Los retratos se hacían siempre del mismo modo: la persona colocada delante de una lámina de papel blanco y sin luz directa. Richard Avedon (Nueva York, 1923 - San Antonio, Texas, 2004) solía situarse detrás de la cámara, aunque en ocasiones prefería colocarse a un lado.
Así trabajó el fotógrafo, uno de los grandes de Estados Unidos, en su serie In the American West. Un proyecto decisivo de la carrera de Avedon, que llevaba décadas dedicado a la fotografía de moda y al retrato de figuras públicas. Había expuesto ya en el MoMA y en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, y era el fotógrafo oficial de las portadas de Vogue.
No exenta de polémica (no podía ser más distinta de sus trabajos más reconocidos), la serie respondía al encargo del Amon Carter Museum de Fort Worth, Texas, pero también, al interés del artista por abordar, desde el retrato, una reflexión crítica sobre la sociedad estadounidense.
Para ello se centró en la clase trabajadora del país y, durante cinco años (1979-1984), viajó por ciudades y pueblos para dar forma a uno de sus trabajos más ambiciosos, que acabó configurando una visión compleja y plural del Oeste americano contemporáneo, alejada de la imagen tradicional.
Los aparcamientos de camiones, rodeos o ferias fueron escenario de más de mil retratos. Avedon escogió 124 fotografías para el fotolibro y la exposición, que se inauguró en el museo tejano en 1985 y que viajó por buena parte de Estados Unidos durante dos años.
Richard Avedon: 'Roger Tims, Jim Duncan, Leonard Markley, Don Belak, coal miners, Reliance, Wyoming, August 29, 1979'.
Fundación Mapfre muestra en Madrid, hasta el 30 de agosto, las ciento diez copias de referencia que el propio autor seleccionó, tanto para la elaboración de aquella exposición como para la publicación que la acompañaba.
Presentadas en las salas de forma lineal, siguiendo el orden del libro y acompañadas de material documental –como las Polaroids que previamente hacía de cada retratado o la correspondencia que mantuvo con ellos–, constituyen el conjunto más fiel a la visión original del fotógrafo.
Como explica el comisario Clément Chéroux, el proyecto fue la respuesta del artista a los efectos de la política neoliberal de Reagan y mostraba a una América muy alejada del típico sueño americano, dando protagonismo a esas "vidas invisibles" que en realidad movían el mundo con su trabajo.
Atraído por la estética de las imágenes sencillas de fotógrafos ambulantes o de fotomatón, por delante de la cámara de Avedon pasaron, entre otros, mineros del carbón de Wyoming, un chico que despelleja serpientes de cascabel en Sweetwater (Texas), una trabajadora de una fábrica de El Paso, un empleado de correos de Denver (Colorado), un porquero de Harlowton (Montana), y una relaciones públicas del rodeo Frontier Days, en Cheyenne.
Richard Avedon: 'Boyd Fortin, thirteen year old rattlesnake skinner, Sweetwater, Texas, March 10, 1979'.
Pero si hay un retrato especial en la serie, uno de los que requirió mayor puesta en escena, es el del apicultor Ronald Fischer. Realizada en mayo de 1981 en Davis, California, bajo condiciones muy controladas y con la presencia de expertos, la imagen es hoy un hito de la fotografía contemporánea que también puede verse en esta exposición imprescindible.
