Sony Xperia 10 VI El Androide Libre
Las promesas de varios años de actualizaciones de tu móvil Android no valen para nada, y Sony acaba de demostrarlo
Sony ha confirmado que el Xperia 10 VI no recibirá Android 17 como prometió inicialmente, dejando en evidencia un gran problema del sector.
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Cuando Sony lanzó el Xperia 10 VI en 2024 con Android 14, lo hizo prometiendo varios años de actualizaciones gratuitas, incluyendo tres nuevas versiones del sistema operativo, terminando con Android 17.
Esta semana, Sony ha anunciado que finalmente no lanzará Android 17 para el Xperia 10 VI, y que el dispositivo se quedará en Android 16, dejando tirados a los usuarios que en su día lo compraron pensando que era una buena inversión a largo plazo.
La compañía ha alegado "limitaciones técnicas" en lo que respecta a la "configuración de almacenamiento" del dispositivo, que hacen que "la experiencia no sea lo que consideramos adecuada" con el nuevo sistema operativo.
Como resultado, Sony ha decidido no hacer pública la actualización y pedir perdón a los usuarios por no cumplir lo que había dicho en el anuncio original del dispositivo.
El consuelo es que Sony ha prometido que seguirá lanzando actualizaciones de seguridad para Android 16 y el Xperia 10 VI hasta junio de 2028; además, la decisión sólo afecta a este smartphone en concreto y no a otros de la marca, que seguirán recibiendo las nuevas versiones de Android.
Pero, teniendo en cuenta que acaba de romper una promesa, esas garantías comprensiblemente no están siendo bien recibidas entre los usuarios, muchos de los cuales se acaban de dar cuenta del gran problema que tiene no solo Sony, sino todo el sector en general.
Y es que ahora muchos fabricantes se están dando cuenta del verdadero coste de mantener dispositivos que se han quedado obsoletos con software desarrollado con el nuevo hardware en mente.
Cuando Sony lanzó el Xperia 10 VI, la nueva tendencia en el sector era prometer muchos años de actualizaciones para vender sus nuevos dispositivos como una mejor inversión a largo plazo.
Los consumidores estaban empezando a valorar más la durabilidad del hardware y la estabilidad del software frente a otros aspectos porque ya no querían (o mejor dicho, no podían) cambiar de móvil cada año como hacían antes.
Así que un soporte extendido se convirtió en algo imprescindible de la noche a la mañana, y casi todas las marcas se subieron al carro, incluyendo Google, Samsung, Xiaomi y la propia Sony.
Los años de soporte se convirtieron en otra métrica más con la que comparar dispositivos, como los megapíxeles de la cámara o la capacidad de la batería, y las marcas que no eran capaces de dar una buena cifra eran muy criticadas.
Sony puede haber sido la primera en reconocer que no puede cumplir esas cifras, pero es muy probable que no sea la única y que próximamente más compañías abandonen a sus usuarios.
Y es que cada nueva versión de Android es más completa y capaz que la anterior, pero eso también significa que es más exigente, necesita más espacio, un procesador más potente y más memoria RAM.
De hecho, es fácil ver que la situación va a empeorar próximamente, cuando el soporte de inteligencia artificial ejecutada de manera local deje de ser algo opcional y se convierta en un requisito. Y entonces, muchas promesas como la de Sony se convertirán en papel mojado.