Woman Unknown, de la cineasta danesa May el-Toukhy, se ha alzado este sábado con el León de Oro de la 83ª edición del Festival de Venecia. El filme, único de los 21 a concurso dirigido en solitario por una mujer, retrata el drama histórico de las ciudadanas acusadas de colaborar o mantener relaciones con soldados nazis durante la guerra.
Una película que, en palabras de la directora, habla del "cuerpo femenino como un campo de batalla y como una cuestión pública" desde el punto de vista de "mujeres que son invisibles, que pasan desapercibidas y que no tienen voz".
La película ha dado la sorpresa en Venecia y ha arrasado porque su protagonista, Mathilde Arcel, también se ha llevado la Copa Volpi a la mejor actriz, por unanimidad del jurado.
Un León de Oro que supone toda una declaración de intenciones por parte del jurado y en concreto de su presidenta, la actriz y directora estadounidense Maggie Gyllenhaal, quien al comienzo del festival reconoció que existe "un problema sistémico" en el mundo del cine que perjudica a las directoras.
"Gracias especialmente a ti, Maggie, por utilizar tu voz y arrojar luz sobre la falta de igualdad de oportunidades para las cineastas en nuestra industria", le agradeció May el-Toukhy al recoger el premio.
La actriz Mathilde Arcel y la directora danesa May el-Toukhy en el Festival de Venecia.
Con todo, el palmarés ha resultado de lo más equitativo, sin dejar con las manos vacías a ninguna de las grandes favoritas.
El cineasta surcoreano Lee Chang-dong se alzó con el León de Plata de la Mostra-Gran Premio del Jurado por Possible Love, que narra la dura realidad de un matrimonio arruinado por la precariedad económica y su convulso encuentro con una pareja perteneciente a la élite financiera del país.
Una historia de choque de clases y lucha obrera que disecciona las cicatrices emocionales del capitalismo feroz, de un modo similar, y al mismo tiempo distinto, a como lo hizo Parásitos de Bong Joon-ho.
Por otro lado, el León de Plata a mejor dirección fue para el cineasta ruso Ilya Khrzhanovsky por Dau, un colosal proyecto sobre un físico de la Unión Soviética que ha tardado en rodarse veinte años.
El director, cuya presencia en el certamen ha sido muy cuestionada, dedicó el premio a los ucranianos combatiendo en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Por su parte, Naza, el documental de los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor sobre las estrategias de exterminio en Gaza, también aspiraba al León de Oro pero tuvo que conformarse con el Premio Especial del Jurado.
El documental, dirigido por los cineastas de la oscarizada No Other Land, explora la guerra en Gaza desde las entrañas del propio aparato militar e inteligencia de Israel.
Yuval Abraham y Rachel Szor, directores del documental 'Naza'.
Otro año más, la Copa Volpi a mejor actor ha sido predecible: John Malkovich se hizo con el premio por Wild Horse Nine, de Martin McDonagh, donde interpreta a un anciano agente de la CIA en el Chile previo al golpe de Estado.
Pese a figurar entre las interpretaciones más aclamadas de la Sección Oficial y haber desatado una de las mayores ovaciones del certamen (16 minutos), ni Penélope Cruz ni Javier Bardem han logrado rascar premio por Búnker.
El jurado ha dejado de vacío al thriller psicológico de Florian Zeller, privando a la pareja española de sumar un nuevo galardón en el Lido, donde ambos ya saben lo que es alzar la Copa Volpi.
El mejor guion fue para la película Un bon petit soldat, de Stéphane Brizé, y el premio Marcello Mastroianni a mejor intérprete emergente fue otorgado a la actriz francesa Malou Khebizi, protagonista de A Place to Heal, de Cédric Kahn.
El jurado de la Sección Oficial de esta edición ha estado presidido Gyllenhaal, quien encabeza a un grupo internacional integrado por el aclamado cineasta hongkonés Johnnie To, la directora tunecina Kaouther Ben Hania, el realizador francés Xavier Giannoli y la cineasta afgana Shahrbanoo Sadat, junto a los cuales evalúan las películas candidatas el compositor británico Daniel Blumberg y el académico e historiador del cine italiano Francesco Casetti.
