"A la copla flamenca, si se le lee el ayeo correctamente, si se le descifra su grito, se le verá la metafísica. Pero se le verá también la Historia". La frase pertenece al libro Memoria del flamenco, el más significativo y voluminoso de su autor sobre la materia, en cuyo prólogo escribió José Manuel Caballero Bonald: "El fervor de Félix Grande por las emblemáticas categorías humanas y artísticas del flamenco". Uno de los temas recurrentes en la obra de Félix Grande es el flamenco y, dentro del flamenco, los gitanos y las leyes persecutorias que estos sufrieron durante siglos.
En su producción literaria podemos encontrar Poesía flamenca, junto al profesor José Martínez Hernández, Agenda flamenca, García Lorca y el flamenco, Paco de Lucía y Camarón de la Isla. En su poesía, piezas como "Cobrizo espiritual para Manolo Caracol", "Ramón", dedicado a Ramón de Algeciras o "Criatura del dolor", incluida en Libro de familia.
Y, en el campo discográfico, Persecución, con el cantaor Juan Peña el Lebrijano. Siempre el flamenco aparece con una contundente presencia en los textos del que fuera tan entusiasta como buen aficionado a la guitarra, aliado cabal de Paco de Lucía, con el que compartió lealtades y afinidades, noches de charlas sin fin y amor sin límites por la música y la vida.
Ahora, un grupo de artistas muy cercanos a Félix presenta el 14 de octubre en el Teatro de La Abadía, y dentro de la programación de Suma Flamenca, el espectáculo Al compás de la palabra, un homenaje al escritor y un recuerdo al amigo, que va precedido con estas escuetas palabras: "La música clásica y el flamenco se dan la mano en este espectáculo para celebrar la vida y la obra de Félix Grande, a través de la guitarra, su pasión, el cante, el baile y la poesía".
Bajo el espíritu de la gratitud y la admiración, se han reunido para llevar a cabo la propuesta el compositor y guitarrista clásico, autor de la idea y director artístico José María Gallardo del Rey, bastante involucrado con las formas flamencas, el cantaor Paco del Pozo, el bailaor Marco Flores, el también compositor y guitarrista Alejandro Hurtado, los responsables del compás y la base rítmica, Miguel Vallés y Noé Barroso, el director de escena e iluminador, Marcos Sproston, y el diseñador del espacio sonoro, José Miguel Mármol.
Marco Flores, reconocido con el Premio Nacional de Danza recientemente, bailará por bulerías con música de Bach
¿Es un espectáculo que le debían artistas próximos a Félix Grande? "A él se le deben todavía muchas cosas", afirma Gallardo del Rey. "Habitamos un mundo en el que cuando la gente se va, se le olvida, incluso desaparece injustamente el más mínimo gesto de reconocimiento, y yo creo que tiene que pasar todo lo contrario. Porque el primer disco que yo grabé y presenté en tu programa fue de la mano de Félix. Estuvimos los tres juntos en los estudios de Radio Nacional, en Madrid. Entonces me hace especial ilusión pensar que de alguna manera se cierra el círculo, porque Félix está ahora vivo en nuestra memoria".
En el texto de promoción de Al compás de la palabra se habla de que "la música clásica y el flamenco se dan la mano". En cierta ocasión escribí que Félix Grande fue un degustador de la mejor música e hizo vivir en sus libros, como personajes de sombras, a Johann Sebastian Bach o a Manuel de Falla. "Me voy despacito con la música", fueron sus últimas palabras en la madrugada del 30 de enero de 2014.
"Marco Flores, que es un artista versátil, va a bailar una pieza al aire de bulerías que yo toco con música de Johann Sebastian Bach. El poeta estaría encantado de ver cómo llevamos a Bach al ámbito flamenco. De hecho, Paco de Lucía, su amigo, decía que Bach era el más flamenco de todos los músicos. Creo que Marco Flores le da un toque de clase, de originalidad al espectáculo y, sobre todo, de flamenquería, y por eso quería contar con él", dice Gallardo del Rey.
"Voy con mucho cuidado y con mucho respeto", aclara Marco Flores, "intentando meterme en ese mundo poético tan sugestivo, teniendo en cuenta la relevancia de la persona y su relación con el flamenco. Soy un cuerpo que, en pequeñas incursiones, da forma a su palabra y al compás de su palabra".
Al igual que Gallardo del Rey, el cantaor Paco del Pozo tuvo una continuada e intensa relación con Félix Grande, tanto en lo personal como en lo profesional. "Voy a cantar desde canciones compuestas por Gallardo del Rey hasta letras populares recogidas por Félix. Es una mezcla de música clásica y flamenco. Conozco a Félix desde los 18 años y le he ilustrado conferencias por todo el país, además de codirigir la Cátedra de Flamenco que lleva su nombre en San Sebastián de los Reyes".
Para el compositor y guitarrista Alejandro Hurtado, "Félix Grande es una persona muy importante que nos ha dejado su sensibilidad a través de su conocimiento y su poesía. Esa vinculación que tuvo con Paco de Lucía o con Camarón nos ha ayudado a comprender la evolución del flamenco. En el espectáculo se pone de manifiesto la idea de Gallardo del Rey de defender la guitarra clásica y la flamenca desde un mismo lado, abogando por el término 'guitarra española' para suprimir etiquetas".
La mujer, protagonista en Suma
Suma Flamenca, el Festival de la Comunidad de Madrid, que se celebra del 13 de octubre al 1 de noviembre, ha esgrimido para esta vigésima primera edición un lema, “Flamencas”, que incita a la reflexión sin dejar de tener un punto reivindicativo o, por lo menos, de espolear la memoria y llegar a la conclusión de que la mujer ha ocupado, y ocupa, un lugar tan destacado como imprescindible en la historia del flamenco. Para subrayar aún más la intención de esa consigna, se ha elegido la potente imagen de Carmen Amaya, rompedora e ídolo internacional.
En la programación, y siguiendo esa estela, nombres de primer nivel como los de Carmen Linares, Rocío Molina, Aurora Vargas, Mercedes Ruiz, Patricia Guerrero, Argentina, Lucía la Piñona, Sandra Carrasco y Alicia Morales, a los que se suman en el baile, especialidad que este año ocupa un lugar relevante, los de Israel Galván, Estévez y Paños, Andrés Marín, Farruquito o Jesús Carmona, más el cante de Segundo Falcón o la guitarra de Jerónimo Maya.
