BOSQUE. El experimento prohibido (1980), del escritor y profesor universitario estadounidense Roger Shattuck (1923-2005), narra, interpreta y discurre alrededor de la tremenda y fascinante historia de Víctor de Aveyron, por muchos conocida a partir de la película El niño salvaje (1970), de François Truffaut.
Víctor de Aveyron es el nombre que recibió un niño en "estado salvaje" capturado el 9 de enero de 1800 en un bosque de la región francesa de Occitania. Se supuso que había sido abandonado y que había sobrevivido en solitario varios años. Fue atendido en una casa y recibió atención médica en la medida en que se dejaba. Fue diagnosticado como sordomudo. Se calculó que su edad podría ser de ocho o diez años.
Su cuerpo, sucio y ennegrecido, presentaba numerosos rastros de quemaduras y cicatrices, principalmente una considerable en el cuello fruto de una agresión indeterminable. Gruñía, reía a carcajadas, lloraba. No era agresivo. Buscaba la ocasión para huir. No había en él rastro de comportamiento civilizado. No sabía para qué servían una silla o una cama, por ejemplo. Orinaba y defecaba ante cualquiera cuando tenía necesidad. Solo manifestaba interés por dormir, por el calor del fuego y por comer patatas asadas.
En agosto de 1800 ya estaba en París, en el Instituto para Sordomudos, bajo la atención y la instrucción diaria del doctor Jean Itard –de 25 años, todavía no titulado–, ayudado siempre, en una atmósfera que se pretendía familiar, por una tal señora Guérin.
INFORMES. El apasionante libro de Shattuck se basa en los dos informes que Itard emitió en 1801 y 1806, fecha esta última en la que concluyó su tarea con Víctor. Shattuck cita abundantes fragmentos de los trabajos de Itard y reconstruye narrativamente la evolución del niño.
'El experimento prohibido' narra la historia del niño salvaje al que Truffaut dedicó una película
Itard se esforzó, ideando variados experimentos, ejercicios e invenciones, en mejorar el hándicap de Víctor como presunto sordomudo y en adiestrarle en cuantos usos y hábitos son propios de la civilización. Intentó enseñarle a leer y a escribir, a comportarse en grupo y en público.
Registró y analizó sus emociones y sentimientos, el funcionamiento de su memoria y de su capacidad de aprendizaje, sus facultades para almacenar o llegar a producir ideas más o menos abstractas… O la imposibilidad de todo ello.
Itard obtuvo éxitos parciales e importantes fracasos. ¿Qué aprendió Víctor?, ¿cómo acabó? Lean El experimento prohibido (Gatopardo).
EDUCACIÓN. Pero Shattuck, claro, despliega además un amplio aparato de consideraciones filosóficas, científicas, psicológicas y culturales esenciales relacionadas directa o indirectamente con el caso de Víctor de Aveyron.
Comparecen los filósofos John Locke y Étienne Bonnot de Condillac para pensar si el ser humano nace por herencia genética con ideas innatas o si su cerebro es una tabula rasa, una tabla rasa sobre la que es preciso, mediante la educación, "escribir" todo lo necesario incluso para acceder a lo propiamente humano.
Comparece, por supuesto, Jean-Jacques Rousseau y su teoría del "buen salvaje" y del "estado de naturaleza". Comparecen de refilón Bruno Bettelheim y Jean Piaget.
El título del libro nombra el "experimento prohibido", alguna vez planteado pero nunca –se supone– puesto en práctica por razones morales y de inviabilidad, de aislar a un bebé recién nacido y, solo con los cuidados suficientes para su supervivencia, observarle durante años para ver qué va haciendo por sí mismo.
Y los anexos, completando lo que también es un festín culturalista, recogen casos reales, fantasías literarias o/y cinematográficas y mitos diversos más o menos relacionados con Víctor de Aveyron: de Rómulo y Remo a Helen Keller, pasando por Kaspar Hauser, el Hombre Elefante, Robinson Crusoe, Tarzán o Mowgli.
¿Qué y cómo somos? ¿Qué nos permite abandonar en gran medida nuestra radical –de raíz– condición animal? La civilización es la respuesta breve y no del todo precisa ni exacta.