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Gran referente de la escena argentina, el director y dramaturgo Mauricio Kartun (San Martín, 1946) estrenó en 2025 en Buenos Aires su Baco polaco, una pieza que le llevaba rondando al menos 20 años y que él mismo define como “un pastiche de Las bacantes de Eurípides”.

Un “esperpento”, otra vez en sus palabras, que trasladó de la Grecia Clásica a un pueblo del interior profundo, ambientado en la década de los años 30, y que ahora, por primera vez en España, podremos disfrutar en los Teatros del Canal, desde este viernes 2 al 11 de octubre. Y el día 16, en el Gran Teatro Falla de Cádiz dentro de la programación del Festival Iberoamericano de Teatro - FIT.

Dice el aclamado director argentino que poco le tienta más que el descubrimiento de la vigencia contemporánea en los mitos clásicos y aquí nos traslada al carnaval y a la llanura argentina de la mano de la Reina Esther, la “virgen vitrolera”, una popular pinchadiscos que viaja por los pueblos de la Pampa con sus discos de pasta (antecesores al vinilo) y su música.

No marcha sola. Le acompañan su extravagante troupe, formada por su inseparable hermana Sarita –ambas son hijas de una prostituta polaca–, el señor Silenio y Dionisio, dios del vino y del teatro que, como ocurre en Las bacantes, oculta su verdadero origen.

Pero detrás de este aire de fiesta, la tragedia se masca cuando Penteo, “hijo del poder”, descendiente de Ágave, se obsesiona con Esther.

Con expresiones gauchas, propias de la tradición rural, Kartun pone a dialogar las costumbres y el folclore argentino con esta obra del teatro clásico –aquí lo hicieron, a su manera, Las Niñas de Cádiz en Las bingueras de Eurípides– que nos muestra la Argentina más tradicional y de época.

“Nuestro espectáculo es un montaje que toma como detonador la tragedia de Eurípides y sobre ella se para a hacer las variaciones tradicionales que el teatro contemporáneo ha hecho siempre sobre los clásicos, en este caso pasado a un mito popular criollo y estableciendo el humor como punto de encuentro entre artistas y públicos, sabiendo que es un lenguaje universal”, comenta el director.

Una escena de 'Baco polaco'. Carlos Furman

Mauricio Kartun expresa asimismo su deseo de que el público español consiga divertirse también con esta propuesta y disfrutar de "la extraordinaria creatividad de los actores argentinos, que son de distintas generaciones, pero todos ellos con una dotación que muchas veces a mí mismo como director me asombra. Disfruto mucho sentándome a ver el espectáculo y viendo lo que mueven esos cuerpos".

Y anuncia: "Creo que va a haber sorpresas”. La premisa, al menos, lo promete.