CRIMEN. “Cabe decir que estamos ante un individuo extremadamente perjudicial para la sociedad y que, antes de ser un asesino, fue un traidor a la causa de su país y cometió actos de puro crimen organizado”. Así rezaba un informe policial valorado por el tribunal que condenó en 1948 a Joseph Damiani, a los 25 años, a la pena de muerte.
En sucesivas vistas, Damiani –parisino de origen corso, hijo de un importante hostelero encausado por actividades de juego ilegal–, fue acusado de participar con tres cómplices en el secuestro, extorsión y asesinato de un comerciante judío en 1945 y, trece días después, en el secuestro, tortura y asesinato –siempre para obtener dinero– de dos industriales.
Mientras esperaba en prisión la vista de estas causas, Damiani –exestudiante de Derecho–, fue condenado a veinte años de trabajos forzados y a la deshonra nacional por haber militado, a partir de los 19 años, en organizaciones de la extrema derecha de Vichy y haber tenido, durante la Ocupación, actividades delictivas en connivencia con los alemanes.
Damiani intentó fugarse de la prisión de La Santé en 1947, pero fue capturado. Mientras esperaba su ejecución, escribió Diario de un condenado a muerte. En 1949, le fue conmutada la pena máxima por trabajos forzados a perpetuidad, tres años más tarde reducidos a veinte años. En 1956, tras once en prisión, y por buen comportamiento, fue indultado. Tenía 33 años.
GALLIMARD. Su abogado le aconsejó que escribiera una novela contando su intento de fuga de la cárcel. La evasión, por recomendación entre otros de Albert Camus, fue publicada en 1957 nada menos que por Gallimard en su prestigiosa colección Série Noire, cumbre del polar, la novela policíaca francesa.
Con la proyección de veintiún títulos, el Festival de San Sebastián dedica su retrospectiva al escritor y cineasta francés
Nacía así el escritor, guionista y director de cine José Giovanni (1923-2004), autor de veintitrés novelas, dos libros de memorias y treinta y tres guiones y director de dieciséis películas para el cine y cuatro para la televisión. Giovanni acabó siendo, haciendo doblete, la máxima figura de la literatura y del cine policíaco francés.
Con la proyección de veintiún títulos y la publicación de un libro de Felipe Cabrerizo, el Festival de Cine de San Sebastián dedica a José Giovanni su Retrospectiva, que incluye todas las variables de su intensa actividad para la pantalla: películas como director basadas en novelas propias o ajenas, películas que otros cineastas adaptaron a partir de sus libros y películas cuyos guiones escribió para otros cineastas.
El plantel de directores, entre autores y artesanos, es muy notable: Claude Sautet (A todo riesgo, 1960), Jacques Becker (La evasión, 1960), Jacques Deray (Ronda de crímenes, 1963), Jean-Pierre Melville (Hasta el último aliento, 1966), Robert Enrico (¡Ho!, 1968) y Henri Verneuil (El clan de los sicilianos, 1969).
CONFESIONAL. En cuanto a las películas dirigidas por el propio Giovanni, se proyectarán doce, tres de ellas disponibles en Filmin: Dos hombres en la ciudad (1973) –su alegato contra la pena de muerte–, Alias el Gitano (1975) y El rufián (1982). Recordemos también Último domicilio conocido (1970), El clan de los marselleses (1972) y dos títulos de dramático contenido confesional y autobiográfico: Mi amigo el traidor (1988) y Mi padre (2001).
Lino Ventura, Alain Delon, Jean Gabin y Jean-Paul Belmondo son algunos de los protagonistas del muy masculino, seco, violento y frío universo criminal de Giovanni, regido por implacables códigos.
Cuatro de sus novelas están accesibles en Akal. En 1998, Giovanni visitó Valencia cuando Cinema Jove le dedicó una retrospectiva y un libro de Antonio Llorens.
Nacionalizado suizo, y después de conocer por la prensa que también se le imputaba haber fingido pertenecer a la Resistencia para cometer delitos –lo negó e hizo valer su militancia real en otro momento–, Giovanni murió en 2004 en Lausana, a los 80 años, rodeado de su esposa Zazie, sus dos hijos y su nieto.