Más de 180 personalidades judías del mundo del cine y la cultura han firmado una carta abierta en defensa del actor Mark Ruffalo, después de que un portavoz de Paramount le acusara de recurrir a "tópicos antisemitas" en su crítica a la fusión de la compañía con Warner Bros. Discovery (WBD).
Además de criticar la concentración oligárquica que propiciará la fusión entre Paramount y WBD, el actor (conocido por su papel de Hulk/Bruce Banner en las películas del universo Marvel y por otros trabajos como Pobres criaturas, Spotlight o Zodiac) había denunciado los vínculos de la familia Ellison, propietaria de Paramount, con la tecnológica Oracle y señalaba el apoyo de esta empresa al ejército israelí.
El texto, titulado "Enough!" ("¡Basta!") y al que tuvo acceso en primicia la revista Variety, se presenta como la respuesta de sus firmantes a lo que consideran una campaña de descrédito contra el actor. Así lo explican al inicio del documento, en el que se definen como un grupo de "artistas, escritores, profesionales de la creación, líderes religiosos y pensadores" judíos que responden a lo que llaman "la ultrajante campaña de difamación" contra su "respetado colega" Ruffalo.
Más adelante, la carta reclama que se deje de instrumentalizar el antisemitismo como arma política y "una forma peligrosa de silenciar la crítica legítima".
El escrito insiste en que denunciar la relación entre el conflicto en Gaza y la concentración de poder mediático en Estados Unidos no tiene nada de antisemita, sino que forma parte, según sostienen los firmantes, de su deber ético como judíos.
Entre quienes respaldan a Ruffalo figuran cineastas y actores de primer nivel como Joel Coen, Todd Haynes, Joaquin Phoenix, Jonathan Glazer, Ilana Glazer, Hannah Einbinder (Hacks), Tony Kushner, Emma Seligman, James Schamus, Wallace Shawn y Jane Schoenbrun, además de escritoras como Naomi Klein y creadores israelíes como Einat Weizman y Udi Aloni. La lista de adhesiones supera ya las 180 firmas.
La polémica estalló el 21 de agosto, cuando Ruffalo cargó públicamente contra la macrofusión entre Paramount y WBD —una operación valorada en unos 111.000 millones de dólares— y acusó a la familia Ellison, propietaria de Paramount Skydance, de ser cómplice del genocidio contra el pueblo palestino, señalando además los vínculos de la tecnológica Oracle, ligada a esa familia, con el ejército israelí.
La respuesta de Paramount no se hizo esperar: la compañía acusó al actor de recurrir a tópicos antisemitas para, según dijo, disfrazar una disputa puramente comercial. Ruffalo calificó esa reacción de deshonesta y recordó que criticar las acciones del Gobierno israelí o a los proveedores de tecnología militar no equivale a atacar al pueblo judío.
"La acusación de que soy antisemita es atroz y fundamentalmente deshonesta", escribió Ruffalo en su cuenta de X, antes Twitter. "Criticar las acciones del primer ministro israelí, un contrato de tecnología militar o a los ejecutivos que lo suministran no es lo mismo que criticar al pueblo judío. Este diálogo crítico y necesario se presenta entonces, de forma deshonesta, como si fuera antiisraelí", señaló el actor, según recogió Europa Press.
El actor remarcó que sus opiniones provienen de sus "propias convicciones políticas y nunca deben interpretarse como hostilidad hacia el pueblo judío, por el que siento un profundo amor y respeto". "Todo lo que sé sobre la interpretación, el activismo y el humanismo ha estado profundamente marcado por los amigos, compañeros y seres queridos judíos que han formado parte integral de mi vida y han sido como una familia en cada etapa de la misma", expuso.
La carta en defensa de Ruffalo también apela a datos demoscópicos para reforzar su argumento: según recuerdan los firmantes, una encuesta reciente de The Washington Post refleja que un 61% de los judíos estadounidenses coincide en que Israel está cometiendo crímenes de guerra en Gaza, y que cuatro de cada diez llegan a calificar esos crímenes de genocidio.
El respaldo a Ruffalo no se limita a esta carta colectiva: el cineasta Kenneth Lonergan y la actriz Jane Fonda también han salido en su defensa en los últimos días.
En el lado opuesto, organizaciones proisraelíes como el Simon Wiesenthal Center y Creative Community for Peace han criticado públicamente al actor.
El pulso entre Ruffalo y Paramount se produce en pleno proceso de tramitación de la fusión con WBD, una operación que sus críticos advierten que destruirá miles de empleos, reforzará el control oligárquico de los grandes medios y limitará la competencia en la producción y distribución audiovisual.
