Dos despedidas en una noche. Por una parte, según ha anunciado él mismo, la del cineasta Mike Leigh. El director británico ha ganado la Concha de Oro por Tender Loving Care, una película que, a sus 83 años, considera la última de su carrera porque ya no tiene fuerzas para seguir rodando. Leigh no ha acudido a recoger el premio y lo ha agradecido por videoconferencia desde Nueva York.
Por la otra, la de José Luis Rebordinos como director del Festival, cerrando una etapa de 15 años que marca su historia.
Sería un broche de oro magnífico para una filmografía que ya cuenta con la Palma de Oro de Cannes por Secretos y mentiras (1996) y el León de Oro de Venecia por Vera Drake (2004).
Pero San Sebastián ha querido distinguir también Tender Loving Care con el premio al mejor guion, para el propio Leigh, y una de las Conchas de Plata a la mejor interpretación protagonista, para Kate O’Flynn.
La actriz encarna a Amy, una de las dos trabajadoras sociales y amigas de toda la vida que protagonizan una película cuyo título, “cuidados tiernos y amorosos”, anticipa su defensa radical de la bondad.
Amy, a punto de cumplir los 40, vuelve a vivir con su mejor amiga, Rosie (Alice Bailey Johnson), después de que la abandone un novio abusivo. Debe afrontar también la enfermedad de su padre, muy mayor y con síntomas de demencia; la sensación de fracaso tras una relación de cinco años que, en el fondo, nunca funcionó, y los contratiempos de su trabajo. Ante un mundo difícil, queda la alegría.
Leigh ya abordó esa posibilidad en Happy: un cuento sobre la felicidad (2008), cuya protagonista conserva el optimismo contra viento y marea y acaba ablandando el corazón de su profesor de autoescuela, un hombre huraño y resentido.
Las trabajadoras sociales de Tender Loving Care son casi heroínas. Una y otra vez se desviven por personas en circunstancias dramáticas que, a menudo, las reciben con cajas destempladas.
Leigh retoma así una idea presente en Mi única familia: detrás de una persona desabrida puede haber un dolor que no vemos. La película propone seguir cuidando incluso cuando resulta difícil hacerlo; entiende la tristeza como una fuerza capaz de aislarnos de los demás.
El Premio Especial del Jurado ha sido para Border, primer largometraje de Ah Biao, una coproducción entre Estados Unidos y Hong Kong ambientada en un pueblo minero chino.
En un entorno de relaciones gélidas y hombres rudos, un joven atormentado y solitario se enamora de una desconocida. La crítica ha señalado la influencia de Kiarostami en esta historia de soledades compartidas.
Al recibir el premio, el director ha dicho: “Estamos en un mundo lleno de cambios vertiginosos y la resistencia de cada individuo está llena de incertidumbre. Necesitamos más conexión entre nosotros y más amor. Muchas gracias por concederme este premio en mi primer largometraje”.
El director chino Ah Biao (i) agradece el Premio Especial del Jurado por su película 'Border', este sábado en de la gala de clausura de la 74 edición del Festival de Cine de San Sebastián.
Después de tres Conchas de Oro consecutivas para películas españolas —O Corno (2023), Tardes de soledad (2024) y Los domingos (2025)—, el cine español ha obtenido esta vez la Concha de Plata a la mejor interpretación de reparto para Javier Cámara por Cinco minutos de más. La película es una comedia negra fantástica sobre una pareja en crisis condenada a vivir una y otra vez los mismos cinco minutos.
La Concha de Plata a la mejor dirección ha sido para la sueca Amanda Kernell por Brace Your Heart. Ambientada entre los samis de Laponia, cuenta la historia de una joven que se ve obligada a casarse con un hombre mayor para sobrevivir, hasta que sus planes se alteran al conocer al verdadero amor. El mundo rural también ocupa un lugar destacado en otros títulos premiados, desde el inhóspito pueblo minero de Border hasta las montañas de Growth of the Soil.
La defensa de Palestina ha vuelto a estar presente en San Sebastián. Aunque este año ha tenido menos protagonismo en los actos del festival, varios premiados e invitados han llevado la insignia de la sandía.
Kernell también ha dedicado unas palabras a la cuestión: “El cine trata de relacionarnos y ponernos en la mente de otra persona, se trata de ser empático. Por eso, quiero mencionar Palestina, porque nadie será libre hasta que todos lo seamos. Muchas gracias a todo el equipo”.
La directora Amanda Kernell alza la Concha de Plata a la mejor dirección por su película 'Brace Your Heart'.
La otra Concha de Plata a la mejor interpretación protagonista, compartida con O’Flynn, ha sido para la sueca Asta Kamma August, hija del director Bille August y de la actriz Pernilla August. La ha ganado por Growth of the Soil, de Hans Petter Moland, un drama sobre una pareja que vive en un apartado rincón rural y lucha contra los elementos.
Los premios del público han sido más previsibles. La bola negra, que arrasa en los cines durante su primer fin de semana, ha ganado el Premio del Público, como ya sucedió en Toronto. La omnipresencia de la película empieza incluso a plantear el riesgo de agotarla antes de su siguiente gran cita: los Oscar.
Naza, el documental de Yuval Abraham y Rachel Szor presentado en Venecia, ha recibido el premio del público a la mejor película europea. Abraham ganó anteriormente el Oscar al mejor documental por No Other Land.
