capacidad y buena gestión

Este es uno de los apartados donde más me ha convencido este smartphone. No es que sea difícil encontrar un buen móvil que otorgue más de una jornada de autonomía, pero no resulta tan habitual el toparte con un gama alta al que cuesta agotarlo hasta el 0 %. Ese es el Asus Zenfone 6, un móvil que, sin tener una batería nuclear, sí que ofrece una combinación de capacidad y gestión soberbias.

En mis pruebas no fueron extraños los dos días con una carga, incluso con un uso más allá del moderado. Es perfecto para utilizar sus prestaciones como máquina de juegos ya que, además de estar a la altura en CPU y GPU, también aguanta el trote máximo sin despeinarse. Muy bien por Asus.

5000 mAh son muchos mAh. También la gestión de la energía es elavada

En términos de carga se nota que Asus va algo por detrás del resto de fabricantes, al menos en lo que a carga rápida se refiere. El cargador incluido, compatible con Quick Charge 4.0, arroja una salida de 18 W, algo justa para cargar toda la batería del teléfono con celeridad. Sí consigue un porcentaje suficiente para unas horas con solo unos minutos en el enchufe. Y si analizamos los tiempos el Asus Zenfone 6 arroja los siguientes datos (de aproximadamente 0 % al 100 %):

  • 10 minutos: 9 %.
  • 20 minutos: 23 %.
  • 30 minutos: 34 %.
  • 50 minutos: 48 %.
  • Total: 2 horas y 11 minutos.

Un detalle que habría sido de agradecer es la inclusión de la carga inalámbrica. Entiendo que el coste ya de por sí es muy reducido, pero hay marcas que por el precio del Asus Zenfone 6 apuestan por incluir la carga Qi. No obstante, tampoco es un detalle que penalice en exceso; sobre todo si quien adquiera el teléfono no le ve atractivo a la carga inalámbrica.

El Asus Zenfone 6 penaliza ligeramente en calidad de sonido, aunque no prescinde del jack de 3,5 mm

Uno de los detalles clave en términos de sonido es que el móvil incluye doble altavoz estéreo; con uno de ellos, el situado en el auricular de llamadas, arrojando el audio desde el frontal. Esto implica que ver películas o jugar son experiencias más inmersivas; con un volumen que, sin ser exagerado, sí se eleva más de lo habitual. Eso sí, se nota cierta reverberación a máximo volumen.

La calidad del audio en general está a buen nivel sin llegar al de un verdadero gama alta. Escuchar música con auriculares, tanto a través del jack de 3,5 mm como usando el Bluetooth 5.0, supone disfrutar de manera agradable de toda la riqueza auditiva. Sí echo en falta algo más de calidad, especialmente en archivos HiRes. No tiene mal sonido, pero se queda un escalón por debajo ante otros contrincantes de gama.

Se agradece el doble altavoz estéreo, especialmente reproduciendo películas

Asus apuesta por incluir el citado jack, también añade radio FM: un pack que resulta cada vez más extraño en los móviles que ascienden de precio. Ofrece máxima compatibilidad con redes 3G y 4G, dispone de WiFi de doble banda, el GPS también es dual (muy rápido y efectivo), añade el pertinente NFC para los pagos móviles y no se deja por el camino el Bluetooth 5.0, como mencionaba antes.

Turno del lector de huellas. Asus da un giro (como su cámara) a lo que estábamos acostumbrados en la gama alta y apuesta por el escáner capacitivo trasero en lugar de incluirlo bajo la pantalla. La elección del LCD es determinante (aún no hay lectores de huellas comerciales para este tipo de paneles, sí experimentales); de ahí que el Zenfone 6 sea más clásico en términos de biometría. Y yo lo encuentro perfecto.

He tenido varios gama alta con el lector de huellas bajo la pantalla, por lo que hablo desde la experiencia: ninguno se equipara en términos de seguridad, rapidez y fiabilidad a los escáneres capacitivos fuera del panel. Así que, si algo funciona bien, ¿para qué arriesgar? Asus ya arriesga de sobra con el mecanismo de la cámara.

Asus no apuesta por el lector de huellas bajo la pantalla. Y ni tan mal

El lector de huellas del Asus Zenfone 6 no presenta problema alguno: funciona tal y como se esperaría. Además, el Zenfone 6 incorpora desbloqueo facial apoyado en las cámaras del dispositivo.

Para desbloquear facialmente el móvil el módulo de fotografía ha de girar para colocarse delante, efectuar la captura del rostro, el sistema ha de comprobar que la imagen corresponde con los registros y, justo después, tiene que descender el módulo de cámara hasta insertarse en su alojamiento. Por extraño que pueda parecer, el proceso no dura más de un segundo; por lo que es suficientemente rápido como para usarse de forma habitual. Eso sí, no es tan seguro como la huella o el PIN ya que el móvil no realiza un escáner de rostro en 3D, solo una foto.

Limpio en software y con un aspecto que bebe de Android stock

Asus abandonó la pesadez de su capa ZenUI apostando por un aspecto Android stock sin dejar de lado ciertas mejoras a nivel estético y de manejo. La sensación es casi la de usar un Android One, al menos si no se abren los ajustes de Android. En este sentido, tanto el launcher como el área de notificaciones se muestran ligeros y también fluidos; lo que colabora en la mejora de la experiencia general.

Asus apuesta por incluir sus aplicaciones básicas para que el usuario no necesite mucho más para el inicio. Galería, cámara, grabadora, administrador de archivos… También algo de «bloatware» con Facebook, Instagram o LinkedIn, entro otros. No abusa de las apps preinstaladas, eso sí.

Como decía, Asus coloca algunas mejoras propias que caminan en potenciar la experiencia. Por ejemplo, resulta posible ajustar el rendimiento del teléfono e incluye modo juegos para potenciar su ejecución; resulta posible elegir distintos gestos de control; el móvil optimiza el arranque de aplicaciones (OptiFlex); Asus incluye sonido DTS y ecualización; pueden duplicarse aplicaciones como WhatsApp o Facebook para así usar dos cuentas simultáneas (Twin Apps). Y muchas más pinceladas de personalización, incluido el siempre bienvenido (y muy logrado) modo oscuro.

El Asus Zenfone 6 es de esos móviles que puede gustar incluso al más enamorado de la limpieza en Android; sin que ello implique dejar de distinguirse en software, a mí me parece clave en una marca que aspira a competir en la gama alta de Android. ZenUI 6, y Android 9 Pie, hacen muy buenas migas.

Versatilidad en fotografía, calidad que se queda a un escalón de la gama más alta

Démosle «una vuelta» al análisis del Asus Zenfone 6 entrando de lleno en el apartado más significativo: la fotografía. Basta hacer una foto, y prepararse para tomar un autoretrato en grupo, para dejar de piedra con el mecanismo giratorio, y motorizado, del bloque de cámaras. Es tan llamativo como hipnotizador; sobre todo porque resulta posible controlar el giro manualmente para así ampliar los horizontes en fotografía. Con algunos, e ilógicos, peros.

Toca repasar los aspectos técnicos de las cámaras. Dado que la zona trasera y delantera comparten los elementos no hay que hablar de multiplicidades: las dos cámaras que el Asus Zenfone 6 tiene por detrás funcionan también por delante. Esto evita reducir la calidad en los selfies; mientras ofrece la opción de controlar el ángulo de captura dado que se puede ajustar desde la aplicación o utilizando los botones de volumen.

El Asus Zenfone 6 apuesta por el sensor estrella de este 2019 en la gama alta: el Sony IMX586 de 48 Mpx con Quad Bayer. Esto implica que la cámara toma imágenes a 12 Mpx por defecto; combinando cuatro píxeles en uno para así lograr más superficie para cada uno de esos píxeles (1,6 µm combinados; 0,8 µm sin combinar). Esto se traduce en un mayor detalle, más iluminación y en una reducción de ruido, también en situaciones de baja luminosidad. Posee una apertura máxima de f/1.79, incluye autoenfoque PDAF y por láser, ofrece un campo de visión de 79º y posee estabilización óptica de imagen (OIS).

La cámara secundaria incluye un sensor de 13 Mpx con un objetivo ultrapanorámico de 125º y apertura f/2.4. El desempeño de este sensor no está a la altura en términos de calidad con respecto a la cámara primaria, por lo que resulta recomendable utilizarlo solo cuando la situación lo requiera: captar mucha más porción de la escena, especialmente con iluminación media y superior.

Los resultados del Sony IMX586 son realmente buenos en términos de nitidez y detalle: la calidad de este sensor está más que avalada. En cuanto a procesado, Asus respeta la naturalidad de los colores y no suele crear acuarelas con suficiente iluminación; manteniendo el tipo en situaciones nocturnas y con luces cálidas. Ofrece un rango dinámico aceptable que el HDR (automático) no logra salvar cuando las situaciones de contraste son extremas.

Asus incluye una aplicación de cámara que mantiene las prestaciones y desempeño ya vistas en anteriores versiones. Ofrece casi todo lo que un aficionado a la fotografía puede desear: desde un desempeño automático correcto a un completo modo Pro. Resulta posible seleccionar el guardado en RAW y la cámara permite obtener las imágenes completas del sensor: los 48 Mpx. He quedado muy contento de la aplicación por más que a los resultados les faltase un pequeño empujón en términos de calidad.

Filtros de color en tiempo real, cámara lenta, timelapse, modo panorámico… Y un detalle imponente: el Asus Zenfone 6 posee un buen modo noche. Dicho modo puede extraer imágenes iluminadas incluso en situaciones de casi penumbra: para ello se apoya en la realización de una serie de fotos con distinta exposición y en el uso de la estabilización óptica del objetivo principal.

A pesar de que el mecanismo motorizado se aplica especialmente a las fotografías de retrato (Asus aplica un buen perfilado a los rostros, también a los objetos), eso no implica que no pueda utilizarse para acciones algo más creativas. Una de las mejores es el modo panorámico: en lugar de mover la cámara será el bloque de captura el que rotará de manera automática (muy bien aquí, Asus). Por contra, no puede activarse automáticamente en los timelapse, algo que espero se resuelva en próximas actualizaciones (aquí hay que mejorar, Asus).

Pese a que hace unos excelente timelapses el móvil no permite activar el desplazamiento automático

Dado que comparte la misma cámara para la zona trasera y delantera del teléfono no tengo que comentarte nada de la toma de selfies: puedes aplicar las mismas explicaciones que he dado hasta ahora. Eso sí, especial mención merece la posibilidad de sacar fotos de grupo utilizando el objetivo ultrapanorámico o la grabación de vídeo frontal estabilizado, dos opciones que aprovecharás si te gusta sacarte selfies.

A continuación tienes una muestra de cámara del Asus Zenfone 6: son fotografías tomadas en todas las condiciones y tal cual se guardaron en la galería del teléfono. Pulsa en la imagen para acceder a Google Fotos.

En términos de grabación de vídeo el Asus Zenfone 6 sale muy bien parado. Gran calidad, grabación máxima a 4K y 60 fps, estabilización óptica que mantiene alejadas las trepidaciones, buen procesado de los colores, algo falto de rango dinámico en situaciones extremas y, en definitiva, perfecto para guardar las memorias en archivos de vídeo.

Una de las limitaciones que he visto es el bloqueo de la grabación UHD 4K a solo cinco minutos. Evidentemente, el móvil se calienta dado que ha de procesar en exceso, pero sigue siendo un metraje muy justo. Y un detalle que me ha parecido clave: aprovechando el movimiento de la cámara resulta posible marcar un objeto o persona en movimiento para que el bloque de cámaras se desplace automáticamente ajustando el objetivo al centro del plano. No acierta el 100 % de las veces, pero no encuentro mayores quejas.

Conclusiones: una gran recomendación para quien busque lo mejor a un coste asumible

Si llegaste hasta aquí tras las más de tres mil palabras de análisis habrás descubierto que el Asus Zenfone 6 es uno de esos móviles que dan más de lo que cuestan. No voy a decir que sea barato ya que gastarse 500 euros en un teléfono sigue siendo una exageración, pero al menos no tienes que prescindir de nada por ese gasto. Y se equipara a smartphones mucho más caros sin que quede atrás en términos de prestaciones o de satisfacción.

No se me ocurren demasiadas pegas como para no recomendarlo. Si quieres jugar a la máxima calidad este es un dispositivo excelente; también para reproducir vídeo o, si no necesitas más, incluso para usarse solo con redes sociales y mensajería: te aguantará varios días lejos del enchufe, es una de sus cualidades. Aunque claro, lo mejor es sacarle provecho, no tiene demasiado sentido adquirir un Asus Zenfone 6 y no exprimir aspectos tan clave como su cámara rotatoria, la verdadera identidad.

En fotografía podría mejorar ese escaloncito de calidad que separan a este móvil de smartphones 300 euros más caro. También se echa en falta un teleobjetivo ya que, puestos a incluir un doble sensor con gran angular, la tercera cámara con zoom óptico casi se ha vuelto un estándar en la gama alta (el Zenfone 6 saca fotos con zoom 2X, pero es digital). Sin que las prestaciones fotográficas queden por debajo de la media que consigue a nivel general: para mí el Asus Zenfone 6 es un notable alto. Rozando el sobresaliente.

Si confías en el Zenfone 6 no sufrirás decepciones: es un móvil hecho para cualquier usuario, sobre todo si eres exigente. Asus ha hecho un gran trabajo, espero que lo remate manteniendo las actualizaciones puntuales para este teléfono. Es una asignatura donde el fabricante aún debe mejorar.