La actividad pública de Ángeles González-Sinde (Madrid, 1965) está plagada de hitos. Fue ministra de Cultura entre 2009 y 2011, presidenta de la Academia de Cine (2006-2009) y, hasta hace unos días, gobernaba el Patronato del Museo Reina Sofía.
Portada 'Una noche de 1947'.
Una noche de 1947
Ángeles González-Sinde
Lumen, 2026. 272 páginas. 21,90 €
En lo profesional, González-Sinde es una conocida guionista y directora cinematográfica, ámbitos en los que ha destacado con películas como La buena estrella (1997), de Ricardo Franco, y con La suerte dormida (2003) o Después de Kim (2026), ambas dirigidas por ella (la última basada en la novela homónima de la que también es autora).
En Una noche de 1947, Ángeles González-Sinde recupera el tema de la posguerra. Para ello, sitúa la trama en un pueblo de la sierra de Teruel y explora las relaciones entre algunos de sus vecinos.
Nieves, una médica novel, elige la población para iniciar su carrera profesional. Al principio la acompaña su pareja, que huye del lugar y de la relación que los unía. A pesar de su reticencia a iniciar nuevas amistades, la maestra se convierte en una aliada de la doctora, a la que pone sobre la pista de Micaela, una alumna que ha empezado a tener “ausencias” en clase.
Cuando Nieves la intenta ayudar se da cuenta de que Mica arrastra traumas del pasado que le causan un dolor profundo y le impiden llevar la vida normal de una niña. En su indagación, entra en contacto con los padres de Micaela, con su abuela y con varios habitantes de la población que ven con suspicacia cómo la joven recupera historias que ellos habían mantenido ocultas.
La novela, escrita en un tono intimista, focaliza su interés en la psicología de los personajes, para lo que cuenta con varias tramas que confluyen en una medular: el vínculo entre Nieves y Micaela y la investigación sobre el pasado familiar de la chiquilla.
A ella se supeditan el fracaso de la relación amorosa de la doctora –que se resuelve de forma poco convincente en las primeras páginas–, su soledad sentimental, su crecimiento personal, la amistad con la maestra, la conexión con su familia más cercana y la intriga que se teje alrededor del pasado histórico.
A medida que Nieves avanza en sus pesquisas, aumenta su madurez y se hace consciente del valor que cobran algunas personas en su vida.
Una noche de 1947 es una obra amena que podría transformarse en un guion cinematográfico con facilidad
Una noche de 1947 es una obra amena que, por sus características argumentales y visuales, podría transformarse en un guion cinematográfico con cierta facilidad. El libro indaga en la violencia que se vivió tras nuestra Guerra Civil, sobre todo en comunidades pequeñas donde las personas se conocían y no era fácil esconder las ideas.
La novela muestra cómo existen hechos lejanos que pueden condicionar la realidad presente de quienes no los vivieron, y es ahí donde encajan unos escritos remotos que la facultativa encuentra en su vivienda por casualidad.
Algunos de sus diálogos, no obstante, sobre todo los que rematan la relación entre Nieves y Manuel, pecan de librescos y otros responden solo a la intención del narrador. Además, resulta poco verosímil la obstinación de la médica en la investigación, el cambio de actitud de algunos personajes y ciertas ensoñaciones de la protagonista.
