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En el cine de Hollywood no hay nada como una buena experiencia de supervivencia extrema para atravesar un trauma o un duelo. O, más bien, para convertir esa prueba física en la metáfora de un proceso íntimo. Basta recordar a la doctora Ryan Stone de Gravity (Alfonso Cuarón, 2013), para quien el suplicio de regresar a la Tierra tras la destrucción de su transbordador le permite reencontrar una razón para vivir después de la muerte de su hija.

Pero hay muchos otros ejemplos, como el de Aron Ralston (James Franco), quien solo pudo tomar conciencia de su aislamiento emocional después de que su brazo se quedara encajado en las rocas de un cañón durante 127 horas (Danny Boyle, 2010), o el de Becky (Grace Caroline Currey), a la que quedarse aislada en lo alto de una torre de comunicaciones abandonada de más de 600 metros de altura le ayuda a afrontar el duelo por la muerte de su marido en un accidente de escalada en la reciente Fall (Scott Mann, 2022).

El carrusel de situaciones límite a las que un humano traumatizado se puede enfrentar en la gran pantalla es casi infinito: accidentes de avión, naufragios, tsunamis, terremotos, inundaciones, tiburones, nevadas… Sin embargo, el director estadounidense Brian Duffield (Harrisburg, 1985), en colaboración con el escritor Daniel Kraus, ofrece en Whalefall la vuelta de tuerca definitiva.

La película sigue a Jay Gardiner (Austin Abrams), un joven universitario que no logra estar en paz con la memoria de su padre, un rudo hombre de mar con el rostro de Josh Brolin con el que no era capaz de entenderse y que, víctima de un cáncer de pulmón, decidió poner fin a su sufrimiento lanzándose al mar con peso extra.

A la familia le atormenta que el ataúd de su ser querido esté vacío, ya que el cuerpo nunca fue recuperado, y Jay decide ponerle solución al asunto. Con su bombona y su equipo de buceo, se lanza al mar de California para buscar al menos un hueso de su progenitor. Sin embargo, se topará con una ballena cazando a un enorme calamar y, tras una serie de catastróficas desdichas, él mismo acabará en el aparato digestivo del enorme mamífero.

Así que, sí, estamos ante la que quizá sea la más delirante premisa para un filme de supervivencia extrema, pero Duffield lo encara con ánimo realista, al menos en el apartado físico de la historia. Jay queda atrapado en la primera cámara del estómago, destinada a "triturar" a sus presas para poder digerirlas, pudiendo respirar gracias a la bombona de oxígeno, pero por poco tiempo, pues no hay más de 40 minutos de autonomía.

Ciertamente, la película exige al espectador una considerable suspensión de incredulidad, pero, si entra en el juego, el filme puede funcionar como una claustrofóbica y tensa aventura. En ello, tiene especial importancia el cuidado diseño de producción, que consigue insuflar vida al interior de la bestia marina, y las convincentes interpretaciones de Austin Abrams, una especie de doble de Timothée Chalamet que ya brillaba en Resident Evil (Zach Cregger, 2026), y de Josh Brolin.

Austin Abrams y Josh Brolin, en 'Whalefall' Disney

Este último imprime carisma y presencia física al personaje del finado padre (algo tópico, por otro lado) en una serie de flashbacks que profundizan en su compleja relación con su hijo pero que, además, le proporcionan a Jay la información necesaria para sobrevivir dentro de la ballena. No es el recurso narrativo más original, pero al menos sirve para dar algún respiro al espectador en el angustiante vía crucis del protagonista.

Lastima que todo acabe naufragando al entregarse el guion a una especie de espiritualidad ecologista en la que la ballena y el padre acaban fusionados, algo que se transmite a través de una voz en off con la que Jay parece comunicarse y que viene a subrayar el cariz catártico de la experiencia física y emocional del protagonista.

Whalefall quizá se habría beneficiado de un desarrollo a la altura de su delirante premisa. En lugar de ello, termina recurriendo a los caminos más trillados del drama de superación.

Whalefall

Dirección: Brian Duffield

Guion: Brian Duffield, Daniel Kraus

Intérpretes: Austin Abrams, Josh Brolin, Elisabeth Shue, John Ortiz, Jane Levy

Año: 2026

Estreno: 16 de octubre